martes, 10 de abril de 2012

Zambra

Acaricié tu sexo. Lo hice desde una inocencia que presumía suavidad y mórbido deseo. Supuse que una leve y abultada hendidura, que se fue haciendo alargada y profunda, sería el camino que llevaría a mis dedos al abrigo hospitalario de tu alma. Tus ojos se aquietaron, y mis párpados cerrándose, apresaron tu mirada. Una vara de fuego comenzó a arder en mi espalda. Sé acallar tu necesidad. Ocupar tu vientre.
Toda concreción de la carne se anuda en mí. Todas las heridas para las reparaciones del alma se hallan en los pasos perdidos de tus muslos, entre ellos sé como invocarlos, como conjurarlos para que se aparten, para que dejen paso a esa agitación que necesito. Allí en un sólo punto, en un solo centro, el mundo se hace torpe, aprende, se enriquece, evoluciona. Allí viven, se reúnen, empiezan y terminan los caminos, todas las estrellas, los astros y planetas. Una galaxia cabe, nombra, acecha, gira y se expande entre reflejos de luces y sombras, se contrae y llora en tu túrgido y espumoso musgo, inocente a todas mis estrategias de seducción. Sedúceme alegre, a pesar de mis excesos, pese a mis recelos, hazme atractivo, señuelo, engáñame. He de ser grande allí donde otros se empequeñecen. Quiero que seas un ser menudo, inventado por este hondo sentimiento de silenciarte. Y  que me hagas mudo.


sábado, 7 de abril de 2012

El otro amigo

Él ha parafraseado prosas que jamás contaron
con la venia del otro. Se apropió del nombre
que usó aquél y prestó el suyo
para fingir que era amado.
Deseó la belleza como abismo insondable
permanecer atento al horror de allí abajo
al misterio que agota todos los sentidos
le tenía presto y próximo al fracaso
naufragando creía en la felicidad eterna.

Él habla con amigos los días de diario
los festivos los deja al albur
de cicatrices renovadas y jóvenes.
¿Cómo es la mirada del que ve pasar
dispersas gaviotas (su graznido de estaño)
mujeres con blusas de primavera
trenes cargados de hombres y lluvia
bolsas de frutas y flores
llevadas por manos hacendosas y púdicas?
Celindas azules
pues las blancas se fueron
ardieron en la noche
su color ilumina los rojos tejados
de la encendida ciudad.
Y duda cuando dice su edad
piensa si no será él
el que se está expulsando
de esa infancia infinita.

El vaho del otro
el mismo vacío
el flujo de las olas
su fuego de agua
va grabando contra las rocas
los rostros
de todos los ahogados
en la ciudad de acero y hormigón
en la ciudad de perros y miedos
que ladran su aullido de cristal
cortando el rostro pétreo de cobardes obreros
que drogándose al son
de músicas espurias
queman sus camisas
como antes aquellos otros
quemaron sus naves.

lunes, 2 de abril de 2012

Memoria

Huí de tu rostro dejé un aroma como un rastro
fui subiendo adentro de las cosas y de los otros
dejé un aire de mí en aquellas calles
que nos habían reconocido tantos días
cuando juntos parecíamos justos entrelazados
y nos miraban las palomas con su palabra muda
de pico romo
en aquel otoño habitado por hojas más que nunca.


Huí de tu rostro una sombra cualquiera
una tarde lluviosa
un otoño feliz
y recordé los libros
de infinitos poemas
y te besé despacio
para hacer memoria de cómo se besa
pues había olvidado que así se recuerda un verso
un nombre o un hombre
o un fracaso.

domingo, 1 de abril de 2012

Rory Gallagher : A Million Miles Away

Tengo los blues. Hoy tengo un blues tecnicolor. No es sólo azul. Este de hoy tiene una pena alegre.
El blues de hoy llega como siempre: cuando mejor le parece. Impuntual. Egoista. Y de la mano de un hombre que se entregó, Rory Gallagher.
Va por David.


Caracol























sábado, 31 de marzo de 2012

Diario

16 de agosto

Taller literario. Ayí donde se aprende a escribir la palabra allí,
y además la causa por la cual señalas o vas a dicho lugar.

19 de agosto

Al comenzar el día se acude a una cita, dónde sin lugar a dudas,
la mayoría ya lo tiene escrito.

22 de agosto

Como todo lo que es urgente, la urgencia se limita a egoísmos
de primer orden. Sobre todo esto último, el orden manifestando
la razón de los mecanismos, la razón de los engranajes: la grasa.


viernes, 30 de marzo de 2012

Alborada

Como una rosa pálida tu enagua de hilo lívido tu beso.
Sobre tu mano malva mi sangre de óleo blanco tus labios.
El mar azucarado de tu saliva la piedad el sagrado miedo.
El viento de tus mejillas acariciadas arrebol tu pecho.
La cálida lengua que delata el calor de mi alma el pozo.
Los cuerpos. Estos cuerpos de salinidad idílica
que sudan como espejos si se usan al amanecer.


El hombre ánimo

Yo era un hombre pálido y feliz
que vivía en el ruedo e inventé un idioma
y cabalgué de nuevo en cuadrúpedos
que consentían mi semblante de jinete.

Qué haces me dijeron qué dices qué sobras
o qué trajes pones en tu nombre
qué ácido que líquido agregas a tus letras
o a tu carne
al trote de esos hermosos cascos sólidos
en patas de potranco recio equino
que levanta su cabeza su energía
mientras frotas su abdomen con caricias del tobillo.

Yo era un hombre ánimo
que cavó sediento en la arena
tras un agua plácida que mojara
la soledad de mi rostro mis ojos cansados
el río de mis venas.
Que segué hierbas plantas y malezas
abriéndome paso por sombrías cañadas
algún valle
yo era casi un jinete pálido
con pie de gaviota asentando huella de granito
luego fósil
otra piedra un poco de ceniza
quién sabe
yo era un hombre laxo
pendiente de un hilo casi siempre
con un poco de sangre en la punta de la lengua
para desoír la sal de los párpados
o el ojo universal que espiaba mis pasos.

Yo era un hombre péndulo
al final un hombre cándido
que vivió sobre dinamitas
estruendos o explosionando humedades
lágrimas y lluvias por igual
en rápidas torrenteras
arrastrado fui por rabiones
y en la mar dejé mi perfil
ese gen peculiar de ballenato
o delfín escualo tiburón mamotreto
de fauces descomunales
lánguido pececillo indefenso
a la deriva de los siglos.

jueves, 29 de marzo de 2012

Blues: Beth Hart and Joe Bonamassa - Your Heart is as Black as Night

Este blues es para "celebrar" que esta huelga no ha servido para nada: siguen mandando los mismos. Y todo el país respira la normalidad de los cándidos, por los cuatro costados.
Mi corazón y la noche son negros. Como esta huelga que sirvió para ver que nuestras vidas valen menos que el orín de los perros, que dijo Don León Felipe. Ya no hay locos en España, ya no hay locos:

Cuándo se pierde la razón. Cuándo. Si no es ahora,
ahora que la justicia vale menos, infinitamente menos
que el orín de los perros;
si no es ahora, ahora que la justicia tiene menos,
infinitamente menos categoría que el estiércol;
si no es ahora...¿cuándo se pierde el juicio?

La poesía limpia y necesaria, nos debe llevar a la salvación de las miradas. Tan limpia y necesaria para salvarnos. Vamos a mirarnos.

Vámonos.



miércoles, 28 de marzo de 2012

Púber

La métrica del paisaje en nombre de la luz
las esporas de marzo
en nombre de la primavera,
esa niña asustadiza que investiga
números extraños en su pubis,
garabatos negros,
álgebra de dulce tacto,
un crucigrama que la altera
o la alza
por sobre estigmas,
caléndulas, geranios,
anémonas en llamas,
flores secretas,
poema épico que la arropa,
la tela íntima que la ansía,
el amor de los perfumes,
la tibieza de las maderas,
el algodón que la abraza.
Niña asustadiza que investiga
y halla y logra y quiere
y va y se encuentra 
con un poeta que duerme
a los pies de su cama
haciendo alardes y algunas
filigranas.


Secuencia: perdices de enero en los rastrojos de Móstoles. Consecuencia: Viva la industria. Y la Huelga General




El roto (cunetas)

lunes, 26 de marzo de 2012

Amiga

Amiga, si tú también quisieras
habitar calamidades, uvas negras,
felonías, melocotones,
comer conmigo anchoas, recitar a Vallejo,
hacer lentejas, beber vino,
pensar que ya nada puede
remediar el desastre de esta loca vida,
mastodóntico siglo XXI dispuesto a todo.

Si tú también quisieras, amiga, recordar conmigo
que mi madre cantaba, recitaba
y soñaba con el aire,
-a veces sus manos limpiaban mi mirada-
Recordar, junto a este ventanal o tranvía por el que pasan
los últimos recuerdos bañados en aquellos
delicados manjares.

Si tú también quisieras recordar, amiga
que la vida es la vida,
como lo es un paisaje cualquiera
repleto de trajes;
y que hoy frágiles y desnudos
tiernos o mansos
vamos tocándonos
en un dulce viaje
que nunca termina.

Neruda

















No basta conformarse con la acción devastadora de los cerezos
en flor en los corazones de los enamorados. A veces, muchas
veces, estos salen a la calle y lo gritan. Tal vez para que les miren,
o los envidien. O los quieran.

jueves, 22 de marzo de 2012

Un blues para dos morenas

El blues de hoy llega con sonido casi primaveral.
El de hoy se baila. Donde los brazos de él y la cintura de ella te lleven.

Aviones de papel

Miro a todas partes. Te busco.
Tengo una profunda,
larga y permanente melancolía.
Me ahogo de un excesivo no de ti.
Temprano hoy, he duchado mi cuerpo,
lo he enjabonado frenético
y por tres veces lo he aclarado
como negándolo de miedos y dudas,
el agua llevándose,
junto a tu ausencia , la sal de una lágrima.

He lavado mis testículos indefensos,
los he frotado con rabia,
con la embriaguez de una huida.
Me duele el sexo, me duele su soledad.
Su presencia de horas. Su espera.
Su tiempo de iglesia,
postrado en oración.
En un ruego. El clamor de una exigencia.

Pienso que mi cuerpo envejece;
de prisas, de vamos, de vengas.
Envejece si tú no lo miras,
si tú no lo tocas, lo quieres,
lo besas, lo ennobleces.

Y cada vez que descubro alguna parte aún bella,
en algún lugar inocente de mi carne,
creo que llegarás tarde si no me precipito,
si no voy urgente a despertar tu necesidad de mí.

Hay un sonido, una palabra en el viento.
Saldré a pasear, a distraer tu recuerdo
en las cosas distintas o tal vez cotidianas.

Seguirás mirándome, lo sé,
y yo fingiré que no te veo,
que miro a un niño o a un pájaro.
Que veo en el cielo aviones de papel.



Au Lait: Pat Metheny Group



La poesía

Ayer fue el día mundial de la poesía.
No vi cambios en los escaparates.

martes, 20 de marzo de 2012

Si los pájaros hablaran

1


Y se hace el amor
se hacen los besos
y se van los cuerpos
pero ella siempre se queda
como un golpe de huella
grabada en la piedra granito cenital
del universo humano
y caen desde inconfesables alturas
lágrimas sobre mi carne
mi espasmo
mi ella
que llegó como una tormenta imponiendo
el ruido de su personalidad
introduciendo en la cerradura de mi carne
la llave de su corazón
y comenzó el sonido de ciertos abanicos
a levantar con sus brisas
cifras donde giraban los besos
pulsos encendidos
cartas esquelas envíos mensajes noticias
todo corría
aconsejándonos no dejar pasar el tiempo
que tanto trabajo nos había costado traer
desde el desván del pasado
hasta las zonas que eran nuestro desierto.

Yo acariciaba el barro.
Los pájaros enmudecían.
  
2


Pero si los pájaros hablaran
nos anunciarían la lluvia
que tú estás fresca y nube
y vienen aires húmedos.
Si lo pájaros hablaran
nos anunciarían la lluvia
que su sonido de agua pronuncia
la palabra arboleda
los nidos
el lenguaje del canto
en su batir de alas.

lunes, 19 de marzo de 2012

Huelga general






















La Huelga General, no es lo que era. Antes, cuando los obreros eran pobres, una Huelga General daba gusto: derribaba un régimen. Hoy una Huelga General no derriba nada. Derriba ilusiones. Las ilusiones que nos hicieron tener. Esos pasos de magia: nada por aquí, nada por allí; y donde un trabajador imita al conejo de la chistera, volteada una y otra vez, por las hábiles manos de un mago burgués.

Hoy una Huelga General, es un pacto de amistad y buena concordia. Es una huelga educada. Es esa ponderación que se les pide a los obreros, que deben tener, imitadores exactos de los defectos bellos de la burguesía. La escolástica, joder. La escolástica. ¿Que no les enseñamos suficiente?

Incluso pareciera que el sistema, o los empresarios (¿no es lo mismo?) necesiten una huelga para identificarse con sus explotados. Tú me haces una huelga y yo te descuento el día. Se acoplan. Se unen, se desean. Y vuelta a empezar. Hay  amores que no matan. Y explotados y explotadores se extrañan. Se quieren.
El próximo día 29 todos a la huelga. A ese onanismo de trabajadores tristes. Solitarios. Incapaces de follarse a Dios.

Una Huelga General, tal como está el patio de las emociones melifluas de los trabajadores, tendría éxito de la manera siguiente: (los poetas tenemos alternativas, ¡eh! acojona que los poetas tengan alternativas) Todos los jueves que Vallejo cifró como precisos para miércoles estáticos e incómodos, (¡Oh alma! ¡Oh pensamiento! ¡Oh Marx! ¡Oh Feüerbach!) huelga general.

Voy a repetirlo, por si me enredé de rosas trepadoras: TODOS LOS JUEVES, HUELGA GENERAL.
Será entonces cuando empezaremos a hablar de algo. Se imaginan al empresario: “Hombre siéntense, qué desean. Era broma”. Y a nosotros: "Que va, de pie".

¿Por qué ese día, un jueves? Porque es nuestro. Porque forma parte de nuestro tiempo de esclavos y de trabajo. Y de dudas metafísicas. Porque está en medio de la semana y no levanta sospechas: "estás en el medio, como los jueves". Y porque necesitamos un jueves primordial. Lo dice Vallejo. Y porque hemos superado al puto burgués por la izquierda.

Venga. Mañana es primavera. El Corte Inglés se hunde. Compro allí. En mi ventana caen copos.