Si me preguntan diré que esta tersura proletaria
de arrugas inclinándose al atardecer
se debe a una crema anticomentarios
que me he dado en la cara;
que dejé de leer los cataclismos
mas sin dejar de vivir en ellos.
Si me preguntan diré que vengo,
que jamás fui,
que nunca pisé lugares sacros,
y que, aunque miré, no vi más que una
niebla
espesa,
diré que ya dejé de leer entre líneas
y que ahora leo aves cuando pasan
cruzando el cielo,
camino de emigrantes climas,
más cálidos o benignos.
Diré: este es el muro desde el que caigo
construido por todos;
mas es verdad que no veo nada
y que tropiezo siempre en la misma piedra,
puesta por vosotros, sin duda.
Sin duda.
Siempre creísteis que mi inocencia era soltera
de viudas emociones interiores.
* "La clase obrera va al paraíso", 1971. Película dirigida por Elio Petri y protagonizada por Gian Maria Volonté, Mariangela Malato, Gino Pernice, Salvo Randone.
Tal vez no acabe nunca de hacer este poema. -J.M. Caballero Bonald-
miércoles, 9 de abril de 2014
domingo, 6 de abril de 2014
Besos ledos
Qué fácil es bajar por hebillas
De hierba fresca
Y habas verdes
Qué fácil es tenerte
En ese mimbre
Trenzado de lunas
Junto a la alberca y el membrillo en flor.
Breve universo para una noche de bailes
Allá se ven iguales medusas y otras algas
acá anémonas gemelas
que espinas tristes vieron
un día
murciélagos sordos
que nadaron en el aire.
Los recuerdos,
tal placton,
mezclándose a la par
se recombinan
se hacen distintos,
forman nubes que a la vez son magmas
de una sombra espesa que obligada
por la luz, por la lluvia obligada,
por la voz oprimida, se hizo eco,
a solas, a solas
algo se oyó en la niebla:
la voz se hizo voz, la voz,
la inconsume, incombustible, ardiendo,
la inacabada niebla de recuerdos
que arremete, entra y sale de tugurios,
y de noches, y de bares,
y de las bocas negras de los metros.
Y monocorde y errante
el hombre
sediento de nalgas y de fauces
se abraza a una sospecha,
besa a un jíbaro que vende iguanas,
se consuela disperso,
aplaude a una pareja de esqueletos
que bailan en la cálida noche
con brío de tristeza,
a ritmo de cajones y tantanes.
Y después nada ni nadie
va a disponer por ellos qué manteles,
qué vasos, qué sillas a su mesa.
La cena, la cena,
la sirven en dos lágrimas,
en dos cuencos de risas,
la cena que con ellos cena.
Abajo continúa la calle.
Persiste iluminada.
Bajo farolas de caimanes bailan tango
una pareja de monos amaestrados
de aquellos que Fafka previamente
informó con decencia a la academia.
Y el nombre insiste
que no quiere
dejar
de ser eterno.
viernes, 4 de abril de 2014
Dolor
Tú
que siempre
eres
tú
a veces
te
deseo tanto
que sueño
con
la boca abierta
y un lirio
encendido
entre los muslos
Mira
si
te deseo
que
creo
que es
totalmente
imposible
que Dios
no exista
Yo
que siempre
soy yo
no sé
para
qué
me lavo
y tengo
esta
piel tan
sumamente
ignorada
por
los avatares
o el tacto
dislocado
de
tus manos
Tú
y
yo
olemos
a trigo
cuando sudamos
en las noches
de luna
llena
o a mar
en los
cuartos
menguantes
de
nuestro oleaje
Mira
si
te deseo
que voy
a la cocina
y
pongo
a hervir
agua
para escaldar
mis huesos
y sentir
que
ese dolor
es
tu
distancia
y tu
ausencia
Y
que luego
bebo
ese
agua
para calmar
mi
sed.
que siempre
eres
tú
a veces
te
deseo tanto
que sueño
con
la boca abierta
y un lirio
encendido
entre los muslos
Mira
si
te deseo
que
creo
que es
totalmente
imposible
que Dios
no exista
Yo
que siempre
soy yo
no sé
para
qué
me lavo
y tengo
esta
piel tan
sumamente
ignorada
por
los avatares
o el tacto
dislocado
de
tus manos
Tú
y
yo
olemos
a trigo
cuando sudamos
en las noches
de luna
llena
o a mar
en los
cuartos
menguantes
de
nuestro oleaje
Mira
si
te deseo
que voy
a la cocina
y
pongo
a hervir
agua
para escaldar
mis huesos
y sentir
que
ese dolor
es
tu
distancia
y tu
ausencia
Y
que luego
bebo
ese
agua
para calmar
mi
sed.
jueves, 3 de abril de 2014
Castillo
A veces me siento tan vivo
que desearía vivir en todas las casas
con toda la gente que las habita.
Me dura esta sensación unos instantes,
luego regreso a una personal ausencia
donde desearía vivir solo
rodeado de un gran castillo
con princesa y un dragón
que cada maña nos prepare el desayuno
a mi princesa y a mí.
A veces es sólo el viento en el bosque
o el aleteo de una mariposa.
Todos miramos la corriente del río.
que desearía vivir en todas las casas
con toda la gente que las habita.
Me dura esta sensación unos instantes,
luego regreso a una personal ausencia
donde desearía vivir solo
rodeado de un gran castillo
con princesa y un dragón
que cada maña nos prepare el desayuno
a mi princesa y a mí.
A veces es sólo el viento en el bosque
o el aleteo de una mariposa.
Todos miramos la corriente del río.
miércoles, 2 de abril de 2014
Citas desinteresadas: Jacques Prévert
El desayuno
Echó el café
en la taza
echó la leche
en la taza de café
echó el azúcar
en el café con leche
con la cucharilla
lo movió
bebió el café con leche
y dejó la taza
sin hablarme
encendió
un cigarrillo
hizo volutas
con el humo
echó la ceniza
en el cenicero
sin hablarme
sin mirarme
se levantó
se puso
su sombrero
se puso su impermeable
porque llovía
y se fue
bajo la lluvia
sin una palabra
sin mirarme
y yo apoyé
mi cabeza en la mano
y me puse a llorar.
Echó el café
en la taza
echó la leche
en la taza de café
echó el azúcar
en el café con leche
con la cucharilla
lo movió
bebió el café con leche
y dejó la taza
sin hablarme
encendió
un cigarrillo
hizo volutas
con el humo
echó la ceniza
en el cenicero
sin hablarme
sin mirarme
se levantó
se puso
su sombrero
se puso su impermeable
porque llovía
y se fue
bajo la lluvia
sin una palabra
sin mirarme
y yo apoyé
mi cabeza en la mano
y me puse a llorar.
lunes, 31 de marzo de 2014
La noche oscura de su piel
Pásale la mano a la tierra
frota los dedos contra el alba
piensa en los rostros que fueron piedra
pídele a la noche un vaso de luz
bebe de las minas el mineral arcano
disfruta con los ojos
de cerezas y patios
de cerezas y patios
pon alivios de rabia
sobre los muros blancos y malvas
con altares de hierba
encuentra tu aliento de palmera.
con altares de hierba
encuentra tu aliento de palmera.
Pásale la mano a esa muchacha
por su cintura de aceite.
Súbela contigo al alto y oscuro desván
por su cintura de aceite.
Súbela contigo al alto y oscuro desván
donde dormitan todos los recuerdos
ámala junto a viejos juguetes rotos.
Dale de ti ese olor a manzanas
que acumuló tu carne durante años.
Déjale un disfraz de amor y fantasía
una fácil cicatriz que pueda borrar
con la ceniza del último beso
con los recuerdos mudos del ruidoso
júbilo de amar.
Llévate de ella la noche oscura de su piel.
Pásale la mano a la vida
que te trajo hasta aquí.
sábado, 29 de marzo de 2014
Mi hada madrina
Foto de mi hada madrina, levitando sobre el paisaje,
en una de sus numerosas apariciones.
Últimamente empeñada en que me inspire
como dios manda y haga poemas que ni dios.
De momento, y para salir del paso, me quedo
con unas palabras del poeta Francisco Bejarano
que alguien me dejó por aquí, hace unos años:
"Si estuviera en mi mano borraría mis versos
-ya ven hasta qué punto es posible cambiar
un destino por un acto de voluntad- y viviría
en un lugar apartado y hermoso, en la compañía
de lo que han escrito otros mucho mejor que yo".
en una de sus numerosas apariciones.
Últimamente empeñada en que me inspire
como dios manda y haga poemas que ni dios.
De momento, y para salir del paso, me quedo
con unas palabras del poeta Francisco Bejarano
que alguien me dejó por aquí, hace unos años:
"Si estuviera en mi mano borraría mis versos
-ya ven hasta qué punto es posible cambiar
un destino por un acto de voluntad- y viviría
en un lugar apartado y hermoso, en la compañía
de lo que han escrito otros mucho mejor que yo".
martes, 25 de marzo de 2014
Pobre jíbaros sin destino
Caminantes burdos y ordinarios aguardan agazapados
O la rueda de agua de la noria
rodaba cangilones dentados que mejoraban
la llegada de
la oportunidad,
o la oscura sombra que pueda
despertarles
de la siesta del sol,
para lanzarse a los caminos,
a las sinuosas veredas marginales
a las sinuosas veredas marginales
y lucir desgarrados sus mejores
galas desgarradas.
Y desde el traje de vestir
recuerdos,
recordar las palabras que la niñez
grabó en sus memorias
de cuando aquellas ruedas de carro
dejaban la huella de la llanta en
el polvo,
de cuando aquellos viejos molinos
obsoletos
giraban harinas en las aspas
de un trigo húmedo moliendo su alma
con viento favorable.
de un trigo húmedo moliendo su alma
con viento favorable.
O la rueda de agua de la noria
rodaba cangilones dentados que mejoraban
la función itinerante de la polea
en su periplo de soledad,
en su periplo de soledad,
girando una y otra vez porque giraban
por rumbos inciertos intentando
averiguar
si molían para moler equivocados destinos,
el origen alimenticio que iba haciendo
que fluyera aceite y vino,
que fluyera aceite y vino,
el aullido que llevaba al pastor,
al trashumante,
al trashumante,
hasta lejanas cordilleras
a invadir los valles
con sus manadas distintas
de sabrosa carne a cuatro patas.
a invadir los valles
con sus manadas distintas
de sabrosa carne a cuatro patas.
Pobres jíbaros sin destino,
bajarán luego al valle para pastar
rebaños,
sudando bajo nubes de tormenta
un desvarío de peregrinos en llanto y procesión,
un desvarío de peregrinos en llanto y procesión,
por que trasladarse es morir bajo la
lluvia
que se pregunta qué sed tendrá hoy
el viernes crucial
que al lunes quite su agua,
que al lunes quite su agua,
o abril o este año de
baldíos itinerarios,
el hombre humilde y manso
allá en las futuras multitudes
fundido con el tránsito de caballos y
bueyes
y cestas de mimbre colmadas de
verduras,
repletas de la vieja ropa sucia
que no tapa el miedo de ser
que no tapa el miedo de ser
un poco prole o tal vez proletario.
El agua del arroyo en su silencioso fluir mudo.
La sencillez de vivir diáfano.
La sencillez de vivir diáfano.
lunes, 24 de marzo de 2014
Citas desinteresadas: Xulio López Valcárcel
Gracias por la mujer
que da forma a la belleza,
por el sexo, que une
en una sola carne
dos soledades,
y por el sueño que nos permite
el viaje a la muerte
y el regreso.
y el regreso.
Las luces de la noche
Mi vida se acaba
tengo en el jardín un árbol
también tengo un hueso familiar
y una piedra genética
y el humo que desprendieron
todos los poemas que quemé
una noche de lobos
y de ingles encendidas.
Y dentro de mí tengo un cofre de madera
con tierra dentro
nada cabe en mí que no quepa
bajo el suelo que pisa el hombre
bajo la tierra que cubre a los hombres.
Ya nada me espera al otro lado
de las rejas
mi libertad
tiene forma de pájaro
nacido en cautividad.
A estas horas del día
se encienden las luces de la noche.
tengo en el jardín un árbol
también tengo un hueso familiar
y una piedra genética
y el humo que desprendieron
todos los poemas que quemé
una noche de lobos
y de ingles encendidas.
Y dentro de mí tengo un cofre de madera
con tierra dentro
nada cabe en mí que no quepa
bajo el suelo que pisa el hombre
bajo la tierra que cubre a los hombres.
Ya nada me espera al otro lado
de las rejas
mi libertad
tiene forma de pájaro
nacido en cautividad.
A estas horas del día
se encienden las luces de la noche.
domingo, 23 de marzo de 2014
MISTERIO
No ha de tomarse esto como se toma un tren en marcha, dijo ella. Ten calma. Piensa. Bésame. Busca la luna que llevo dentro. Despacio. Pon tu mano aquí donde el lucero y los eucaliptos. Lento, lento, más lento que la brisa. Despacio amor, que yo te dejo. Yo me dejo tocar siempre por ti, pero si quieres penetrar en mis secretos, eso sí, debes tomarme como se toma un tren en marcha.

viernes, 21 de marzo de 2014
Tu alma de aljibe
Tus caballos se mueren por falta de viento.
-Neorrabioso-
empuña el viejo portaminas,
pon aquí un verso como una noria
que gire en canjilones de agua y saque de ti,
como de un pozo
un cuerpo dulce y suave como una sábana
cubierta de pasado, de gloria,
de húmedas arrugas,
o de historias nuevas.
Recupera la memoria de aquellas lágrimas
que cayeron un día que nunca fue desierto,
en tu alma de aljibe,
serena
y sin los misterios geográficos
de un laberinto.
Yo galopé en caballos que rimaban con fuego,
y sus crines de agua amaron la lluvia,
como la amaban las nubes,
los peces o los helechos.
Sin espuelas ni espinas,
aquellos caballos veloces
sembraron de huracanes
cada uno de mis recuerdos.
miércoles, 19 de marzo de 2014
Blues: Sonny Terry, and Brownie McGhee, "Rock Island Line"
El tren que tenía que llegar hace un par de meses con su carga de blues, llega ahora con retraso por culpa de la crisis: todo camina lento.
Pete Seeger se apunta al experimento con estos dos genios. El tren venía a paso de tortuga y se subió a él.
Fidelidad
Huyen las alondras
y el espejo se quiebra
como un René Magritte.
He abrazado a mujeres blancas
que ya estaban muertas.
No resucita el aire al ser respirado.
Mujer no mires dentro de mi ojo
no hay nadie dentro que vigile:
este amor que te tengo
es un ciego prisionero.
lunes, 17 de marzo de 2014
Sí o sí, el poeta...
A
Mª José Barrios
Deja
que tome agua que me empape de agua
que yo sea agua que
siembre agua que mire sin ver el agua
y
no un pez ni un barco ni una piedra ni el fondo del agua.
Deja
que sea el desagüe por el que te desaguas.
Citas desinteresadas: Bruno Mesa
Si tú, noctámbulo, lector de poesía,
comprendieras que la noche es el gran personaje de la luz
y la poesía el gran actor de la comedia humana,
si después de estos versos la existencia perdura en su derrota,
no te preocupes, porque la esperanza es terca,
y aún nos quedan noches y versos, recuerdos y amigos
con que engañar al tiempo y sus navajas,
con que olvidar hasta el olvido.
comprendieras que la noche es el gran personaje de la luz
y la poesía el gran actor de la comedia humana,
si después de estos versos la existencia perdura en su derrota,
no te preocupes, porque la esperanza es terca,
y aún nos quedan noches y versos, recuerdos y amigos
con que engañar al tiempo y sus navajas,
con que olvidar hasta el olvido.
viernes, 14 de marzo de 2014
El insólito enemigo
He mirado en muchos corazones
y hurgado en todos mis anexos,
he perdido en todas mis esperas
y otras vísceras menos nobles me han alimentado.
Su energía me daba fuerzas
para explorar largas autopistas hacia el sur.
He encontrado playas y el mar
en recónditas calas
ocultas al final de un romo acantilado.
He hallado una sensual soledad
en mi carne morena
y mi beso bronceándose
al sol de un manso tiempo.
Toda mi vida la he solucionado
con el otro, el que va conmigo
hacia ninguna y todas partes,
el contumaz mago
el plácido inquilino,
la silueta lánguida.
El insólito enemigo
que me ofrece treguas
porque sabe que me vence.
Yo, un poeta que a veces dice
y se desdice, disconforme,
con ganas de abrazarse
a un ruido que siempre me precede
y ya se hizo costumbre.
he perdido en todas mis esperas
y otras vísceras menos nobles me han alimentado.
Su energía me daba fuerzas
para explorar largas autopistas hacia el sur.
He encontrado playas y el mar
en recónditas calas
ocultas al final de un romo acantilado.
He hallado una sensual soledad
en mi carne morena
y mi beso bronceándose
al sol de un manso tiempo.
Toda mi vida la he solucionado
con el otro, el que va conmigo
hacia ninguna y todas partes,
el contumaz mago
el plácido inquilino,
la silueta lánguida.
El insólito enemigo
que me ofrece treguas
porque sabe que me vence.
Yo, un poeta que a veces dice
y se desdice, disconforme,
con ganas de abrazarse
a un ruido que siempre me precede
y ya se hizo costumbre.
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