lunes, 22 de noviembre de 2010

COMIENZACABA



Comienzacaba después de la tormenta
un ruido de humedad en la paja mojada
que llega desde el campo próximo
y penetra por la ventana abierta de tu casa,
tu casa que es tu casa porque dentro de ella
habita ese dulce olor a paja mojada,
la humedad que deja la tormenta.
Es la hora te dices de bajar a la calle,
caminante de calles o paseante de aceras,
caminas por el barrio, la ciudad queda lejos
se ve a lo lejos la ciudad
y en esta oscura plaza hay abierto un garito
donde tomar una copa dos copas un tercer trago
siempre preciso para acabar el paseo
y regresar al catre con olor a calvario
a humedad que dejara
la tormenta
tu tormenta
la de siempre
la familiar, la que está siempre a tu lado,
la que duerme contigo.

AMOR

Conciliar contigo que el aire que viene
trae esa tormenta que los deseamos
deducir que el viento arrastra la cometa
y no haber decidido de quién es el hilo.

viernes, 19 de noviembre de 2010

OTRO POEMA


El ayuntamiento de Vejer de la Frontera aprobó terminar con el paisaje . Ayer fue noticia en la Televisión, que es la que ordena las noticias, la vida, el salón de casa, los fines de semana: todo lo que “nos sucede” se lo debemos a ella.
Quieren construir un “complejo” hotelero entre “El palmar” y Castilnovo. A 300 metros de la arena. Hasta aquí todo parece responder con el instinto asesino de estos depredadores del paisaje, la vida, el planeta. Los recursos naturales.

Me preocupa. Pero veo normal esta voracidad de pirañas. Forma parte de su naturaleza.
Pero lo que realmente me preocupa son los sectores sociales que quieren oponerse a esa construcción.

¿Cómo piensan oponerse? ¿Con las misma reglas que usa el enemigo, es decir leyes?. No pueden las misma leyes proteger a pobres y ricos. Asesinos y asesinados. No, las leyes protegen a los poderosos, me lo contaba mi bisabuela Irene Estévez. Y a ella su madre. Desde mi tatarabuela, en línea directa.

Hay un método que todo el mundo entiende. Hay un método en todo, dijo el sabio. Una manera de ser. Un comportamiento.
La vida no vale nada si no es para dejar constancia de que es nuestra. Su defensa. Hacen falta poetas. Cobayas. Poetas cobayas. Dispuestos a morir. Por la belleza. Por la vida. Sobran las palabras.
Tan sólo se detendrá esa construcción si los colectivos sociales que se oponen a ella están dispuestos a morir. El enemigo es muy poderoso. Tan solo un número indeterminado de muertes pararan a las máquinas. Lo siento. De lo contrario se van a levantar esas moles.
Y al contrario de lo que piensa la mayoría, la vida no lo es todo en la vida. Todo en la vida es dejar más vida tras de uno. Eso si es la vida. Uno se muere y la vida continua.

Y como dijo Don Antonio: un golpe de ataúd en tierra / es algo perfectamente serio. Machado era él. Más hoy ni siquiera la muerte se la toma en serio alguien: ni los asesinos del paisaje, ni los que dicen defender el litoral.

Demasiada buena educación. Demócratas muy bien educados. En ambos bandos.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

La sombra del poeta es alargada


Dime ¡Oh tú, cántaro que del barro vienes
si en la greda tengo mancha esperando,
una humedad de hueco que me envuelva;
agua, ¿tendré agua que me sumerja?,
sed y sombra, frescor
relajamiento,
¿estaré confortable?.
Yo que ahora vivo en el desierto,
¿seré dentro de mi molde una palmera?.


objetos obsoletos

EL INSERVIBLE ESTADO DE LAS COSAS

martes, 16 de noviembre de 2010

Empecé a sentir cansancio


Empecé a sentir cansancio
y escribí poemas rápidos
que sólo duraban media solución.
Yo quería ser breve
recuperarme
descansar
convalecer.

Era la mejor medicina
para el lector.
Mi salvación.

Empecé a sentir cansancio
sometido a la lectura de mis poemas
por lectores inútiles
que sólo aportaban media solución
o algo menos.

Fue la mejor medicina
para mi escritor.
Ellos al fin consiguieron hacer de mí

Caminos invisibles

Aquí brotan alas,
de pronto se abren pétalos,
allí nevadas soluciones.
En medio de la noche
la voz de un hombre que llama,
la lechuza se defiende con su llanto:
un gemido viscoso deslizándose.
Reposar en tu vientre
tiene el sabor de flores amarillas
cortadas bajo la fría escarcha del invierno.

Llevo años soñando con un paisaje distinto.
En mis manos los nidos cobran vida
se vuelven hormigas y semillas.
Sigo los pasos de naves distintas,
algunas varadas en arenas rojas.
Aunque viva perdido
en el laberinto escondo
alimentos variados, sustento,
los víveres precisos para seguir



cabinas telefónicas

En las cabinas telefónicas
hay misteriosas inscripciones dibujadas con lápiz de
     labios.
Son las últimas palabras de las dulces muchachas rubias
     que con el escote ensangrentado se refugian
     allí para morir.
-Pere Gimferrer-

En las tiendas de mi barrio se esconden
mujeres asustadas.
Con un temblor triste
huyen de maridos celosos y violentos;
compran leche, lejía, escobas,
pan y algunas libros
que luego leen a escondidas
aprendiendo a huir, a soñar que sueñan,
a no cejar en los intentos
y por fin,
aprendiendo a volar, escapan
dejando un rastro de amores amargos,
superada por fin la baba del miedo.


Subiendo por centros gravitatorios
en islas remotas se refugian,
crean grupos fuertemente armados,
conociéndose o tocándose,
amando la huella virgen,
el punto cero de su carne.


En las tiendas de mi barrio
no quedan cabinas telefónicas
pero sí un eco de mujeres
llamándose en la noche.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Para Olga Fernández Dévora

Una bolsa de plástico (con posibilidades de reciclado) conteniendo
dos libros (seis poetas, uno español)
un paquete de tabaco rubio (Nic. 1.1 mg. Alq. 15 mg.)
el contacto con la tinta de unos dedos (el verso)
las notas musicales impresas (un disco L.P. un C.D.)
y todo el celofán que entorcha este día cálido de Noviembre
regalo que la vida me ofrece sintiéndome halagado
mientras ella ante un café como el mío
lee un libro de poemas.

Día que cabe por fin en una bolsa de celulosa
junto a un tango de Adriana Varela
sonando a la vez que suenan las hojas de este otoño

oficio

Arriba y abajo siguiendo mis pasos
o pisando mis huellas
calcé definitivamente
el pie que me acompaña
e hice mi obra con altiva paciencia
rastreando cual apache
los cascos heráldicos de Kafka
por ejemplo
u otros por ejemplos
como De Rokha y muchos más
alguno más llegó hasta mi cuerpo
que respiró la libertad con agallas de anfibio,
o la falta de ella con bífida lengua.

Y soporté hermético y soberbio
al poema caído en medio de mi frente;
que doblegado, abatido, impávido
gravitó dulce y amargo.
Fue reptando como una serpentina animal,
como una hiedra eterna y duradera.
Por todas mis tripas y mis hernias
fue dejando zarpazos de una gravedad
próxima al herido de guerra y su dolor hospitalario.

El poema felino, con enérgico vigor, me ha sometido
durante años. Obligado a pergeñar las heridas a los versos
o la letra a la palabra, he ido atando con hilos de sangre
el amor o la vida, el odio o la muerte,
añadiendo cabo al cabo, zurciendo y repasando
o corrigiendo sus afilados bordes,
así hasta vencerle un poco:
el poco de los genios o de los elfos o de los magos,
la brizna
del que somete a esclavo el remiendo literal,
a plancha el patrón tipográfico
a magistral borrador elegías y loas.

jueves, 11 de noviembre de 2010

puesta de sol fría

Añadir leyenda a esta foto es creer que una puesta de sol en el mes de diciembre puede tener la leyenda de una puesta de sol en el mes de junio y que desde esta perspectiva de las cosas y los edificios que tenía a mi derecha, nunca sería posible. Cosas mías. Hecha la excepción, dejemos al poeta solo. Como siempre.

Remedo

Calco el rostro con técnica surreal
en fino papel sobre el cemento
ignoro detalles de la cal
te apareces fósil o facsímil
te invoco
me inquieres
e interrogas el por qué
cual el deseo que me inspira
sumido en los nescientes misterios.


Reúno tu perfil
aparecen óleos de arenas
contemplo mi obra expuesta
en anímicas pinacotecas
nace el sol
me ahogan las Pandoras
con sus cajas de estragos y quebrantos
al cerrarlas
en su interior se oye el ruido de las olas.


Tu rostro lo difumina el cielo
el oxígeno en su deambular perfecto
tiñe el orden de la memoria
y te recuerdo vagamente
como un pañuelo sobre la arena mojada de la playa.
Ahogándose por turnos
nadadores suicidas se bañaban en un mar de plata.


lunes, 8 de noviembre de 2010

tapete plegable

Muestra di
insinúa o enseña
ten
acaso en la malva trinidad
de un pecado
o en ese triángulo de hilo
mantel donde se dejan
los secretos mensajes
y que van diciéndote
toma
ten
soy una blonda prendida
tal vez en el pubis
acabándose
hilando la sangre
llevándose
en ese molinete de viento
la mortal infancia
dónde fui tan feliz.

Toma este ten
tan sin ti.
Toma:
ven plegándote a mí.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Cuando me puse triste

Preciso descansar de este hueso
que oprime mis virtudes
sabes
tú sabes
que fuiste la primera
en ofuscar mi carne
tensarla en un calibre
fácil
atarla a ti con un sarmiento
verde
que arrancaste de mis venas
cuando me puse triste.


miércoles, 3 de noviembre de 2010

Atraviesa mi miedo

Que se lleve la muerte
una sílaba enorme
una gota de luna
una sombra
mis ojos y mi lengua
pero tú ven
a traviesa el miedo
las arenas
este desierto
lamido por la sombras
atraviesa mi miedo.

Amantes sordos se llaman
se nombran sin palabras
a destiempo reuniéndose.

Doble azul

Doble azul

martes, 2 de noviembre de 2010

Noviembre

Qué pena que no me nombres
ahora que empiezo a desaparecer
de los diccionarios
y ya no soy una palabra
sino un milagro que merodea el agua
de los charcos
el agua de lluvia
gota a gota borrándose
de los labios sedientos.
Ahora que va cayendo lenta
la lluvia como un dibujo antiguo
y la oigo levantarse
entre nubes apagándose con la lentitud
de la belleza que tienen todas las criaturas
que van a morir.
Ahora había que lavarse delante del espejo
comprobar que la carne guarda algún despojo
de sueño irrealizable.
Ahora que la lluvia comienza
acabando por desaparecer.

jueves, 28 de octubre de 2010

El deseo de ser piel roja

Disparidad y semejanza

¿Para qué quieres saber tanto?
me pregunta un amigo
reprochándome que siga siendo tonto.
Pero yo sé que nos vigilan los indios.
Nos tienen rodeados.
Algunas mañanas descubro en las aceras
esas plumas de águila que usan los siux
para hacerse sus adornos de guerra.


Yo las sigo y veo batallas. Los arcos se tensan.
Cabelleras sanguinolentas cuelgan
de farolas y ramas. Las señales de tráfico
son dianas para sus lanzas. Un cuchillo
hecho de hueso de bisonte
se ha clavado en un cajero automático,
junto a la mano de un hombre que tecleaba
un número secreto. Hay flechas acertadas
en la torre de la iglesia y un roto carcaj cuelga
de la veleta. Galopan entre los coches.
Invaden autopistas y carreteras,
el peaje que pagan es el de un viento
salvaje como ellos que quema sus ojos.


Sus rostros pintados para la guerra
se van alejando.
Volverán más tarde.
De norte a sur cientos de kilómetros de cielo
sin apenas pájaros. Dejan atrás un paisaje
de edificios levantados por un pueblo de bárbaros.


Y el viento ardiente y extraño arrastra
huellas de pantera, cascabeles de serpiente
pétalos de flores que vivían en el prado,
y en ese trasiego grito: ¡vivan los pieles rojas
que cabalgan a pelo y no llevan espuelas!.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Asamblea de tomates

Minuto de silencio


Ahora que os habéis confesado,
hipócritas de mierda,
con un minuto de silencio,
calmando así las revueltas
egagropilas de la merienda,
y soñáis que nunca, nunca
os toque a vosotros
el arco iris del deber
con su dedo de compromiso,
ahora que aún, todavía
no vomitáis:
besaros en la boca.

martes, 26 de octubre de 2010

Violetas amarillas

A veces si inodoro acudo a la noche
borracho y algo incierto
te vomito en el hombro
el estomago ardiente
rezuma humedad
molécula salina
oriflamas renuncias
aquel sapo gigante
que quiso ser guirnalda
ofuscado de siempres
de nuevos y de nadas.


Y sin quedarme tan pancho
te agradezco que beses esta locura tibia
que habita aquí en mi frente
melancólico enfermo
salvaje y sin molares
Olegario desnudo Serafín tal vez
de rodillas y hambriento
mientras pasa la tormenta
e inapetente mastico
violetas amarillas
traídas por el viento.

lunes, 25 de octubre de 2010

Las ausencias

Bebo cerveza en tu nombre
saltan cucarachas amarillas
del mundo azul del que vengo
bebo cerveza en nombre de la poesía y del blues
escucho en nombre tuyo y de mi soledad
la música negra de algún blanco
“Blue Fox” de John Mayall y su gente,
el violín de Sugarcane Harris
que me deja heladas las venas
lenta la sangre
ese estropajo en el estómago
zurciendo milagros
las agujas del hilo llevándome
a cárceles tristes como el azul.


Bebo y vivo para encontrar motivos
que justifique esta cal quemando las ideas
estas calumnias este calor que hoy
(llevo un jersey rojo con camiseta debajo)
me dice no aguantes más esta situación
rompe algo
haz con tu sudor ese ruido
que confunda a las fieras.


Bebo cerveza en nombre de la noche
del blues y de ti
y tiemblo ante las ausencias.
Y Bebo.

Tomás Rivero, con un beso piercing
pendiente de la tetilla izquierda,
la del corazón.

viernes, 22 de octubre de 2010

jueves, 21 de octubre de 2010

Pájaro sin primavera

Tu vienes de un latido extraño
como de una lengua extranjera
tu vienes a este sereno hombre
que no dispone de nido para ti
ni tiene paciencia para cantarte
a la salida del sol.


Tú vienes hasta aquí
con puntuales alas de corcho
y traes en tu vuelo
un año más de cifras inexactas
que caen dobladas del tierno
calendario azul de las estaciones.


Y aunque no sea aún primavera
y tú confundida te quedes
como siempre acurrucada junto a mí.
Pájaro sin primavera.

Chamán

Tengo una edad provecta
madura y antigua
y podría ser el maestro de tu padre.
Pero soy al margen del hombre
poeta
y creí que con eso podía conjurar
el maleficio.La capacidad de modificar
la belleza. Pero tú tienes miedo
de aquello que genera verdad.
Los días son oscuros
la noche es perfecta. Un desconocido
no es un conocido. Es una puerta
cerrada. Una melodía suena tras ella.
Las tardes son largas,
las mañanas inmensas,
un siglo es un siglo,
los años pesan, los estúpidos años
que nada significan.


Así, sí, el miedo sospecha hasta
cuando amas, de aquello que amas
con garantía de fracaso,
ese título que afianza el dolor
y ennoblece tu desinteresada entrega.


El dolor que te parte, el que más deseas,
el que reconoces como tuyo,
nacido de ti para él.
Nada fue mío desde entonces
nada será mío desde ahora
y nada en este instante
tiene dueño.
Guardo oscuras crisálidas en cajas de madera.
Las mariposas en otoño mueren de frío.
Las mías revolotean dormidas
junto al calor de bombillas
encendidas. No necesitan primaveras.
Otras flores del mal sí.
El blues “Me and my chauffeur Blues”
de Memphis Minnie.


Tu corazón junto a las oscuras crisálidas
es mío. No temas si después de hoy
una mariposa revolotea dentro de él.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Dígito

Huí de tu rostro dejé un aroma como un rastro
fui subiendo adentro de las cosas y de los otros
dejé un aire de mí en aquellas calles
que nos habían reconocido tantos días
cuando juntos parecíamos justos entrelazados
y nos miraban las palomas con su palabra muda
de pico romo
en aquel otoño habitado por hojas más que nunca.

Huí de tu rostro una sombra cualquiera
una tarde lluviosa
un otoño feliz
y recordé los libros
de infinitos poemas
y te besé despacio
para hacer memoria de cómo se besa
pues había olvidado que así se recuerda un verso
un nombre o un hombre
o un fracaso.

Diáspora

Tomé de tus trotes reuniendo cosas
algunas prendas
ibas diciéndome
sentía la peculiar pena
que los hombres sienten
me sacrifiqué en diques de agua
fui haciéndome paladar y boca de madera
miré a los otros que andaban ciegos
recorriendo la tierra y el cielo
y tomé tus manos
ensamblando ejes como dedos
fuime a pique
resido como un poso
en simas sordas
pero aún conservo la tímida
biografía de una hierba.

martes, 19 de octubre de 2010

cold cold ground

Traía el viento un olor a marrones y ocres
verdes colores muriendo
de una tierra apagándose,
abandonada por cuervos y piratas,
una tierra solitaria.
Venía un olor a otoño
que yo supe que era una lenta maduración
de campos y de corazones.

Ayer no estabas tú en la colina
ni yo en la pradera tapada por la bruma
pero sonaba dentro de mí un acordeón
que trajo también el viento de otoño.
Y llovía en otro país sobre otra gente
y la lluvia nos igualaba.


Y yo quería que tú miraras
en el bosque cercano.

Buscándome sólo a mí
con tu mirada húmeda.


La eternidad del viento
te trae hasta mí.
El atril que araña las páginas,
el violín que inventa su lágrima enorme,
y la ola que busca su playa para fenecer,
los tres igualmente me producen
este gigantesco dolor de paisajes
inacabados o bocetos que se tensan.

barro

A cada instante que yo logro
mantener aseado este rostro
(lo limpié reiteradamente con jabón de sosa)
una niebla. Lo cubre un velo.

Y no puedo actualizar esta máscara incólume,
este disfraz anualmente renovable.
Nuevas generaciones (de grasas) viven en los poros.
Espinillas vienen a dar al grano
la sangre macilenta y oscura que lo invade.

Ya no sé si en la arruga reside algún parásito
pero sin duda envejezco
siguiendo el proceso inverso
de la piedra.

lunes, 18 de octubre de 2010

Julia Otxoa

Este blog es egoísta. Pero no por una decisión egoísta de Tomás Rivero. Es egoísta por una cuestión de supervivencia de Tomás Rivero: y tal vez ahí, sí reside el egoísmo. Y hay distintas maneras de sobrevivir. Desde la generosidad, también.

Hoy quiero no ser egoísta: la poesía nunca lo es. Hoy dejo en este blog un poema (un verso) de Julia Otxoa. Para que otra mujer, se dé por aludida:

Tú, el enamorado del mundo, el gran cansado, apoya tu vida sobre mis labios.

Así, aludidos, somos señalados:

Yo, el enamorado del mundo, el gran cansado, apoyo mi vida sobre tus labios

viernes, 15 de octubre de 2010

DETURPACIONES



Huelo a J.P. Gaultier. Rojo. 1951.
Sólo los tipos de mi edad acariciamos óleos
de Tanguy y fornicamos
con las notas de Vini Reilly.
Y fui tan ágil que derribé un régimen.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Jazz

Poseo ese empuje necesario y vital para amar la locura
que sólo tienen los imprecisos
los inexactos los alados los residuales

El alma cándida de los candados
El ruido categórico de los inocentes
El pabilo golpe de los desnudos

Ese empuje escrupuloso y científico
del perdedor riguroso

Mi amante mi amigo
mi angustioso y aveces nostálgico
yo

Soy un poeta al margen

He hecho en literatura una obra deslavazada
como mi tiempo
como yo mismo
Y como vosotros recordaréis.





martes, 5 de octubre de 2010

aquiles

Soy tu talón de Aquiles
pero también soy tu piedra talismán,
tu mineral ágata, turmalina del iris
el mercurio de tu nuca,
la moneda de cobre que paga
tus joyas,
el mineral acaso que nace entre el potasio
y la soda,
el grumo más pedúnculo de tu sangre
apretado entre el pulgar y el índice:
una pizca de luz en tu centro gris,
la metafísica del árbol que llevas dentro,
una gota de clorofila en el desierto.

Antitapones y cereza muerta, sobre un armario rojo

coños, torsos y el IX Congreso del PCE

lunes, 4 de octubre de 2010

TEMOR

Yo sé decir cosas que no sé.
Por ejemplo:
“Al borde de la niebla
existe algún misterio,
en su pábilo interior
la obligación de verlo.”

viernes, 1 de octubre de 2010

déjame abrazar tu taza


No tengo pasado.
Qué suerte tuve recordando
el olor de tu sexo
grabándose lento en mi lengua.
Eras un paladar denso
alargándose hasta mi pobre memoria
de poeta roto
que olvida los perfumes.
¿Para qué señalas el norte
abriéndote lenta,
como el morado perfume de tu sexo?.