sábado, 19 de febrero de 2011

Praderacontomatedentro/Versosdesdeelcésped

Tenía ganas de decirlo.
De vez en cuando paramos y miramos a nuestro alrededor. Unas para ver si vemos. Otras para ver sin más. El hombre intenta hacer de la vida poesía. Pero también dramas. Y uno se acongoja. Se le caen lágrimas como puños al ver que en ese deambular el hombre construye jardines en el césped con tomates que crecen desde dentro hacia afuera. Por ejemplo. Mire, miren.
Siiiiiii, ¡¡¡al tomate le crecen las semillas!!! Brotan plantas de tomate dentro del tomate.
Una pregunta: ¿Por qué les extraña la palabra revolución? eh!, eh!; no digan que no, yo sé que les resulta raro incorporar la palabreja a lo cotidiano, ya que esta rompe con cierta armonía adquirida, adocenada a lo largo de estos años, sin duda. Pues tendrán ustedes que hacer alguna revolución. Ustedes los que sean. 
Por cierto, el tomate tiene un sabor a césped mal segado. Asqueroso. Viva la revolución.
Posdata:
Pedazo de poema me acaba de salir.
En serio, y en nombre de mi abuela Agustina Duarte Muriel, a la que debo la vida y respeto: Me duelen mucho, mucho los compañones.

Contraluz

La luz. Fue la luz
sobre tu piel, un instante
iluminada en mi contra.


jueves, 17 de febrero de 2011

Levedad

La lluvia que cae hoy tiene sonido
a caracola que imita un mar
de certezas ignoradas,
y a fragor de ramas en su pelea
de savia
por la mejor flor.
Los insectos renuevan el aire,
plagan de sombras el césped
y las muchachas y los hombres
recuerdan de dónde vienen las varadas naves
o cuando lo días eran largos y calurosos
y una bocanada de muchacho,
una brisa de niña
era complacencia que los cuerpos
anhelaban:
la nostalgia de emocionados presentimientos
 

miércoles, 16 de febrero de 2011

Pessoa

Álvaro de Campos & Fernando Pessoa. Hoy hace 75 años, dos meses y 17 días que murió. Y 122 años, 8 meses y 3 días que nació. Nacer. Morir. ¿No es lo mismo? Vamos bien. Perfectos. Solos. Y únicos. Sobre todo únicos. Y preciosos. Guapos. Nos aman las musarañas. El polvo acumulado en almohadas vacías. Aquella cabeza que nos acompañó hoy peina otros espejos. Pessoa. Lisboa. La lluvia. El mármol. Para convertirnos en tumba no hace falta una rosa. Ni una piedra que nombre al cuerpo. Para convertirnos en tumba hace falta tan sólo una biografía, un pasado. Algún recuerdo. Una historia de amor fracasado. Una historia de amor. Un cuerpo con su belleza y su gloria. Y un dedo antónimo.

martes, 15 de febrero de 2011

Último agradecimiento


Verano del 66. Ella se llamó Amelia,
y su nombre con una maniobra hábil,
previa retirada de los nudos “a”
entre los que se encontraba encerrada,
y en juego grácil de anagrama:
se abrió miel.
Su nombre dejó hecho en mí
un panal de derramados hexágonos,
un templo caprichoso repleto de secretos.
Durante estos años dentro de él han cabido
la aspiración helada de la noche,
la ambiciosa carnalidad de la luna en su boca,
un perfumado pañuelo rojo.
El olvido que lleva impreso


sábado, 12 de febrero de 2011

tiempo

Láscibos caballos acuden de la primera troje
del segundo pesebre vienen con el hambre
de un hombre sin quijada
recorren con su pie de atleta la calle
que en azul discordia
confunde las casas con hogares
Aleznas clavándose permiten
un ojal enorme de feroces claveles
rico jarrón tu laguna a veces
cuando lo triste está
más allá del botón de piedra
donde la peonía gigante crece
A media luz salieron a mansalva
treinta y tantos caballos de la noche
llevando herraduras de fuego entre las crines
maduras manzanas en los belfos

mirlo


Culebra arrastrándose ojo de ave
avizor entra la noche el rapaz
dice ahora me muevo en zigzag
hay un zaguán en el alma
que soportan los pájaros
que se atreven a la noche
el ratón también se evapora
y todo artificio se viene a plaga
los árboles testigos mudos
mi mano acariciando el alba
hay miradas distintas
en cada rama
el mundo es un recodo alegre.

jueves, 10 de febrero de 2011

almendras blancas


Yo era optimista como una modista
Yo era optimista como una pradera en flor
Yo que era un ser invencible sin miedo al apostrofe
me oculté en camisas de anchas mangas
y cuello profundo dónde se ahogaban los forasteros
A nadie di pie ni señas apagué el fuego
Yo optimista como un gusano
capaz de ser pupa bajo los aguaceros
repté a mariposa
volé
fui de nuevo alevilla resucité
junto a los bordes desordenados de los lagos
Sobre una página de barro y luna
inicié un vuelo sin rumbo
Torpe fui nómada
como los ojos malvas y solos
de los caminantes.

Egotismo



Protagonista de algo
donde yo habito
como un tú
nostálgico de mí.



miércoles, 9 de febrero de 2011

Libídine (II)



Agoniza Libídine dentro de la luz que madura el trigo
entre blondas malvas de perfumes dulces
Junto a góticos senderos con aristas
por donde van dejando prendidas sus plumas
esplendorosos ángeles de odorífero rastro
Libídine cubierta de lánguida satisfacción
su blanda mirada abatida se alimenta
de una extraña nostalgia
cuando extranjeros ególatras portan
el cadáver egoísta de la dama
muerta su alma por exceso de ausencia.

martes, 8 de febrero de 2011

Libídine

Libídine tu nombre avrevia mi escritura
de hombre con pestañas de plomo
y carne de otra tribu pelo de ave
Me quemo me expando entre las llamas
cuando ya no espero que nadie
me salve del fuego que sólo en mí se aviva
Me asombra la fresca oscuridad que nadie tuvo:
la otra luz que brota de la ceniza
del cielo plomizo y gris de los rescoldos
y me procura.

Morada enredadera


Amada, responde a esta pregunta:
¿De qué parte del mundo deviene lo sagrado
que tu mirada oculta cada vez que te miro,
cada vez que te beso y cierras los ojos
diciendo que así me ves en lo más
recóndito de ti?
Y tú, queda, respondes:
Hazme de nuevo la pregunta,
házmela siempre,

lunes, 7 de febrero de 2011

AQ



Compartimos raíces con cimientos
asfalto con hojas
somos un parásito
que vive en un árbol de piedra:
tradición renacentista
pensamiento ilustrado

XXIX



Corrígeme estos versos

añade alguna duda a todos ellos
mas no esperes de mí
una brizna de hombría o misericordia.

Ventana para una arenga

Añadir leyenda. Decir qué cosas son las que precisas para arengar  transeúntes.  O darse un mitin a través de esta ventana siempre abierta.

viernes, 4 de febrero de 2011

tiempo



Hubo un tiempo en que deseaba ser poeta
ahora os lo exijo.

Capítulo 32


La acción devastadora de la clase dominante (capitalista)
llevará necesariamente
a la autodefensa de la clase dominada (obreros)
en una actitud meramente de supervivencia.
La violencia dependerá únicamente
de la fortaleza o debilidad
de las dos clases enfrentadas.
Si la fortaleza está de parte de los dominados
la violencia será menor.
Lo contrario es la actualidad.

miércoles, 2 de febrero de 2011

dilucidar

Disperso dijo que añadido
sobre la cifra que hubo deseado
esperó durante mucho tiempo que dejaran
de amarle
supuso
con cierto rigor que soportaría el frío
propio de la soledad
o de estar solo
y dijo:
no tendré que perder absolutamente nada.
Sofocó con libertad una pizca de zarza
que llevaba en los ojos
limpió su mirada con un paño húmedo
bañado en alcohol
y el cristalino empañado
relució al sol de mediodía.
Aún no contento con la solución tomada
esperó a una mejoría de las antenas
y redujo sus aspiraciones de satélite
quedándose en mera emisora recepcionando
los papeles que le llegaban
vía oración fúnebre desde barricadas negras.
Cuando le avisaron con intención de amarle
paró los relojes. Hizo un fuego en el bosque.
Quemó calendarios.

lunes, 31 de enero de 2011

Tus párpados que soñaron secretos



Tus párpados que soñaron secretos
se cerraron sobre la nieve de mi piel
apagaron el frío
se movieron en la noche
me buscaron la espalda
me besaron los huesos
tus parpados dormidos
callados y secretos
guardaron la luz.