A veces si inodoro acudo a la noche
borracho y algo incierto
te vomito en el hombro
el estomago ardiente
rezuma humedad
molécula salina
oriflamas renuncias
aquel sapo gigante
que quiso ser guirnalda
ofuscado de siempres
de nuevos y de nadas.
Y sin quedarme tan pancho
te agradezco que beses esta locura tibia
que habita aquí en mi frente
melancólico enfermo
salvaje y sin molares
Olegario desnudo Serafín tal vez
de rodillas y hambriento
mientras pasa la tormenta
e inapetente mastico
violetas amarillas
traídas por el viento.
Tal vez no acabe nunca de hacer este poema. -J.M. Caballero Bonald-
lunes, 26 de septiembre de 2011
sábado, 24 de septiembre de 2011
Chamán
Tengo una edad provecta
madura y antigua
y podría ser el maestro de tu padre.
Pero soy al margen del hombre
poeta
y creí que con eso podía conjurar
el maleficio.La capacidad de modificar
la belleza. Pero tú tienes miedo
de aquello que genera verdad.
Los días son oscuros
la noche es perfecta. Un desconocido
no es un conocido. Es una puerta
cerrada. Una melodía suena tras ella.
Las tardes son largas,
las mañanas inmensas,
un siglo es un siglo,
los años pesan, los estúpidos años
que nada significan.
Así, sí, el miedo sospecha hasta
cuando amas, de aquello que amas
con garantía de fracaso,
ese título que afianza el dolor
y ennoblece tu desinteresada entrega.
El dolor que te parte, el que más deseas,
el que reconoces como tuyo,
nacido de ti para él.
Nada fue mío desde entonces
nada será mío desde ahora
y nada en este instante
tiene dueño.
Guardo oscuras crisálidas en cajas de madera.
Las mariposas en otoño mueren de frío.
Las mías revolotean dormidas
junto al calor de bombillas
encendidas. No necesitan primaveras.
Otras flores del mal sí.
El blues “Me and my chauffeur Blues”
de Memphis Minnie.
Tu corazón junto a las oscuras crisálidas
es mío. No temas si después de hoy
viernes, 23 de septiembre de 2011
Y sorbo del café el final
Yo el diferente como jamás hubo otro
el desigual y el deseado
casi único
yo el pobre hombre de ruedas melancólicas
que giran en el alma torbellino que no tengo
evocador de pinceles y de óleos
que pintan en el lienzo de mi corazón
tu ausencia: el perfil de los locos
o los ecos de esa palabra triste.
Yo el ansiado de ojos verdes y azules
de piel de cristal
de cielo y temple
pintura de Kokoschka
entre tu recogido pelo
el desigual y el deseado
casi único
yo el pobre hombre de ruedas melancólicas
que giran en el alma torbellino que no tengo
evocador de pinceles y de óleos
que pintan en el lienzo de mi corazón
tu ausencia: el perfil de los locos
o los ecos de esa palabra triste.
Yo el ansiado de ojos verdes y azules
de piel de cristal
de cielo y temple
pintura de Kokoschka
entre tu recogido pelo
marea alta
un bote a la deriva
un mensaje en la botella
que rueda sin remite
por la mar de nadie.
Yo
dibujo el agua escribo sobre ella
siento esta brisa de la mar
y extraño aquella equis de la escuela
cuando juntaba la s y la c
y creo que fui feliz jugando al amor contigo.
Diversas sombras cruzan mi memoria
aún adolescente
vuelvo a dibujar con el humo
apago en un trazo largo
de pincel encendido
el cigarro
y sorbo del café
el final.
un bote a la deriva
un mensaje en la botella
que rueda sin remite
por la mar de nadie.
Yo
dibujo el agua escribo sobre ella
siento esta brisa de la mar
y extraño aquella equis de la escuela
cuando juntaba la s y la c
y creo que fui feliz jugando al amor contigo.
Diversas sombras cruzan mi memoria
aún adolescente
vuelvo a dibujar con el humo
apago en un trazo largo
de pincel encendido
el cigarro
y sorbo del café
el final.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Millones de pájaros y otras aves
1
Déjalas crecer junto a los ríos
flores silvestres y otros brotes
galanterías y ternuras
para abejarucos que vienen
a beber de estas aguas.
Tus manos no los tocan
no los tomas ni los coges
vienen las aves con algarabía
y en su vuelo entretienes
a tus ojos toda la mañana.
2
Leche miel aroma de jazmín una pluma
la brisa
todo lo leve me recuerda a ti
salgo a la calle y todas las letras que anuncian
los nombres de tiendas y bares
se descomponen hasta escribir tu nombre
en un anagrama fantasma que se repite
un pájaro
levanta el vuelo
se pierde en una nube
el sonido del mar
está lejos
una voz de sal me abandona
una vez tuve arena entre los dedos.
Y tu nombre de ala me rozó los párpados.
3
Yo no nací desnudo, no hubo nada en mi contra,
volaban las abejas sobre flores distintas
bajo la atenta mirada de zorzales y mirlos
y había un rumor tenso de melosos arroyos.
4
Volaba llevada por el viento
una pluma de ave sin carne sin sangre
iba lejos en su vuelo sin huesos
iba sola sin nadie y al llegar llegaría
como un solo acento
como una leve soledad a posarse
sobre las piedras
sobre la nada que deja el aire.
Una suave sombra de pluma caída
siempre llevada por la brisa
o por un fuerte viento de nadie
llegó hasta posarse
sobre el nido abandonado de algún ave.
5
Accede el nido a la nieve
recoge en ella la leche
de irisadas plumas ardiendo.
Se mece la luz
en el ojo frío del pájaro.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Boceto
El atril que araña las páginas,
el violín que inventa su lágrima enorme,
y la ola que busca su playa para fenecer,
los tres igualmente me producen
este gigantesco dolor de paisajes
inacabados o bocetos que se tensan.
Siempre igualé mi lengua
a la áspera palabra
deformánse en la tela.
martes, 20 de septiembre de 2011
Lección 4
Hoy entró en el despacho de trabajo la señora de la limpieza a pedirme las tijeras. Al cabo de un rato me las devolvió diciéndome que se había cortado con ellas. Desinféctese la herida que esta tijera tiene el filo envenenado de tanto cortar papel, le dije. Sobre todo si está escrito, me respondió.
Trámites
Tengo que cortarme el pelo,
comprarme unos pantalones vaqueros,
adelgazar seís quilos,
sufrir una transformación semejante a la del vampiro,
remar contra corriente para ascender alegres cuestas,
poner un huevo.
Tengo que domar mis instintos,
subir al cielo en ascensor,
robar un sueño para ese hombre que lleva corbata,
consolar a esa niña con tristeza de cristal,
pasarme un rato por casa de un amigo
que me invita a llorar.
Bajar a las canteras a rezar a una piedra.
Iniciar los trámites para un viaje a la luna
antes de que aparezca el fantasma
y me robe el equipaje.
comprarme unos pantalones vaqueros,
adelgazar seís quilos,
sufrir una transformación semejante a la del vampiro,
remar contra corriente para ascender alegres cuestas,
poner un huevo.
Tengo que domar mis instintos,
subir al cielo en ascensor,
robar un sueño para ese hombre que lleva corbata,
consolar a esa niña con tristeza de cristal,
pasarme un rato por casa de un amigo
que me invita a llorar.
Bajar a las canteras a rezar a una piedra.
Iniciar los trámites para un viaje a la luna
antes de que aparezca el fantasma
y me robe el equipaje.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Ciego
Que no vengan los ojos que los ojos no ven.
Que no venga la boca que la boca no ve.
Ni la noche, ni el día.
Que no vengan las manos que las manos no ven.
Que no vengan los cuerpos,
ni el paisaje, ni el mar, ni el mundo.
Que no venga nada, ni nadie.
No vengas con los ojos de ver a visitarme
que los ojos no ven,
aquí dentro sólo existe el objeto, frío, único,
y yo ciego.
Final
Soy un caballo que galopa
sobre arenas movedizas.
Sé que para no hundirme en ellas
he de aumentar mi velocidad,
y que cada minuto que pasa
estoy más cerca de la meta.
Bebo cerveza
Bebo cerveza en tu nombre
saltan cucarachas amarillas
del mundo azul del que vengo
bebo cerveza en nombre de la poesía y del blues
escucho en nombre tuyo y de mi soledad
la música negra de algún blanco
“Blue Fox” de John Mayall y su gente,
el violín de Sugarcane Harris
que me deja heladas las venas
lenta la sangre
ese estropajo en el estómago
zurciendo milagros
las agujas del hilo llevándome
a cárceles tristes
dóde el azul es siempre inalcanzable.
Bebo y vivo para encontrar motivos
que justifique esta cal quemando las ideas
estas calumnias este calor que hoy
(llevo un jersey rojo con camiseta debajo)
me dice no aguantes más esta situación
rompe algo
haz con tu sudor ese ruido
que confunda a las fieras
e incite a los amantes a buscar en mi piel
la caricia que nunca tuvieron.
Bebo cerveza en nombre de la noche
del blues y de ti
y tiemblo ante las ausencias.
Y Bebo.
Tomás Rivero, con un beso piercing
(ese imperdible que jamas yerra)
pendiente de la tetilla izquierda,
la del corazón.
saltan cucarachas amarillas
del mundo azul del que vengo
bebo cerveza en nombre de la poesía y del blues
escucho en nombre tuyo y de mi soledad
la música negra de algún blanco
“Blue Fox” de John Mayall y su gente,
el violín de Sugarcane Harris
que me deja heladas las venas
lenta la sangre
ese estropajo en el estómago
zurciendo milagros
las agujas del hilo llevándome
a cárceles tristes
dóde el azul es siempre inalcanzable.
Bebo y vivo para encontrar motivos
que justifique esta cal quemando las ideas
estas calumnias este calor que hoy
(llevo un jersey rojo con camiseta debajo)
me dice no aguantes más esta situación
rompe algo
haz con tu sudor ese ruido
que confunda a las fieras
e incite a los amantes a buscar en mi piel
la caricia que nunca tuvieron.
Bebo cerveza en nombre de la noche
del blues y de ti
y tiemblo ante las ausencias.
Y Bebo.
Tomás Rivero, con un beso piercing
(ese imperdible que jamas yerra)
pendiente de la tetilla izquierda,
la del corazón.
domingo, 18 de septiembre de 2011
Dedicatoria
Ya finalizo este libro perfectamente lascivo
hecho con trueques y revoques
repleto y fascinante
que empecé un día que ya no estaba tierno
un día que no tiene memoria
en el recuerdo fatigado de la noche
en las sombras histéricas donde la vida
y la historia se degüellan.
Recuerdo sin amargura lívido o gris
casi sin dolor de muelas
los nombres de ellas y de ellos
nunca fueron importantes los atajos
que recorrimos juntos. Y algunos se fueron
haciendo travesuras o buscando algún remedio
al silencio más blanco de la noche.
sábado, 17 de septiembre de 2011
Jazz
Poseo ese empuje necesario y vital
para amar la locura
que sólo tienen los imprecisos
los inexactos los alados los residuales
El alma cándida de los candados
El ruido categórico de los inocentes
El pabilo golpe de los desnudos
Ese empuje escrupuloso y científico
del perdedor riguroso
Mi amante mi amigo
mi angustioso y aveces nostálgico yo
Soy un poeta al margen
He hecho en literatura una obra deslavazada
como mi tiempo
como yo mismo
Y como vosotros recordaréis.
para amar la locura
que sólo tienen los imprecisos
los inexactos los alados los residuales
El alma cándida de los candados
El ruido categórico de los inocentes
El pabilo golpe de los desnudos
Ese empuje escrupuloso y científico
del perdedor riguroso
Mi amante mi amigo
mi angustioso y aveces nostálgico yo
Soy un poeta al margen
He hecho en literatura una obra deslavazada
como mi tiempo
como yo mismo
Y como vosotros recordaréis.
Viento
El oprobio
cataclismo o inventario que los cuerpos hacen
para saberse dignos y así poder resolverse entre sí
o conocerse a descubierto
en los claros de la maleza urbana
a solas carne o besos recomenzar siempre
haciéndose lágrimas fatalidad encuentro y lujuria
pálpito sereno.
La espuma de tu enagua
al pairo de los columpios de la noche
y el sereno devenir tránsito de las horas
el puente que tendemos al placer
levemente escorados del lado del corazón
llevando en nuestros ojos el viento
que mece enamoradas palmeras
y el ansia categórica de los hambrientos.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Aquiles
Soy tu talón de Aquiles
pero también soy tu piedra talismán,
tu mineral ágata, turmalina del iris
el mercurio de tu nuca,
la moneda de cobre que paga
tus joyas,
el mineral acaso que nace entre el potasio
y la soda,
el grumo más pedúnculo de tu sangre
apretado entre el pulgar y el índice:
una pizca de luz en tu centro gris,
la metafísica del árbol que llevas dentro,
una gota de clorofila en el desierto:
esa ausencia de arenas
esa nula lágrima
que bebo de tus ojos.
pero también soy tu piedra talismán,
tu mineral ágata, turmalina del iris
el mercurio de tu nuca,
la moneda de cobre que paga
tus joyas,
el mineral acaso que nace entre el potasio
y la soda,
el grumo más pedúnculo de tu sangre
apretado entre el pulgar y el índice:
una pizca de luz en tu centro gris,
la metafísica del árbol que llevas dentro,
una gota de clorofila en el desierto:
esa ausencia de arenas
esa nula lágrima
que bebo de tus ojos.
Vigilia
Vigila si en la noche digo cosas indebidas
si hablo en sueños
y si la vigilia te sorprende vigilando mis palabras
vigila si hablo con otros argumentos.
Si soy un desconocido
si no me reconoces
mátame con un secreto.
si hablo en sueños
y si la vigilia te sorprende vigilando mis palabras
vigila si hablo con otros argumentos.
Si soy un desconocido
si no me reconoces
mátame con un secreto.
Alfarera
He penetrado en ti a solas
y sola, como corresponde a los solos,
te he dejado
y en ese silencio
donde el corazón hace
reflexiones sobre la luz
tus manos han hecho barro
amasando sangre esperma
formando una imagen de mi tiempo
que soplando
da como resultado un hombre que se aleja.
jueves, 15 de septiembre de 2011
Parangón
Temor
Yo sé decir cosas que no sé.
Por ejemplo:
“Al borde de la niebla
existe algún misterio,
en su pábilo interior
la obligación de verlo.”
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