miércoles, 4 de diciembre de 2013

Temblor

Llegará un día en el que todas nuestras palabras
irán entre comillas
en una doble imparcialidad
al sentido natural
de todas las emociones cogidas
por el imperdible neutral del miedo.
Un día en el que la palabra será fácil
y nombrará el vuelo de un pájaro,
unas mariposas,
el viento cálido de las faldas.

Paseo despacio por un luminoso bulevar.
Veo la manera tan rara de pensar
que tienen los árboles,
las posturas tan hermosas de aquellas
tres mujeres sentadas ante el velador tan leve,
acumulado de muslos sobresaliendo
por entre patas de sillas torneadas de secretos.
Bajan sonriendo unos hombres jóvenes
abiertas sus camisas a la mirada del tiempo.
Y todo se sitúa en un temblor perfecto y pendular.
Si no he mirado si nada es cierto si sollozo acaso.