Tal vez no acabe nunca de hacer este poema. -J.M. Caballero Bonald-
lunes, 21 de abril de 2014
domingo, 20 de abril de 2014
Conjeturas
Hice conjeturas.
Construí cajitas de madera
con fórmulas, claves y números
y un ovillo de oro dentro.
Aprendí a moverme entre la nieve
con las piernas hundidas hasta las rodillas.
Conocí gente que caminaba en una sola dirección:
todos buscaban la misma pregunta.
Analicé el vuelo de un ave exótica
que nunca regresaba dos veces al mismo sitio,
mas dejaba siempre con su pico
una señal en cada rama.
Comprendí que la nada existía
también con los ojos abiertos.
Y una noche sin luna cruzó una sombra el umbral
y desde entonces guardo
un íntimo secreto en la penumbra.
Hice conjeturas:
las flores eran la sangre de cuerpos tristes
que morían en la pradera.
Sentí un día la boca roja y cálida
y pensé, esto no es cierto:
estoy volviendo a ser vendaval.
Aprendí del paisaje,
atemperé el páramo
con lluvia del sur en los bolsillos
y una permanente espera
a que llegaras
a que llegaras.
Construí cajitas de madera
con fórmulas, claves y números
y un ovillo de oro dentro.
Aprendí a moverme entre la nieve
con las piernas hundidas hasta las rodillas.
Conocí gente que caminaba en una sola dirección:
todos buscaban la misma pregunta.
Analicé el vuelo de un ave exótica
que nunca regresaba dos veces al mismo sitio,
mas dejaba siempre con su pico
una señal en cada rama.
Comprendí que la nada existía
también con los ojos abiertos.
Y una noche sin luna cruzó una sombra el umbral
y desde entonces guardo
un íntimo secreto en la penumbra.
Hice conjeturas:
las flores eran la sangre de cuerpos tristes
que morían en la pradera.
Sentí un día la boca roja y cálida
y pensé, esto no es cierto:
estoy volviendo a ser vendaval.
Aprendí del paisaje,
atemperé el páramo
con lluvia del sur en los bolsillos
y una permanente espera
a que llegaras
a que llegaras.
viernes, 18 de abril de 2014
Limpieza
Dispuso el hombre
orden en las cosas de la casa,
disputó a los minutos urgencias
siendo minucioso en sus devaneos con las huellas
que el polvo recoge,
o con algunas mujeres
que le trajo el recuerdo.
No queriendo dejar defectos
que a los demás sirvieran de coartada
para entender sus últimos movimientos,
lavóse se afeitó se vistió con muda limpia
por tanto
abrió la espita del gas usando para ello
guantes de goma o látex.
Otros como siempre dispusieron del cuerpo.
orden en las cosas de la casa,
disputó a los minutos urgencias
siendo minucioso en sus devaneos con las huellas
que el polvo recoge,
o con algunas mujeres
que le trajo el recuerdo.
No queriendo dejar defectos
que a los demás sirvieran de coartada
para entender sus últimos movimientos,
lavóse se afeitó se vistió con muda limpia
por tanto
abrió la espita del gas usando para ello
guantes de goma o látex.
Otros como siempre dispusieron del cuerpo.
Luna
Como esdrújulas pones imanes en tus sienes
y desde allí orienta la luna su furor de metal
los insuficientes besos que nunca quieres darle.
Inactiva se activa la palabra en tu lengua
de ella parte un tren cargado de palabras
que laxa pronuncias contra el lodo ancestral.
Tu labio leporino abierto a la maldad
oquedad entre dientes cuando el lirio blanco
fue puesto sobre tu carne fogosa y gélida.
Cercana ya la tumba una carta escribiste
con espinas celestes y perfume de rosas
contra el húmero negro que invadió tu tintero.
La muerte tiene aroma de cieno y miel
sabor a un beso dulce que no te dio nadie.
Si te mira la luna debes abandonarte.
y desde allí orienta la luna su furor de metal
los insuficientes besos que nunca quieres darle.
Inactiva se activa la palabra en tu lengua
de ella parte un tren cargado de palabras
que laxa pronuncias contra el lodo ancestral.
Tu labio leporino abierto a la maldad
oquedad entre dientes cuando el lirio blanco
fue puesto sobre tu carne fogosa y gélida.
Cercana ya la tumba una carta escribiste
con espinas celestes y perfume de rosas
contra el húmero negro que invadió tu tintero.
La muerte tiene aroma de cieno y miel
sabor a un beso dulce que no te dio nadie.
Si te mira la luna debes abandonarte.
sábado, 12 de abril de 2014
Días
No dejes de equivocarte
equivócate siempre
comete errores
sé torpe no aciertes nunca
déjate llevar por el error
si alguien quiere salvarte
ya vendrá a corregirte
el que sabe más que tú
y si no espera a que te expulsen
de la tribu por insistir en una piedra
que todos odian
y algunos arrojan con fuerza
al otro abismo
de sus almas.
Sé el error que nadie soporta.
Hincate de piedras con una hache de cruz
elúdete a ti mismo
fracasa de ti
y que ellos comprendan mejor que tú
el acierto
y por favor
no veas nunca el error en los demás
capaces son de comprender el tuyo.
Insiste en él
y no desfallezcas de soledad
insiste en el error aunque sepas acertar
cuando todos duermen.
Citas desinteresadas: C.P. Cavafis
Alegría y perfume de mi vida para mí, que detesté
cualquier goce de amores rutinarios.
cualquier goce de amores rutinarios.
viernes, 11 de abril de 2014
Dezliz
Dice Jorge Wagensberg, (doctor en Física) que el ser humano es individualmente inteligente y colectivamente imbécil.
Esta reflexión está sometida a un total estado estático, que es sin duda el estado real de todo individuo que pretenda serlo. ¿Se puede estar en contra de ser individuo, o de ejercer como tal, como el sol puede estar en contra de estar condenado a arder? Y en esa pasividad individual, puede que Wagensberg tenga razón, ya que un individuo que se precie de serlo nunca se contaminará del colectivo, o con el colectivo. Dicho esto, el ser humano individualmente es un imbécil y colectivamente inteligente. Dando por echo que es el colectivo el que te impulsa a pensar en nombre de los otros y nunca en el propio. O también digamos que es el propio pensamiento individual, el que, al ser sometido a la no inteligencia del colectivo, lo que de alguna manera (¿razón de ser?) le hace al ser humano individualmente inteligente. Individualmente inteligente, por tanto, de sí mismo, claro. Ante lo cual este individuo, debe al colectivo que pueda pensar como él cree que piensa un individuo.
Jorge Wagensgerg insiste que la contradicción entre la independencia individual y la colectiva, esa "terrible" convivencia, debe ser resuelta por la justicia. Y en esa estamos, esperando a un juez (¿tal vez 250 sería un buen número?) que nos diga qué justicia necesitamos.
Hoy me levanté menos poeta de lo normal y más ordinario que lo profundamente filosófico.
Jorge Wagensgerg insiste que la contradicción entre la independencia individual y la colectiva, esa "terrible" convivencia, debe ser resuelta por la justicia. Y en esa estamos, esperando a un juez (¿tal vez 250 sería un buen número?) que nos diga qué justicia necesitamos.
Hoy me levanté menos poeta de lo normal y más ordinario que lo profundamente filosófico.
miércoles, 9 de abril de 2014
La clase obrera va al paraíso *
Si me preguntan diré que esta tersura proletaria
de arrugas inclinándose al atardecer
se debe a una crema anticomentarios
que me he dado en la cara;
que dejé de leer los cataclismos
mas sin dejar de vivir en ellos.
Si me preguntan diré que vengo,
que jamás fui,
que nunca pisé lugares sacros,
y que, aunque miré, no vi más que una
niebla
espesa,
diré que ya dejé de leer entre líneas
y que ahora leo aves cuando pasan
cruzando el cielo,
camino de emigrantes climas,
más cálidos o benignos.
Diré: este es el muro desde el que caigo
construido por todos;
mas es verdad que no veo nada
y que tropiezo siempre en la misma piedra,
puesta por vosotros, sin duda.
Sin duda.
Siempre creísteis que mi inocencia era soltera
de viudas emociones interiores.
* "La clase obrera va al paraíso", 1971. Película dirigida por Elio Petri y protagonizada por Gian Maria Volonté, Mariangela Malato, Gino Pernice, Salvo Randone.
de arrugas inclinándose al atardecer
se debe a una crema anticomentarios
que me he dado en la cara;
que dejé de leer los cataclismos
mas sin dejar de vivir en ellos.
Si me preguntan diré que vengo,
que jamás fui,
que nunca pisé lugares sacros,
y que, aunque miré, no vi más que una
niebla
espesa,
diré que ya dejé de leer entre líneas
y que ahora leo aves cuando pasan
cruzando el cielo,
camino de emigrantes climas,
más cálidos o benignos.
Diré: este es el muro desde el que caigo
construido por todos;
mas es verdad que no veo nada
y que tropiezo siempre en la misma piedra,
puesta por vosotros, sin duda.
Sin duda.
Siempre creísteis que mi inocencia era soltera
de viudas emociones interiores.
* "La clase obrera va al paraíso", 1971. Película dirigida por Elio Petri y protagonizada por Gian Maria Volonté, Mariangela Malato, Gino Pernice, Salvo Randone.
domingo, 6 de abril de 2014
Besos ledos
Qué fácil es bajar por hebillas
De hierba fresca
Y habas verdes
Qué fácil es tenerte
En ese mimbre
Trenzado de lunas
Junto a la alberca y el membrillo en flor.
Breve universo para una noche de bailes
Allá se ven iguales medusas y otras algas
acá anémonas gemelas
que espinas tristes vieron
un día
murciélagos sordos
que nadaron en el aire.
Los recuerdos,
tal placton,
mezclándose a la par
se recombinan
se hacen distintos,
forman nubes que a la vez son magmas
de una sombra espesa que obligada
por la luz, por la lluvia obligada,
por la voz oprimida, se hizo eco,
a solas, a solas
algo se oyó en la niebla:
la voz se hizo voz, la voz,
la inconsume, incombustible, ardiendo,
la inacabada niebla de recuerdos
que arremete, entra y sale de tugurios,
y de noches, y de bares,
y de las bocas negras de los metros.
Y monocorde y errante
el hombre
sediento de nalgas y de fauces
se abraza a una sospecha,
besa a un jíbaro que vende iguanas,
se consuela disperso,
aplaude a una pareja de esqueletos
que bailan en la cálida noche
con brío de tristeza,
a ritmo de cajones y tantanes.
Y después nada ni nadie
va a disponer por ellos qué manteles,
qué vasos, qué sillas a su mesa.
La cena, la cena,
la sirven en dos lágrimas,
en dos cuencos de risas,
la cena que con ellos cena.
Abajo continúa la calle.
Persiste iluminada.
Bajo farolas de caimanes bailan tango
una pareja de monos amaestrados
de aquellos que Fafka previamente
informó con decencia a la academia.
Y el nombre insiste
que no quiere
dejar
de ser eterno.
viernes, 4 de abril de 2014
Dolor
Tú
que siempre
eres
tú
a veces
te
deseo tanto
que sueño
con
la boca abierta
y un lirio
encendido
entre los muslos
Mira
si
te deseo
que
creo
que es
totalmente
imposible
que Dios
no exista
Yo
que siempre
soy yo
no sé
para
qué
me lavo
y tengo
esta
piel tan
sumamente
ignorada
por
los avatares
o el tacto
dislocado
de
tus manos
Tú
y
yo
olemos
a trigo
cuando sudamos
en las noches
de luna
llena
o a mar
en los
cuartos
menguantes
de
nuestro oleaje
Mira
si
te deseo
que voy
a la cocina
y
pongo
a hervir
agua
para escaldar
mis huesos
y sentir
que
ese dolor
es
tu
distancia
y tu
ausencia
Y
que luego
bebo
ese
agua
para calmar
mi
sed.
que siempre
eres
tú
a veces
te
deseo tanto
que sueño
con
la boca abierta
y un lirio
encendido
entre los muslos
Mira
si
te deseo
que
creo
que es
totalmente
imposible
que Dios
no exista
Yo
que siempre
soy yo
no sé
para
qué
me lavo
y tengo
esta
piel tan
sumamente
ignorada
por
los avatares
o el tacto
dislocado
de
tus manos
Tú
y
yo
olemos
a trigo
cuando sudamos
en las noches
de luna
llena
o a mar
en los
cuartos
menguantes
de
nuestro oleaje
Mira
si
te deseo
que voy
a la cocina
y
pongo
a hervir
agua
para escaldar
mis huesos
y sentir
que
ese dolor
es
tu
distancia
y tu
ausencia
Y
que luego
bebo
ese
agua
para calmar
mi
sed.
jueves, 3 de abril de 2014
Castillo
A veces me siento tan vivo
que desearía vivir en todas las casas
con toda la gente que las habita.
Me dura esta sensación unos instantes,
luego regreso a una personal ausencia
donde desearía vivir solo
rodeado de un gran castillo
con princesa y un dragón
que cada maña nos prepare el desayuno
a mi princesa y a mí.
A veces es sólo el viento en el bosque
o el aleteo de una mariposa.
Todos miramos la corriente del río.
que desearía vivir en todas las casas
con toda la gente que las habita.
Me dura esta sensación unos instantes,
luego regreso a una personal ausencia
donde desearía vivir solo
rodeado de un gran castillo
con princesa y un dragón
que cada maña nos prepare el desayuno
a mi princesa y a mí.
A veces es sólo el viento en el bosque
o el aleteo de una mariposa.
Todos miramos la corriente del río.
miércoles, 2 de abril de 2014
Citas desinteresadas: Jacques Prévert
El desayuno
Echó el café
en la taza
echó la leche
en la taza de café
echó el azúcar
en el café con leche
con la cucharilla
lo movió
bebió el café con leche
y dejó la taza
sin hablarme
encendió
un cigarrillo
hizo volutas
con el humo
echó la ceniza
en el cenicero
sin hablarme
sin mirarme
se levantó
se puso
su sombrero
se puso su impermeable
porque llovía
y se fue
bajo la lluvia
sin una palabra
sin mirarme
y yo apoyé
mi cabeza en la mano
y me puse a llorar.
Echó el café
en la taza
echó la leche
en la taza de café
echó el azúcar
en el café con leche
con la cucharilla
lo movió
bebió el café con leche
y dejó la taza
sin hablarme
encendió
un cigarrillo
hizo volutas
con el humo
echó la ceniza
en el cenicero
sin hablarme
sin mirarme
se levantó
se puso
su sombrero
se puso su impermeable
porque llovía
y se fue
bajo la lluvia
sin una palabra
sin mirarme
y yo apoyé
mi cabeza en la mano
y me puse a llorar.
lunes, 31 de marzo de 2014
La noche oscura de su piel
Pásale la mano a la tierra
frota los dedos contra el alba
piensa en los rostros que fueron piedra
pídele a la noche un vaso de luz
bebe de las minas el mineral arcano
disfruta con los ojos
de cerezas y patios
de cerezas y patios
pon alivios de rabia
sobre los muros blancos y malvas
con altares de hierba
encuentra tu aliento de palmera.
con altares de hierba
encuentra tu aliento de palmera.
Pásale la mano a esa muchacha
por su cintura de aceite.
Súbela contigo al alto y oscuro desván
por su cintura de aceite.
Súbela contigo al alto y oscuro desván
donde dormitan todos los recuerdos
ámala junto a viejos juguetes rotos.
Dale de ti ese olor a manzanas
que acumuló tu carne durante años.
Déjale un disfraz de amor y fantasía
una fácil cicatriz que pueda borrar
con la ceniza del último beso
con los recuerdos mudos del ruidoso
júbilo de amar.
Llévate de ella la noche oscura de su piel.
Pásale la mano a la vida
que te trajo hasta aquí.
sábado, 29 de marzo de 2014
Mi hada madrina
Foto de mi hada madrina, levitando sobre el paisaje,
en una de sus numerosas apariciones.
Últimamente empeñada en que me inspire
como dios manda y haga poemas que ni dios.
De momento, y para salir del paso, me quedo
con unas palabras del poeta Francisco Bejarano
que alguien me dejó por aquí, hace unos años:
"Si estuviera en mi mano borraría mis versos
-ya ven hasta qué punto es posible cambiar
un destino por un acto de voluntad- y viviría
en un lugar apartado y hermoso, en la compañía
de lo que han escrito otros mucho mejor que yo".
en una de sus numerosas apariciones.
Últimamente empeñada en que me inspire
como dios manda y haga poemas que ni dios.
De momento, y para salir del paso, me quedo
con unas palabras del poeta Francisco Bejarano
que alguien me dejó por aquí, hace unos años:
"Si estuviera en mi mano borraría mis versos
-ya ven hasta qué punto es posible cambiar
un destino por un acto de voluntad- y viviría
en un lugar apartado y hermoso, en la compañía
de lo que han escrito otros mucho mejor que yo".
martes, 25 de marzo de 2014
Pobre jíbaros sin destino
Caminantes burdos y ordinarios aguardan agazapados
O la rueda de agua de la noria
rodaba cangilones dentados que mejoraban
la llegada de
la oportunidad,
o la oscura sombra que pueda
despertarles
de la siesta del sol,
para lanzarse a los caminos,
a las sinuosas veredas marginales
a las sinuosas veredas marginales
y lucir desgarrados sus mejores
galas desgarradas.
Y desde el traje de vestir
recuerdos,
recordar las palabras que la niñez
grabó en sus memorias
de cuando aquellas ruedas de carro
dejaban la huella de la llanta en
el polvo,
de cuando aquellos viejos molinos
obsoletos
giraban harinas en las aspas
de un trigo húmedo moliendo su alma
con viento favorable.
de un trigo húmedo moliendo su alma
con viento favorable.
O la rueda de agua de la noria
rodaba cangilones dentados que mejoraban
la función itinerante de la polea
en su periplo de soledad,
en su periplo de soledad,
girando una y otra vez porque giraban
por rumbos inciertos intentando
averiguar
si molían para moler equivocados destinos,
el origen alimenticio que iba haciendo
que fluyera aceite y vino,
que fluyera aceite y vino,
el aullido que llevaba al pastor,
al trashumante,
al trashumante,
hasta lejanas cordilleras
a invadir los valles
con sus manadas distintas
de sabrosa carne a cuatro patas.
a invadir los valles
con sus manadas distintas
de sabrosa carne a cuatro patas.
Pobres jíbaros sin destino,
bajarán luego al valle para pastar
rebaños,
sudando bajo nubes de tormenta
un desvarío de peregrinos en llanto y procesión,
un desvarío de peregrinos en llanto y procesión,
por que trasladarse es morir bajo la
lluvia
que se pregunta qué sed tendrá hoy
el viernes crucial
que al lunes quite su agua,
que al lunes quite su agua,
o abril o este año de
baldíos itinerarios,
el hombre humilde y manso
allá en las futuras multitudes
fundido con el tránsito de caballos y
bueyes
y cestas de mimbre colmadas de
verduras,
repletas de la vieja ropa sucia
que no tapa el miedo de ser
que no tapa el miedo de ser
un poco prole o tal vez proletario.
El agua del arroyo en su silencioso fluir mudo.
La sencillez de vivir diáfano.
La sencillez de vivir diáfano.
lunes, 24 de marzo de 2014
Citas desinteresadas: Xulio López Valcárcel
Gracias por la mujer
que da forma a la belleza,
por el sexo, que une
en una sola carne
dos soledades,
y por el sueño que nos permite
el viaje a la muerte
y el regreso.
y el regreso.
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