jueves, 13 de enero de 2011

Prensa obrera

El cartel de John Heartfield, dice:
Cualquiera que lee los periódicos burgueses se convierte en ciego y sordo: fuera este vendaje sofocante.

AMOR

SEAMOS sinceros, cuando hago el amor contigo no es contigo con quien hago el amor, sino conmigo, con todos los deseos ocultos de mi cuerpo, con todos los malos ratos que porto, con todo lo poco que fui amado. Y ahora cuando amo contigo no es a ti ni a nadie, sino a mí a quien amo, a mi carne a mi placer a mi anhelo, mis ilusiones, mis alegrías. No es a ti a quien amo, sino a mí y todo ese recuerdo terrible en el pasado cuando no podía amar, a pesar de mi locura de amor, o esa enamorada esperándome todos los días, todas las horas. Así que ahora, ahora que puedo por fin satisfacer lo que entonces no fue posible, ahora que el tiempo se para por los siglos de los siglos, ahora ya no tengo la necesidad de la gratitud, y locamente ingrato y desagradecido me disuelvo en mi cuerpo, y no soy nada y lo soy todo y sumo a mi favor horas y minutos, meses y años para siempre amándome joven y eterno. Siempre que hago el amor contigo es a mí a quien amo y a nadie más.

Y miré tierras más cálidas donde dejar el cuerpo, dejarme, salirme a por aguas, nadar sin miedo, a volar, un viento para volar, para ser abatido por un rifle de paciente mira. Abatido, como siempre, de amor. De un amor muerto que fue matándome.

Diferencia

Érase un hombre solo
con una palabra lodo
hasta que llegó
un viento albo
y lo convirtió en cero
o cenit.
  
Érase una mujer sola
con una palabra grave
en el suave paladar carmesí
hasta que un viento solo
la convirtió en curva de canesú
o vodevil.

miércoles, 12 de enero de 2011

Poética

Tras un proceso donde placer y dolor luchan por ver la luz, empeñados ambos en precipitarse hacia la luminosa claridad del día, los poemas van conformándose en una especie de desecho. Quizás los restos de un naufragio que acaba de producirse. Con razones o sin ellas, usando coartadas o no, uno siempre intenta purgar sus contradicciones sometiéndolas, con algunos ingredientes de ensoñación, a la catarsis. Alambiques y probetas, con algunas tenazas y martillos son los utensilios que siempre uso en este menester de la poesía.
Tu obligación lector es leerme, más si vieras que no desbordas ilusiones -cosa corriente en estos días- tu obligación es usarme. Usa los poemas como arma arrojadiza y devuélvemelos a vuelta de correo con algunas correcciones, tachaduras, ataduras y empaquetados de emoción y algo de mala leche. El ciclo catártico habrá finalizado. En el caso de que sí desbordes ilusiones mejor para ti. Yo seguiré lleno de defectos.
Y las poéticas no significan ni significaron nada, desde la opinión pragmática que me obligo a tener con la poesía del carajo: intentar ordeñar un rayo de luz para obtener leche. Enos aquí de nuevo, sometidos al abandono de las gratas y aduladoras compañías.

Trencillas, cordel

Añadir leyenda a esta imagen.
 Añadir leyenda a esta vida.
 Añadir leyenda para tener biografía.
Vender tu biografía como si fueras una leyenda.
Traspasar la noche de puntillas
con el pie que acaricia leyendas ajenas.
Ser ajeno a las leyendas
para darse cuenta uno de cuan agradable
es ser victima de la belleza y su leyenda. 

martes, 11 de enero de 2011

Mal poema

Este es uno de los peores poemas escritos en 2010. 

CRUCIGRAMA



      1      2   3    4     5      6       7   8   9  10  11  12 13  14
  1 He dicho a todos los amigos que sí que un día iría a verles
  2 he dicho a todos los amigos que sí que un día iría a
  3 he dicho a todos los amigos que sí que un día iría
  4 he dicho a todos los amigos que sí que un día
  5 he dicho a todos los amigos que sí que un
  6 he dicho a todos los amigos que sí que
  7 he dicho a todos los amigos que sí
  8 he dicho a todos los amigos que
  9 he dicho a todos los amigos
10 he dicho a todos los
11 he dicho a todos
12 he dicho a
13 he dicho
14 he

mimosas y glicinias



Muertas las mimosas,
Muertas las mimosas,

caídas ya las flores del almendro,
caídas ya las flores del almendro,

un rastro de lo que fue nieve
un rastro de lo que fue nieve

baja en forma de arroyo,
baja en forma de arroyo,

ligero y suave se desliza ladera abajo.
ligero y suave se desliza ladera abajo.

Ahora van a la deriva
Ahora van a la deriva

marchitas y azuladas glicinias
marchitas y azuladas glicinias

de cenadores y pérgolas caídas
de cenadores y pérgolas caídas

bajo la furiosa tormenta de la tarde.
bajo la furiosa tormenta de la tarde.

Y unos ojos lo contemplan todo
desde un silencio

poema diez

Ando con mi literatura
al borde de mis nervios
y sudo un acantilado
de sueldos y salarios.

lunes, 10 de enero de 2011

Maletas

No merece la pena hacer maletas
que luego pueden hallarse en cualquier lugar
paradas en un anden o tiradas en un escaparate
al mejor postor que precise un precio
para iniciar un adios
olvidadas en la consigna de una estación
en algún puerto camino de la mar
o en aquella terminal aérea esperando volar
en la panza preñada de un boeing.
Es preferible el hatillo zurrón morral barjuleta
poca cosa cabe en ellos la huida siempre es frágil
y difícil como la vida
la vuelta como de la muerte no se produce jamás

domingo, 9 de enero de 2011

vecino

De esta casa salieron palomas encendidas, sus alas eran de agua y en su pico húmedo llevaban un grano de sal para sembrar el mundo de sustancias originales. Y hoy salen de tus dedos paisajes trazados con líneas negras sobre campos verdes y azules. De tus dedos manan líquidas transparencias, sangre de amapola blanca y sueño, ágata y rubí. Y es que tú vas débil y yo me siento rechazado, un escritor siempre es el hombre que más letras añade a la nieve. Sus miedos ocultos en el fuego.

sábado, 8 de enero de 2011

Adversarios. Tristes adversos



Adversario di diverso si duele ahí
donde el humo íntimo despide del papel
helénicas llamas
o donde el pelo en velo se levanta
onda al viento suplicio.

Di si sobrando celo a la humedad
mirar el desierto puedes
ahora que apura la memoria
su copa de fuego.

Por eso viene el tiempo
con olores de esperanza
sacudiéndolo todo.

Adverso ¿duele di el adversario

Nido del pájaro balón


El otro tributo

Tributo, pago en versos,
no en carnes o dineros;
trueques,
cambio letras por papeles
tinta por ortografía,
un editor por un próvido mecenas.
Dadme un título,
la bula que anule mis defectos,
otros cien años de misericorde pábulo.

jueves, 6 de enero de 2011

realismo social

A mis amigos desde hace 35 años, (¿alguien duda de nuestra amistad?) Loli y Fernando que me estarán escuchando. Y que no les gusta la poesía.

Todo el mundo sabe que Tomás Rivero fue protagonista de la vida de esta ciudad llamada Móstoles. Todo el mundo (¿quién será todo el mundo?) sabe que ser protagonista en una ciudad que pasa de ciudad dormitorio a ciudad, sin el dormitorio, significa que no serás reconocido en nada. Y eso está bien desde la humildad, pero desde los echos, no ser reconocido en nada, quiere decir en traducción libre del “cabronismo” (palabro, coño) de este país, que ni fuiste protagonista, ni fuiste, ni estabas en ese lugar al que dices que sí fuiste o estabas, ni vivías en Móstoles, ni te llamas Tomás Rivero. Y eso es una mierda de memoria histórica. Pobre Mariano José de Larra y Sánchez de Castro, que fue protagonista y se pegó un tiro a los 27 años.

Dicho esto, como paréntesis a la perorata que viene a continuación, quiero decir que estas palabras tienen una relación inmediata con la foto de ese hombre “barbacana” que tienen ustedes delante. Se encuentra este hombre sin barba y sin canas, sentado de bronce en la plaza del Pradillo, plaza importante de esta ciudad de antinapoleónicos y presumidos móstoleños de alcalde pregonero.
Una barbacana, según los árabes -báb albaggára- es una puerta vaquera. Hay otros usos para la palabra barbacana, pero a mí me viene mejor está definición.
El hombre "barbacana" de bronce no tiene un semblante de estar contento. Lo más feliz de este hombre sin quehaceres, en humildes alpargatas, es sin lugar a dudas su colilla de cigarro en la comisura derecha (izquierda si le mira de frente) de su boca. Pareciera que sabía que el fumar se va a acabar. La escultura es de Virtudes Jiménez Torrubia. La gorra es común al resto de los españoles.
Sin lugar a dudas este hombre, antes de ser de bronce, estaba allí cuando fue. Es decir que nadie duda de su presencia en un momento dado, y en carne y hueso. Así que “aprovechándonos” de este lugar de encuentro (holgazanes, el asueto, sin oficio ni beneficio: el cartel dice que cuando sus quehaceres cotidianos se lo permitían) la izquierda de esta ciudad, la izquierda, la derecha no tenía por, la izquierda digo, nos juntábamos en ese lugar, a la sombra de sus árboles y cada fin de semana tomábamos la plaza con nuestras mesas de propaganda, alguna que otra pancarta o bandera y la plaza se llenaba de conversaciones, y de vida y de alegría y de controversias y discusiones levantadas de tono y de unos vinos al final de la mañana.

Termino, antes de que esto se convierta en poema, diciendo que en este "homenaje a los mostoleños, que en tiempos pasados, tenían un punto de encuentro aquí", no estamos algunos que sí teníamos en ese lugar un punto de encuentro allí. Tal vez por que no eramos de Móstoles. Y la "bronceada" figura tiene un aire "nacionalista". Esos otros mostoleños no estamos representados en esa “barbacana”, claro. Y cuando digo claro, no sé a qué claro se está refiriendo usted. Yo sí. Por eso preferí el término "puerta vaquera" a otros. Como por ejemplo terraplén defensivo, o también las aspilleras verticales sobre los muros del castillo para poder golpear al enemigo manteniéndose a cubierto. 

miércoles, 5 de enero de 2011

Efigies

Ahora que pintar no puedo estatuas blancas
en el inexplorado páramo,
sírvanme los talados bosques
de patraña o de modelo
para ordenar una plaza de masas excitadas.
Las llevo a los altares,
al borde de la efigie,
a pie del astillero,
allí junto a los muelles me subo al escenario,
les hago ver desde la grada
que cuando un poeta construye un verso
es porque en otro lugar del planeta
alguien, al unísono, ha destruido algo.
Ante el milagro, no aplauden,
pero miran con cariño

Cruz

Como un beso que se pone en cruz
así se puso el hombre ante la vida,
este poeta que siempre
traspasó los picaportes.
Él se dedica a morir y no le es extraña la muerte
un triste trabajador
sobre las ruinas de un alma
felizmente atormentada
que serán removidas por la tormenta:
las revolucionarias catástrofes que se avecinan.
Póngase el hombre en cruz dijo un dios
sobre la carne de ella
virgen perfecta que amó a las multitudes
un invento que yo hago con la carne
piezas pulsadas habilidades mías
de un mecanismo mágico
dicen que fui un mago
en esos engranajes que organiza la vida
y que se aproximan a la luz
a ese hilo de luz que está sujeto en el aire
donde uno se introduce dudando
con la lentitud del beso de nunca
o el que te da nadie.

Pelargonio

martes, 4 de enero de 2011

Amanecer

En un vaso de agua cabe el cristal de todo el universo
En las noches de primavera brotan plantas
que nunca han visto nuestros ojos
Si las tocas con los bordes mas azules del cerebro
la sabia de esas plantas correrá por tus venas
floreciendo en tu corazón la idea del amor
Lo hermoso de esa idea es no poder tocar
a otros amantes que como tú como yo
pueblan la tierra
Se abrazan se entregan como tú como yo
que ocultos en la distancia nos hacemos eternos.

domingo, 2 de enero de 2011

huida




CUANDO hace un rato sobre estas sábanas
que aún conservan un ligero y templado temblor
te he llamado piedad para no morir,
he sentido que tu amargura recorría mi espalda,
y detrás de las cosas que juntos hemos compartido
se instalaba un frío y paciente silencio.
Y ahora que te miro mientras te enfundas
la ropa de cubrir tu cruz, la mía, la de tantos,
acaricio tu mano de yerba,
la piel de tus venas, su distrito sanguíneo,
bajo el cobijo de esta sagrada casa
de benéfico albergue,
y como dos seres de económica orfandad
escribimos nuestro destino
en el pulcro esbozo de la huida.