Me puse el pan
en la oreja
y oí pájaros.
El viento
del trigo.
-Miguel A. Curiel-
Tal vez no acabe nunca de hacer este poema. -J.M. Caballero Bonald-
lunes, 19 de noviembre de 2012
sábado, 17 de noviembre de 2012
Suicidio
Llueve. Cae agua de revólveres y Vallejos peruanos
hartos de ser hombres de Nerudas, ahora que el tiempo
aquí en el norte, es de un otoño infernal,
plástico, malva, amarillo y ocre.
Ahora que mi querido poeta
Gabriel Ferreter cumplió 50 años de suicidio,
justo cuando tenía 50 años de edad madura
y permanente (27 de abril de 1972)
y era, según él, la hora, la edad perfecta para morir
de un poeta, antes de empezar a oler a orines,
o antes de empezar a tener problemas
con los hombres de tu tiempo,
con las cosas de tu tiempo, con las sobras
de tu tiempo, o el hambre insaciable
establecida como norma o exigencia,
y al que ya no corresponde el diente afilado
de tu lobo,
o el colmillo clitoriano de ella no afecta azul
al bálano creciente que tú usas
en ese viejo revólver vallejiano que escupe
tintas de lluvia con borrones de tristeza.
Y cae agua de revólveres mojados,
de tejas vanas grises viejas
con goteras de siglos, con espasmos de siglos,
aquellas nobles torres De Chirico
metafísicas, impávidas de plazas soñolientas
al paso lento de un hombre
que busca su propio laberinto de ausentes.
Ausencias del tiempo de Gabriel
del tiempo del poeta,
del tiempo de Ferrater en aquel viejo bulevar,
sujetando en su mano de acertada puntería,
el güisqui dorado de eternos otoños,
mientras unos hielos transparentes,
iluminados de vida y primavera le dictaban
parte de su poema "Floral":
En la primavera del cincuenta y dos, las muchachas
llevaban blusas blancas y rebecas
verdes, y por las calles oíamos el susurro
precipitado de flores y hojas en que se esconden
los negros cueros del almendro. Cumplí
treinta años, que también me parecen prematuros.
Pero ningún viento los ajusticia.
hartos de ser hombres de Nerudas, ahora que el tiempo
aquí en el norte, es de un otoño infernal,
plástico, malva, amarillo y ocre.
Ahora que mi querido poeta
Gabriel Ferreter cumplió 50 años de suicidio,
justo cuando tenía 50 años de edad madura
y permanente (27 de abril de 1972)
y era, según él, la hora, la edad perfecta para morir
de un poeta, antes de empezar a oler a orines,
o antes de empezar a tener problemas
con los hombres de tu tiempo,
con las cosas de tu tiempo, con las sobras
de tu tiempo, o el hambre insaciable
establecida como norma o exigencia,
y al que ya no corresponde el diente afilado
de tu lobo,
o el colmillo clitoriano de ella no afecta azul
al bálano creciente que tú usas
en ese viejo revólver vallejiano que escupe
tintas de lluvia con borrones de tristeza.
Y cae agua de revólveres mojados,
de tejas vanas grises viejas
con goteras de siglos, con espasmos de siglos,
aquellas nobles torres De Chirico
metafísicas, impávidas de plazas soñolientas
al paso lento de un hombre
que busca su propio laberinto de ausentes.
Ausencias del tiempo de Gabriel
del tiempo del poeta,
del tiempo de Ferrater en aquel viejo bulevar,
sujetando en su mano de acertada puntería,
el güisqui dorado de eternos otoños,
mientras unos hielos transparentes,
iluminados de vida y primavera le dictaban
parte de su poema "Floral":
En la primavera del cincuenta y dos, las muchachas
llevaban blusas blancas y rebecas
verdes, y por las calles oíamos el susurro
precipitado de flores y hojas en que se esconden
los negros cueros del almendro. Cumplí
treinta años, que también me parecen prematuros.
Pero ningún viento los ajusticia.
viernes, 16 de noviembre de 2012
Oficio
Arriba y abajo siguiendo mis
pasos
o pisando mis huellas
calcé definitivamente
el pie que me acompaña
e hice mi obra con altiva
paciencia
rastreando cual apache
los cascos heráldicos de Kafka
por ejemplo
u otros por ejemplos
como De Rokha y muchos más
alguno más llegó hasta mi cuerpo
que respiró la libertad con
agallas de anfibio,
o con bífida lengua.
Y soporté hermético y soberbio
al poema caído en medio de mi
frente,
que doblegado, abatido, impávido,
gravitó dulce y amargo,
fue reptando como una serpentina
animal,
como una hiedra eterna y
duradera;
por todas mis tripas y mis
hernias
fue dejando zarpazos de una
gravedad
próxima al herido de guerra y su
dolor hospitalario.
El poema felino, con enérgico
vigor, me ha sometido
durante años. Obligado a pergeñar
las heridas a los versos
o la letra a la palabra, he ido
atando con hilos de sangre
el amor o la vida, el odio o la
muerte,
añadiendo cabo al cabo, zurciendo
y repasando
o corrigiendo sus afilados
bordes,
así hasta vencerle un poco,
el poco de los genios o de los
elfos o de los magos,
la brizna
del que somete a esclavo el
remiendo literal,
a plancha el patrón tipográfico,
a magistral borrador elegías y
loas.
jueves, 15 de noviembre de 2012
Huelga General / Recortes / El futuro
Estas dos pancarta me gustaron ayer. La primera por las "malas intenciones"
que escondía con respecto a los recortes. La segunda, por eso que llaman
expectativas de futuro. Fue ayer en la mani de Lugo.
Por cierto, una Huelga General graciosa. Es mi valoración política.
Hasta la próxima.
Hasta la próxima.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
Tu boca me sabe a tierra de hormiguero
…una tierra trabajada, cavada y socavada,
removida y leudada con esmero.
………………………………………………………
Tierra de topo, le dije una vez más,
hacer el amor contigo es tierra de topo.
-Pepa Barrios-
Aquí brotan alas,
de pronto se abren pétalos,
allí nevadas soluciones,
en medio de la noche
la voz de un hombre que llama
y nada le responde,
la lechuza acunándose en su llanto
de gemido viscoso deslizándose
en la blanca luz de la luna.
Reposar en tu vientre
tiene el sabor de flores amarillas
cortadas bajo la fría escarcha del invierno.
Tomo tu cintura y en mis manos
el nido de tu vientre cobra vida
se llena de orígenes y simientes,
tu surco va arándome la carne,
y tu boca me sabe a tierra de hormiguero.
Llevo siglos soñando con otros paisajes,
sigo las rutas de naves distintas
algunas varadas en arenas rojas.
Aunque viva perdido
en el laberinto escondo el sustento,
los víveres precisos para seguir buscando
en tus caminos invisibles.
martes, 13 de noviembre de 2012
Huelga General (2)
La Huelga General, no es lo que era. Antes, cuando los obreros eran pobres, una Huelga General daba gusto: derribaba un régimen. Hoy una Huelga General no derriba nada. El sistema se hunde con nosotros dentro. Hoy una huelga general derriba aquellas falsas ilusiones. Las ilusiones que nos hicieron tener. Ilusos. Tan sólo eran pases de magia: nada por aquí, nada por allí, y nos birlaban la cartera. La vergüenza. Nos comían la moral. Nos dejaban sin dignidad. Ilusión es ese estado hinóptico donde un trabajador imita al conejo de la chistera, volteada una y otra vez, por las hábiles manos de un mago burgués.
Hoy una Huelga General es un pacto de amistad y buena concordia. Es una huelga educada. Es esa ponderación que se les pide a los obreros, que deben tener, imitadores exactos de los defectos bellos de la burguesía. La escolástica, joder. La escolástica. ¿Que no les enseñamos en nuestras escuelas modales suficientes?
Incluso pareciera que el sistema, o los empresarios (¿no es lo mismo?) necesiten una huelga para identificarse con sus explotados. Tú me haces una huelga y yo te descuento el día. Se acoplan. Se unen, se desean. Y vuelta a empezar. Hay amores que no matan. Y explotados y explotadores se extrañan. Se quieren. Mañana todos a la huelga. A ese onanismo de trabajadores tristes. Solitarios. Incapaces de follarse a Dios.
Una Huelga General, tal como está el patio de las emociones melifluas de los trabajadores, tendría éxito de la manera siguiente: todos los jueves que Vallejo cifró como precisos para miércoles estáticos e incómodos, (¡Oh alma! ¡Oh pensamiento! ¡Oh Marx! ¡Oh Feüerbach!) huelga general. Voy a repetirlo, por si me enredé de rosas trepadoras: TODOS LOS JUEVES, HUELGA GENERAL.
¿Por qué un jueves? Porque es nuestro. Porque forma parte de nuestro tiempo de esclavos y de trabajo. Y de dudas metafísicas. Porque está en medio de la semana y no levanta sospecha: "estás en el medio, como los jueves". Y porque necesitamos un jueves primordial. Lo dice Vallejo.
Como un dibujo antiguo
Qué pena que no me nombres
ahora que empiezo a desaparecer
de los diccionarios
y ya no soy una palabra
sino un milagro que merodea el agua
de los charcos
el agua de lluvia
gota a gota borrándose
de los labios sedientos.
Ahora que va cayendo lenta
la lluvia como un dibujo antiguo
y la oigo levantarse
entre nubes apagándose con la lentitud
de la belleza que tienen todas las criaturas
que van a morir.
Ahora había que lavarse delante del espejo
comprobar que la carne guarda algún despojo
de sueño irrealizable.
Ahora que la lluvia comienza
acabando
por desaparecer.
lunes, 12 de noviembre de 2012
Cabinas telefónicas
En las cabinas
telefónicas
hay misteriosas
inscripciones dibujadas con lápiz de
labios.
Son las últimas palabras
de las dulces muchachas rubias
que con el escote ensangrentado se refugian
allí para morir.
-Pere Gimferrer-
En las tiendas de mi barrio se esconden
mujeres asustadas.
Con un temblor triste
huyen de maridos celosos y violentos.
Compran leche, lejía, escobas,
pan y algunas libros
que luego leen a escondidas
aprendiendo a huir, a soñar que sueñan,
a no cejar en los intentos,
y por fin,
aprendiendo a volar, escapan
dejando un rastro de amores amargos,
superada por fin la baba del miedo.
Subiendo por centros gravitatorios
en islas remotas se refugian,
crean grupos fuertemente armados,
conociéndose o tocándose,
amando la huella virgen,
el punto cero de su carne.
En las calles de mi barrio
ya no quedan cabinas telefónicas
pero sí un eco de mujeres
llamándose en la noche.
viernes, 9 de noviembre de 2012
Breve y extensa autobiografía para un ego distendido y otras meditado
Cuente. Diga.
Defínase. Hable. Nombre.
Sí, cuento. Hablo. Pero soy otras muchas cosas.
Incluso más. Por
ejemplo revolucionario profesional.
En la cuerda floja. O al borde del camino.
Autodidacta:
la esencia de todo lo que sé.
Poeta.
Ex líder político. Auto Stop.
No digas no puedo más. Político.
Revolucionario Profesional.
Incansable. Poeta.
Observador. Cínico. Incluso.
Trotskysta.
Autodidacta. Mis labores.
El
mar. Soñador sin sueño. Revolucionario Profesional.
Amante.
Con principios. Duro de roer.
Trotskysta.
LCR. Materialista dialéctico.
Asuntos
varios.
Vendrán
tiempos peores y nos harán más sabios.
Autodidacta.
Un punto de referencia.
Abajo
las malas lenguas. Mayo del 68.
No
pongas tus sucias manos sobre Mozart
dijo
M. Vicent. Che Guevara.
Ex
sindicalista. Sin carné de conducir. Yo vivo del aire.
Tocón.
El árbol talado. El que toca.
Músico.
Plaza del Rossio. Lisboa. Blues verde.
Un
peligro público. El universo se derrumba.
Del
Barça. LCR. El lado oscuro del corazón.
Autodidacta.
Modigliani, 36 años.
Su
amante Jeanne se suicida. Pavesse tambien.
Ah!,
se me olvidaba, Revolucionario Profesional.
Contra
el stalinismo. Poeta. Un par de cojones.
La
revolución de los claveles.
Unas
médulas. Un deseo cumpliéndose
en la
noche de los tiempos. Mi tiempo
estorbándome
en los hombros
o
entre los muslos navegantes de ella
ofreciéndome su cálida humedad
de hembra que se entrega. Su boca
perdiéndose entre mis dedos.
La turba de su pecho.
La turba de su pecho.
La
pradera de Kafka. Un siux. Dos lobos.
La esencia no se aprende. Se observa.
Extremeño. Capricornio. Militante. Incluso.
Extremeño. Capricornio. Militante. Incluso.
Gaviotas
hambrientas pueblan los vertederos
de
las ciudades industrializadas. Crecen margaritas en las aceras.
Poeta.
Amante. Príapo. Autodidacta. Llevo flores en los ojos.
Internet.
Los grandes egos. Los mostrencos. Las carencias.
Los
débiles. Los sin hacer. Del Barça. LCR.
Vallejo.
Mis queridísimas mujeres. Ellas.
Jerónimo
Van Aken, alias "El Bosco". Amante.
Cínico.
Referencia política. Un norte.
Últimamente
luzco de lobo con piel de cisne.
Pan,
tomate, aceite y comino.
Volverán
las oscuras golondrinas. La pradera de Kafka.
Tuve
una amante tan hermosa que me casé con ella.
Ex
PTE o ex maoísta. Las botellas contienen la verdad
estén
medio llenas o medio vacías. Abril. Mayo. Julio.
Extremeño. Del Barça. Enero.
Poeta.
La II República era burguesa. Observador.
Las
médulas. Sin carné de conducir. Dispuesto. LCR.
Ex
CC.OO. Desorganizados comprendemos
mejor
la intemperie. Disciplinado. Meticuloso.
Y
algunas cosas más que hoy no pienso decirlas,
la
CIA me pisa los talones. Avanzamos rápido hacia el abismo.
Envíame
un cabello. El color de tus ojos. La huella de tus dedos.
Poeta.
Besucón. Vladimir Mayakovski, 37 años. Se quitó la vida:
la
barca del amor se estrelló contra la vida cotidiana.
Necesito
un caballo. Incluso a veces un jinete que lo monte.
Vassily
Kandinsky. Vassily Kandinsky.
La
Mirada de Ulises. Revolucionario Profesional.
Amante. La vida. Mayo del 68. 1917.
La vida. Se
madura. Amante. Se envejece. Se tiene un orgasmo.
Se muere uno. Se queda tenso. Y piensa.
Y
piensa. Los árboles del alma. La luz.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
El blues de las doce se hace cubano
El blues de las doce se hace cubano.
Manda “güevos”.
Manda revolución. Manda un saludo. Viva Fidel que está
malito y no le gusta el blues, seguro. Aunque el blues
sea africano y nunca yankee. Yankee go home. Ojalá los
músicos gobernaran la isla. O el blues. O este jodido planeta.
Manda revolución. Manda un saludo. Viva Fidel que está
malito y no le gusta el blues, seguro. Aunque el blues
sea africano y nunca yankee. Yankee go home. Ojalá los
músicos gobernaran la isla. O el blues. O este jodido planeta.
Aquiles
Soy tu talón de Aquiles
pero también soy tu piedra talismán,
tu mineral ágata, turmalina del iris
el mercurio de tu nuca,
la moneda de cobre que paga
tus joyas,
el mineral acaso que nace entre el potasio
y la soda,
el grumo más pedúnculo de tu sangre
apretado entre el pulgar y el índice,
una pizca de luz en tu centro gris,
la hierba de tantas tardes caminadas
sin huellas
sin pasado,
esa abundancia de nieblas
que bebo de tus ojos,
la metafísica del árbol que llevas dentro,
una gota de clorofila en el desierto.
pero también soy tu piedra talismán,
tu mineral ágata, turmalina del iris
el mercurio de tu nuca,
la moneda de cobre que paga
tus joyas,
el mineral acaso que nace entre el potasio
y la soda,
el grumo más pedúnculo de tu sangre
apretado entre el pulgar y el índice,
una pizca de luz en tu centro gris,
la hierba de tantas tardes caminadas
sin huellas
sin pasado,
esa abundancia de nieblas
que bebo de tus ojos,
la metafísica del árbol que llevas dentro,
una gota de clorofila en el desierto.
martes, 6 de noviembre de 2012
lunes, 5 de noviembre de 2012
Temor
domingo, 4 de noviembre de 2012
El insólito enemigo
He mirado en muchos corazones
y hurgado en todos mis anexos,
he perdido en todas mis esperas
y otras vísceras menos nobles me han
alimentado.
Su energía me daba fuerzas
para explorar largas autopistas hacia el sur.
He encontrado playas y el mar
en recónditas calas
ocultas al final de un romo acantilado.
He hallado una sensual soledad
en mi carne morena
y mi beso bronceándose
al sol de un manso tiempo.
Toda mi vida la he solucionado
con el otro, el que va conmigo
hacia ninguna y todas partes,
el contumaz mago
el plácido inquilino,
la silueta lánguida.
El insólito enemigo
que me ofrece treguas
si dice que me vence.
Yo, un poeta que a veces dice
y se desdice, disconforme
con ganas de abrazarse
a un ruido que siempre me precede
y ya se hizo costumbre.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Si dulce es el tormento
Si dulce es el tormento que tu boca me absuelva
del dolor de la vida
que tu mano me nombre con una caricia
que tu lengua en la mía sea una voz
confesándome besos
o he pecado en tu ausencia
con los nombres de otros.
que tu mano me nombre con una caricia
que tu lengua en la mía sea una voz
confesándome besos
o he pecado en tu ausencia
con los nombres de otros.
Si dulce es el tormento que tu mirada de hierba
crezca entre mis dedos
una tarde dos noches
que me visitó la urgencia
los poetas los libros
las rutas olvidadas
los ruidos que dejamos
la mirada encendida.
Si dulce es el tormento que tu vientre me absuelva.
crezca entre mis dedos
una tarde dos noches
que me visitó la urgencia
los poetas los libros
las rutas olvidadas
los ruidos que dejamos
la mirada encendida.
Si dulce es el tormento que tu vientre me absuelva.
miércoles, 31 de octubre de 2012
La piel oosfera
La noche áspera
el tratado córtico
los pétalos en suma
añadiéndose en masa
a un perfume de números
el árbol en sus médanos
la pus genial
de los que afeitan sus glándulas
acortando la vida de los días
el río más largo
los siniestros pasillos
que he recorrido como lugar seguro
ésta y otra calamidad viniéndome
y la frente alejándose
de mis asuntos
como pensando
una distancia
el placer de ser un ángel.
Acción devastadora
A Lucía Robles
La acción devastadora de la clase dominante (capitalista) llevará necesariamente a la autodefensa de la clase dominada (obreros) en una actitud meramente de supervivencia. La violencia dependerá únicamente de la fortaleza o debilidad de las dos clases enfrentadas. Si la fortaleza está de parte de los dominados la violencia será menor. Lo contrario es la actualidad.
martes, 30 de octubre de 2012
Un precedente para que sirva
DANIEL VIGLIETTI:
ESDRÚJULO
Se trata cósmicos de ser más fértiles,
de no ser tímidos, de ser más trópicos,
de ir a lo pálido, volverlo térmico,
sentirse prójimo de lo más lúdico,
con verdes lápices trazar el ámbito
de lo que mágico rompe los límites,
buscar lo hidráulico de lo volcánico,
librar la métrica, cambiar de sílabas.
Y con elásticas formas anárquicas
tocar lo afónico que suene homérico,
fundar metáforas, crear la hipótesis
de que lo asmático se vuelva oxígeno.
Situar la brújula al sur paupérrimo,
armar las síncopas contra los déspotas,
cambiar la tónica por una séptima,
tocar en triángulo sones esféricos.
Y a los dogmáticos tan poco orgásmicos,
casi ni eróticos de ser tan púdicos,
a esos acríticos de sesgo andrógino
decirles "gélidos, no sean retrógrados".
Y con armónicos cantar bien nítido
contra lo frígido luchando tórridos,
con armas múltiples llamando cálidos
fondos oceánicos de lo más lúbrico.
El ritmo cíclico del vals esdrújulo
es cual la sístole que va a la diástole,
todo cardíaco de andar eufórico,
nada presbítero, más bien sacrílego.
Amando nínfulas que sueña grávidas,
el vals acróbata cruza los vértices
llamando gráciles criaturas prístinas,
seres prolíficos de lo aún inédito.
Y a los arácnidos volverlos líricos
y a sus ejércitos juzgarlos rápido
mediante un árbitro de juicio ecuánime
que encierre en cárceles impunes pérfidos.
Y los políticos de gesto tránsfuga,
los impertérritos, los siempre cómplices
caerán patéticos en lo espasmódico
cuando lo enérgico les corte el tránsito.
Con lo poético del vals arrítmico,
que está en lo crítico de sus propósitos,
no pueden síncopes ni golpes fúnebres,
ni es por patíbulos que quede acéfalo.
Ni es por trifásicas que olvide históricas
luchas titánicas por lo inalámbrico,
por lo que ubérrimo se alza eufórico
y anuncia próximos cambios históricos.
Cuando el pobrísimo tome las cúpulas
y los famélicos tomen las Áfricas
y los indígenas tierra amazónica
y los mecánicos tomen las fábricas
y los utópicos salgan del prólogo
y los daltónicos pinten lo nítido
y los chuequísimos bailen de júbilo
ya lo terrícola será libérrimo
cual ritmo cíclico de un canto esdrújulo.
de no ser tímidos, de ser más trópicos,
de ir a lo pálido, volverlo térmico,
sentirse prójimo de lo más lúdico,
con verdes lápices trazar el ámbito
de lo que mágico rompe los límites,
buscar lo hidráulico de lo volcánico,
librar la métrica, cambiar de sílabas.
Y con elásticas formas anárquicas
tocar lo afónico que suene homérico,
fundar metáforas, crear la hipótesis
de que lo asmático se vuelva oxígeno.
Situar la brújula al sur paupérrimo,
armar las síncopas contra los déspotas,
cambiar la tónica por una séptima,
tocar en triángulo sones esféricos.
Y a los dogmáticos tan poco orgásmicos,
casi ni eróticos de ser tan púdicos,
a esos acríticos de sesgo andrógino
decirles "gélidos, no sean retrógrados".
Y con armónicos cantar bien nítido
contra lo frígido luchando tórridos,
con armas múltiples llamando cálidos
fondos oceánicos de lo más lúbrico.
El ritmo cíclico del vals esdrújulo
es cual la sístole que va a la diástole,
todo cardíaco de andar eufórico,
nada presbítero, más bien sacrílego.
Amando nínfulas que sueña grávidas,
el vals acróbata cruza los vértices
llamando gráciles criaturas prístinas,
seres prolíficos de lo aún inédito.
Y a los arácnidos volverlos líricos
y a sus ejércitos juzgarlos rápido
mediante un árbitro de juicio ecuánime
que encierre en cárceles impunes pérfidos.
Y los políticos de gesto tránsfuga,
los impertérritos, los siempre cómplices
caerán patéticos en lo espasmódico
cuando lo enérgico les corte el tránsito.
Con lo poético del vals arrítmico,
que está en lo crítico de sus propósitos,
no pueden síncopes ni golpes fúnebres,
ni es por patíbulos que quede acéfalo.
Ni es por trifásicas que olvide históricas
luchas titánicas por lo inalámbrico,
por lo que ubérrimo se alza eufórico
y anuncia próximos cambios históricos.
Cuando el pobrísimo tome las cúpulas
y los famélicos tomen las Áfricas
y los indígenas tierra amazónica
y los mecánicos tomen las fábricas
y los utópicos salgan del prólogo
y los daltónicos pinten lo nítido
y los chuequísimos bailen de júbilo
ya lo terrícola será libérrimo
cual ritmo cíclico de un canto esdrújulo.
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