jueves, 12 de mayo de 2016

Fama de poeta

Cansado de leer poemas en actos públicos
y otros espectáculos (aplausos)
vergonzosos,
el vate
se colgó de una higuera
esperando
ser higo en septiembre
y tener un pasado de almíbar,
a pesar de que todos confundieron 
su cadáver con Judas Iscariote
cuando supieron que tenía
la cuenta bancaria intervenida
por precaución de una Hacienda
con editorial suma
ambiciosa o egoísta.
La poesía nunca gozó del prestigio
necesario
como para que un poeta
pudiera salir triunfante (abucheos)
de un ecológico suicidio.


miércoles, 11 de mayo de 2016

Los otros

Todo empezó en una ceja.
Después el dolor de la sospecha
se trasladó a un costado
pues es en los costados donde anidan
mejor las desconfianzas.
Con el tiempo estaba seguro
que era cierto:
en aquella parte de su cuerpo
no sentía las caricias
y la ceja quedó arqueada para siempre.
Esta vez el dolor se situó
entre los dos ojos que con el tiempo
comenzaron a marcar una arruga
insistente en la frente: cuando pensaba
pensaba siempre en otros.
Un día lo encontraron caído y solo.
En franca minoría se muere siempre.
Murió con las manos metidas
en los bolsillos del pantalón
y una larga hilera de preguntas
manando como lágrimas de sus ojos abiertos.
Al retirar el cuerpo
se oyó un ruido de hojarasca
como la huida de insectos entre la basura.

martes, 10 de mayo de 2016

Noche cero

Llena de murmullos y rumores de luna
la noche se prolongó creciéndose
yendo por derroteros varios.
Yo te miraba y con un fragor
de dientes apretados
te avisé te quise te sujeté.
Y dijiste:
"No fuerces la aritmética sonora
donde añade cifras el ruido de los números
no sumes no multipliques
resta o divide
y serás el vencedor de muchos.
Si echas cuentas
siempre te saldrán errores
errores múltiples
de aquí y de allá
una hora un mes
aquel año:
un día sin que tú te dieras cuenta
capaz de encontrar lo más hermoso
por ejemplo me besaste o te besé.
No fuerces los errores del número primo
hecha leña si quieres al orden mundial
y observa su implacable matemática
de continuos desastres
donde no se tiene en cuenta
la culta armonía del cero."
Y te abracé. Como se abraza el miedo
o cuando la noche se ha fortificado
en noctámbulos candiles
y luces pábilas
y ya todo es apagado.

jueves, 5 de mayo de 2016

Deturpación

Huelo a J.P. Gaultier. Cara de patata
en decadente emulación de la que presumía
Miguel Hernández. Rojo desteñido.
Ahora bien,
sólo los tipos de mi edad acariciamos óleos
de Tanguy y fornicamos
con las notas de Vini Reilly.
Y fui tan ágil que derribé un régimen.

martes, 26 de abril de 2016

Seis

Hoy es el cumpleaños de este blog y van seis. 180.000 entradas. A un verso la entrada, nado en poemas. Poesía. Todo es exceso. Nosotros los excesivos. Los otros los necesarios. La vida es tan sólo una palabra. Buscar la vida y esa palabra, morir por ella.


jueves, 21 de abril de 2016

Escaleras

Qué pronto has cruzado la vida de los otros
y te has instalado en la noche,
que te pertenece de manera inapelable.
Después de tomar café
en las escaleras de tu casa
encuentras a un hombre llorando.
Te mira entre lágrimas
y te da los buenos días
o las buenas noches
qué más da,
él siempre está a todas horas
en esa escalera,
siempre
llora inconsolable.



Apenas un poema

Apenas una palabra,
como una voz
que te habita desde lo más hondo,
roza la noche,
la soledad torpe de la noche,
una palabra cogida al azar
que escuchaste en tu oreja sorda
o leíste en tu libro mudo,
y piensas en esas viejas historias
que cruzan la vida
y que van de aquí para allá,
turbias, oscuras.

Y el día te encuentra
solo,
sin un lápiz puntual
que aminore el ruido del amor
y sus afectos,
sin un papel donde anotar
con la tinta incolora del silencio
que eres protagonista indeseable de la vida;
sin amigos,
en brazos de una mujer que no recuerdas,
dónde, a qué hora la conociste,
y huyes de allí con un grito
sujeto a tu vientre,
sin el recuerdo de una caricia,
el sabor de un beso o una palabra.

Regresas caminando hasta casa
con un ansia dolorosa de madrugada,
sabiendo
que aquello que podías haber
sentido por ella
ya no sirve para nada,
pues tú siempre vives solo
y nunca nadie te acompaña
o desea.
Y nunca,
por cuestiones de principios vanos,
acumulas afectos,
dependencias.

Ni tienes un lápiz puntual
para clavarte las manos.

miércoles, 13 de abril de 2016

Corre la sangre del poeta

Corre la sangre del poeta por aceras

hacia alcantarillas profundas,
precedieron en su vida puñaladas rotas,
abierta la carne por heridas púrpuras,
sobre un cuerpo que siempre supo
que venerar al otro era mutilarse
o quemarse un poco a lo bonzo
bajo la sombra de bruñidos edificios,
aclamado por sedientos seguidores,
lectores compulsivos de poesía.

Dijo, citó como pudo, antes de morir,
que romper la mansedumbre de la palabra
era construir el verso indomable del poema.
Y llevaron luego su hermoso cadáver
a escenarios lánguidos
donde rutilantes esteticistas
le pusieron menta y laurel
una pincelada de óleo,
ramita de lino,
y en su boca acomodaron
la palabra fin.

Dicen que como se esperaba
aumentaron las ventas.

domingo, 10 de abril de 2016

Soledad y casa

Sobre una tela sucia el cuerpo desnudo se lava
se acerca al borde de las necesidades
y frota sus paredes de carne con el paño gris
frota las manchas oscuras de la vida.
Dentro de la casa los grillos corren bajo las mesas
su canto metálico afila los cuchillos
que más tarde cortaran la carne
abriendo recuerdos y heridas del pasado
entre sus paredes blanqueadas hay 
un murmullo de cortinas y olor a café
hay pan triste y caliente rebanas apretadas
contra los pechos de leche y harina.
Te aman los descalzos de pie carnívoro
los mutilados con sangre de ave en los labios
su beso sabe a corteza y a mimbre verde
te aman con la piel que les dejó la historia
cicatrices y costuras y un olor a humo.
Los zapatos caminan solos
ahora los hombres huyen de las ciudades
ya no quedan selvas algún bosque los reclama
en las ramas más altas de los arboles más viejos
hay perchas abandonadas
cuelgan de ellas nidos de pájaros distintos
con dos picos cuatro alas y cabeza de pez.
Sobre una tela sucia dibujas ahora una vida
como si ungieras tu nombre con yerbas amargas
después de la penumbra atraviesas el umbral
más allá de los dinteles recuperas el tacto de las cosas
y los hombres aprietan sus falos contra la verdad
levantan sus ojos y su voz al cielo
se desliza por sus muslos blancos y famélicos
el semen de las cosas vanas de la vida.
El agua de los ríos arde
su aceite de peces deslizándose
las flores como velas encendidas las lleva el agua de lluvia
si dejas marcas de sudor y orín a lo largo del sendero
te seguirán caracoles azules y babosas negras.
Todo comienzo es una quimera
tú destejes madejas y madejas
tus ovillados dedos descubren la verdad.
Alguien te besó en los labios
y puso unas palabras como condición:
si te nombran todos eres sola.

Un cálido deseo de libertad

Cae agua,
una lluvia dormida arrastrada
por las alas desplegadas del viento,
cae un aldabón pesado de agua
sobre las grises piedras
y la llave rompe la dorada cerradura
y el manantial es fuente.
En el desierto de dunas arqueadas
cae la tarde como un velo
sobre una paloma muerta.
He leído las cuentas cosidas de todas
las semillas que cruzaron desde el norte
las montañas,
blancas como un recuerdo,
he leído el movimiento de tus labios,
su murmullo de pájaros.
Desnudándote en la tranquilidad del oasis,
tras el matorral de encendidos espinos,
sabes que en lo diáfano tú eres el secreto
y vas depositando tus vestidos
junto a un cálido deseo de libertad.
Y yo seguiré viviendo en un patio antiguo
habitado de viejas flores muertas,
junto a un mar de porcelanas rotas,
junto a noches de luna llena
que limpiaran las sombras,
la calamidad inútil de los rostros.
Ahora que todo parece alimentarse de agua
y miedo.

Recuerdo

Porque tú vengas no me voy a poner a temblar
como una hojita agarrada aún a la rama más alta,
no,
temblaré cuando la rama más alta caiga
y en su ruido,
conmigo caiga tu recuerdo.

jueves, 7 de abril de 2016

Redes

Escucha muchacha
eso que notas en la piel no es un trastorno pasajero,
no es frío que puedas cubrir con ropas abrigadas,
son las aguas de un río que arrastra hojas muertas,
peces brillantes y escurridizos, limos, y la mirada
de unos ojos que contemplaron su corriente aguas arriba.
No temas, el calor en los labios o el latido en las sienes
son emociones y ruidos semejantes
a el murmullo del agua que busca el mar
lamiendo día tras día tu cuerpo, haciendo cauce en ti.
Te lo dice un buceador de la vida
que supo que la piel, como las redes de los pescadores,
hay que repararla después de cada jornada
una vez recogidos los peces que van alimentar tu vida.


miércoles, 30 de marzo de 2016

No lo voy a repetir

Acabo de quemar un poema
que al arder le daba sentido a los versos.
Acabo de quemar un poema
que al arder le daba sentido a los versos.
Hay poemas que tan solo tienen sentido
si estos son sometidos al fuego.
Hay poemas que tan solo tienen sentido
si estos son sometidos al fuego.
Hay una purificación necesaria
a la que se debe someter la palabra
a la espera de las cenizas del poeta.
Hay una purificación necesaria
a la que se debe someter la palabra
a la espera de las cenizas del poeta.

Del que se espera sea aventado
a ser posible en un día de viento.

No lo voy a repetir.

martes, 29 de marzo de 2016

Mariposa

Ese vuelo sin aparente rumbo
que admiras o contemplas
te excita o te incita
lo que viene a demostrar que el ala de la mariposa
se pinta se traza se diluye se hace se esboza
se descompone iridiscente o plagio de aquél otro ala
(si lo ves o la ves a esa voraz del polen)
se alza se planta se bate en dos sobre su dos
se agiganta
o no
se pierde diminuta
lo que viene a demostrar que el ala de la mariposa
proviene del óleo
(un pintor en las sombras lo confirma)
y ella es una santa de los colores arrastrada
por la luz de un árbol o una piedra un hilo de agua
y que en su vorágine muere materia mineral desnuda
engarzada en monumental pan ético
de un horno apagado por la harina de los siglos.


Georgia O'Keeffe. Michael A. Vaccaro, 1960


sábado, 26 de marzo de 2016

Caballo

Monto un caballo cojo y ciego.
En la noche negra lo anima mi fusta.
-Hsu Chih Mo-

Peregrino y vagabundo
enemigo negro blanco y azul
vagando
pues errar era
un punzante dolor en el costado
una fusta tensa en el ijar
débiles los corvejones
falto el aliento de la bestia
la mirada cansada ve
las ciudades borradas del paisaje
ahora que toda la tierra
recuperó los caminos
esas veredas únicas
solo para equivocados.
Lejos de ti una manada roja de cascos
las negras crines
lamen las laderas
la calma se transforma
y bajo el sonido de la lluvia
los caballos felices
inadvertidos gritan
la proximidad
de las extensas praderas.

Su loca felicidad de libertinos.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Miedo

Una huella en el vidrio
o un figura en la niebla.
A veces los cuerpos se tocan
con un miedo excesivo
a la oscuridad.


jueves, 17 de marzo de 2016

Publica pájaros

No publiques libros.
Publica pájaros.
No escribas versos,
escribe vuelo, pluma.
No busques la llave,
encuentra la jaula
y quédate dentro
lamiendo la fría cerradura.
Que el poema te abra,
y el viento te arrastre.
No publiques libros,
publica lagartos, puestas de sol,
flores encendidas,
músicas que te traen recuerdos
de paisajes y cuerpos deseados,
fotos de cuando eras joven,
para que todos vean
que tu rostro de catre
presagiaba un futuro
de páginas emborronadas:
publica pájaros.


miércoles, 16 de marzo de 2016

El dulce vapor que emiten las fábricas

Como todas las tardes en las sombras ociosas
hay demoledoras figuras sumidas en grosero hastío
sometidas al sueño, los plazos, el tedio.
Allí he visto gente gimiendo por calles y plazas
en pos de aquél poema de Beckett:
"..quisiera que mi amor muriese
y que lloviera sobre las calles
por las que paseo llorando
por aquella que me creyó amar.."

Luego vociferaban en la noche,
cumpliendo así el rito
de quien acaba una promesa.
Las pérgolas se mueven siguiendo el temblor
absurdo de la luna,
y las glicinias envenenan
la mirada melancólica del poeta.
Las fábricas apagan sus motores,
exhalan un ronco sonido,
agonizan
pero nunca mueren,
reviven cuando acaba su vigilia,
y duelen de nuevo al iniciarse
una nueva jornada, 
y así una razón de máquinas
impone al hombre
su periplo de miedos.

El agua gris,
los enormes edificios de vidrio ahumado
bajo la lluvia de abril.
Su primavera de caballos y acero.
El neón, transfigurando los rostros
sobre las aceras mojadas de la noche del hombre.



Despertar

A veces tengo la triste sensación de un defecto.