| No está muy de acuerdo El Cojo con la crisis, y tira de chascarrillo-poema para dar "el cante" a la clientela. |
Tal vez no acabe nunca de hacer este poema. -J.M. Caballero Bonald-
miércoles, 27 de julio de 2011
Conil: Bar El Cojo
JAZZ
Poseo ese empuje necesario y vital para amar la locura
que sólo tienen los imprecisos
los inexactos los alados los residuales
El alma cándida de los candados
El ruido categórico de los inocentes
El pabilo golpe de los desnudos
Ese empuje escrupuloso y científico
del perdedor riguroso
Mi amante mi amigo
mi angustioso y aveces nostálgico
yo
Soy un poeta al margen
He hecho en literatura una obra deslavazada
como mi tiempo
como yo mismo
Y como vosotros recordaréis.
Poema/abejorro
A fin de cuentas todo insecto se merece un poema.
A fin de cuentas su vuelo errático
y su fragilidad merece un poema.
Su vida corta merece un poema
unas líneas que testifiquen que estuvo
un ratito breve con nosotros.
Al fin y al cabo son poema:
efímeros como versos
insectos como palabras que vuelan
los lleva el viento
vienen van se aproximan
vuelan bocabajo
nos muestran algún truco
con murmullo de secreto.
Se alejan para siempre.
Los perdemos
pues al fin y al cabo
antes de poema
todos nosotros fuimos insectos.
martes, 26 de julio de 2011
Quilla, para que pueda verla Caos.
Quilla. 5 de Diciembre 2010. Playa de Castilnovo.
Perspectiva de quilla, inundada de río, cuando aún era barquita.
Julio 2005.
Intenciones
Tengo que cortarme el pelo,
comprarme unos pantalones vaqueros,
adelgazar diez quilos,
sufrir una transformación semejante a la del vampiro,
remar contra corriente para ascender alegres cuestas,
poner un huevo.
Tengo que domar mis instintos,
subir al cielo en ascensor,
robar un sueño para ese hombre que lleva corbata,
consolar a esa niña con tristeza de cristal,
pasarme un rato por casa de un amigo
que me invita a llorar.
Bajar a las canteras a rezar a una piedra.
GODOT&OBLIVION
Se aliñó de ojos se puso sobre monturas de hierba
álzose quizás sobre el granito
miró oteando
tal vez escudriñó
olfateó el viento oliendo sus pólenes suspendidos
y supuso que el abrupto terreno
que se extendía frente a él precisaba de un jinete
o de un guerrero.
Rodeó con pies de acero músculos de mineral,
rocas elevadas casi hasta tocar otra galaxia
y se tumbó a sus sombras y sus frescos vientos
que rebosaban los afilados perfiles de la piedra.
Un millón de años y aún espera
que le dijeron que esperara
a un tal Godot o a un tal primero.
Beckett, allá en Dublín, en un viejo café
lee una carta de su amigo Joyce
sin concederse tregua.
Lento como una mano
que llegó primero
acaricia el papel
sus letras caen blandas al suelo
y el sobre arde.
lunes, 25 de julio de 2011
Marina
El mar, el mar, sin cesar empezando...
-Paul Valéry-
Le puse Marina y la llamé Horizonte.
Deposité barcos en su vientre
que partieron, un día gris y tenue,
livianos y azules.
Navegaron
tatuando estelas de espuma
en la espalda del mar.
Paul Valéry desde El Cementerio Marino
envía sus fragatas sobre mordientes olas,
y da alcance a ultranza
a estos pobres versos,
como pobres remos a la deriva.
La mar hundiéndose
en la sangre de mi espalda.
domingo, 24 de julio de 2011
Suelo soñar
Suelo soñar que estoy lejos,
muy lejos de mi casa
y no puedo regresar.
Cuando despierto la tentación
de huir agudiza el fuerte dolor
que tengo en las rodillas.
Suelo soñar que estoy lejos
lejos, muy lejos,
en medio de un paisaje,
sentado en el suelo
con las piernas cortadas.
No puedo regresar
porque no quiero regresar.
MECANISMO DE UN PENE
Los defenestrados, los inservibles,
los incapaces de ser útiles en esta pocilga
nos sentimos vivos estando nulos;
como ausentes somos precisos
para renuentes artificios de imaginería.
jueves, 21 de julio de 2011
No tengo pasado
No tengo pasado.
Qué suerte tuve recordando
el olor de tu sexo
grabándose lento en mi lengua.
Eras un paladar denso
alargándose hasta mi pobre memoria
de poeta roto
que olvida los perfumes.
¿Para qué señalas el norte
abriéndote lenta,
como el morado perfume de tu sexo?.
Enamorados
Me contaron que estabas enamorada de otro
y entonces me fui a mi cuarto
y escribí ese artículo contra el gobierno
por el que estoy preso.
-Ernesto Cardenal-
que diga a tu oído cada mañana cosas de la vida.
Déjame,
para que no muera.
Mañana tal vez haré huelga,
saldré a la calle
y este sea mi último gesto.
Tal vez muera asesinado por accidente.
Como son asesinados todos los pobres de la tierra
todos los que aman,
pobres enamorados
buscándose en la noche
del día.
Deja que diga a tu oído
cosas extrañas, incomprensibles,
bellas por tanto.
lunes, 18 de julio de 2011
Tic-tac, tic-tac, dicen los diarios.
Escribí poemas entecos
que ardían como teas
y siempre marrullero e impúdico
magreé las palabras.
Siempre he creído que ejerciendo de poeta
sobre mí se extendía
la más implacable persecución
porque sabía que a nosotros los ignorantes
(accede uno a la palabra y la maltrata)
se nos niega el pan
desde hace demasiados siglos;
y ha tiempo que dejamos de beber:
la sequía,
la sequía, gritaron los parias.
Y es que los míos (los míos, los nuestros, los suyos)
siempre poblamos con nuestra carne
las hermosas cunetas
que resaltan nuestro pasado
en una hondonada perfectamente
cómoda
de huesos hermanados.
El poeta sigue flaco,
escribiendo versos paranoicos
con ritmo acompasado.
Tic-tac, tic-tac, dicen los diarios.
jueves, 14 de julio de 2011
Yo era un hombre sordo
Yo era un hombre sordo
un indio sin pradera.
Un torvo asunto del desorden,
un chico de barrio desclasado y torpe.
Yo era un poeta enamorado
un peligro público
que desde los balcones
arrojaba versos y camisas.
Era un obrero del oeste
que miraba al sur
que buscaba desde las altas grúas
el sur.
un indio sin pradera.
Un torvo asunto del desorden,
un chico de barrio desclasado y torpe.
Yo era un poeta enamorado
un peligro público
que desde los balcones
arrojaba versos y camisas.
Era un obrero del oeste
que miraba al sur
que buscaba desde las altas grúas
el sur.
PLANO
Yo el diferente como jamás hubo otro
el desigual y el deseado
casi único
yo el pobre hombre de ruedas melancólicas
que giran en el alma torbellino que no tengo
evocador de pinceles y de óleos
que pintan en el lienzo de mi corazón
tu ausencia: el perfil de los locos
o los ecos de esa palabra triste.
Yo el ansiado de ojos verdes y azules
de piel de cristal
de cielo y temple
pintura de Kokoschka
marea alta entre tu recogido pelo
un bote a la deriva
un mensaje en la botella
que rueda sin remite
por la mar de nadie.
Yo dibujo el agua
escribo sobre ella
siento esta brisa de la mar
y extraño aquella equis de la escuela
cuando juntaba la s y la c
y creo que fui feliz jugando al amor contigo.
Diversas sombras cruzan mi memoria
aún adolescente
vuelvo a dibujar con el humo
y en un trazo largo
de pincel encendido
apago el cigarro
y sorbo del café
el final.
lunes, 11 de julio de 2011
Hay un lenguaje roto
Hay un lenguaje roto,
un orden de las sílabas del mundo.
Descífralo.
-José Ángel Valente-
Hay un lenguaje roto
una historia escrita por extrañas sombras
figuras solitarias
otras cosas que nos son desconocidas.
Hay un orden en el desorden de la única
sílaba
que cubre el mundo
emisión de voces dicen los sinónimos
conjunto de letras
que hacen eco en el orbe
recordando que tu condición de humano
(ser poniente líquidamente gaseoso un día)
es resolutivamente catastrófica.
Vete a la luz. Marcha. Huye.
Ir como una mano sobre la geografía.
Acariciar un cántaro como un agua
soportar la sed que ocultan los barros.
Rozar el silencio de la alfarería.
Hay un orden en desorden de las cosas.
Tómalo.
Mézclate inteligente materia
que duerme en los diarios.
un orden de las sílabas del mundo.
Descífralo.
-José Ángel Valente-
Hay un lenguaje roto
una historia escrita por extrañas sombras
figuras solitarias
otras cosas que nos son desconocidas.
Hay un orden en el desorden de la única
sílaba
que cubre el mundo
emisión de voces dicen los sinónimos
conjunto de letras
que hacen eco en el orbe
recordando que tu condición de humano
(ser poniente líquidamente gaseoso un día)
es resolutivamente catastrófica.
Vete a la luz. Marcha. Huye.
Ir como una mano sobre la geografía.
Acariciar un cántaro como un agua
soportar la sed que ocultan los barros.
Rozar el silencio de la alfarería.
Hay un orden en desorden de las cosas.
Tómalo.
Mézclate inteligente materia
que duerme en los diarios.
UN PAÍS SIN HUELLAS
Para Ana Rodríguez Lago
Ya no me queda nada.
Apenas aparcado
resumo la noche,
con los ojos cerrados
voy viendo el color negro
en el fondo lejano
de un punto de luz.
Tus ojos me hacen falta
para que dentro de mí
vean
la mirada torva
de sangres irascibles,
este andamio de huesos
que quieren dirigirse sin prisas
a la duda.
Ya no me queda nada.
Una burla extranjera
va vistiendo esta carne
de pétalos de rosa
viejas canciones viejas
y ropa de arrieros.
El jabón de nadie
lavándose conmigo
y ya es nuestra la carne
que tarda en decidirse
si detrás del poema
aun puede haber alguien.
Ya no me queda nada.
Apenas aparcado
resumo la noche,
con los ojos cerrados
voy viendo el color negro
en el fondo lejano
de un punto de luz.
Tus ojos me hacen falta
para que dentro de mí
vean
la mirada torva
de sangres irascibles,
este andamio de huesos
que quieren dirigirse sin prisas
a la duda.
Ya no me queda nada.
Una burla extranjera
va vistiendo esta carne
de pétalos de rosa
viejas canciones viejas
y ropa de arrieros.
El jabón de nadie
lavándose conmigo
y ya es nuestra la carne
que tarda en decidirse
si detrás del poema
aun puede haber alguien.
viernes, 8 de julio de 2011
luna llena
Como esdrújulas pones imanes en tus sienes
y desde allí orienta la luna su furor de metal
los insuficientes besos que nunca quieres darle.
Inactiva se activa la palabra en tu lengua
de ella parte un tren cargado de palabras
que laxa pronuncias contra el lodo ancestral.
Tu labio leporino abierto a la maldad
oquedad entre dientes cuando el lirio blanco
fue puesto sobre tu carne fogosa y gélida.
Cercana ya la tumba una carta escribiste
con espinas celestes y perfume de rosas
contra el húmero negro que invadió tu tintero.
La muerte tiene aroma de cieno y miel
sabor a un beso dulce que no te dio nadie.
y desde allí orienta la luna su furor de metal
los insuficientes besos que nunca quieres darle.
Inactiva se activa la palabra en tu lengua
de ella parte un tren cargado de palabras
que laxa pronuncias contra el lodo ancestral.
Tu labio leporino abierto a la maldad
oquedad entre dientes cuando el lirio blanco
fue puesto sobre tu carne fogosa y gélida.
Cercana ya la tumba una carta escribiste
con espinas celestes y perfume de rosas
contra el húmero negro que invadió tu tintero.
La muerte tiene aroma de cieno y miel
sabor a un beso dulce que no te dio nadie.
Si te mira la luna debes abandonarte.
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