domingo, 22 de enero de 2012

Pájaro

Élida
mácula
prístina
ósfera

escuálida rama
donde se posa
esa ave

alas médula
pico émbolo
friso rojo
pecho de oro

los líquenes
son su alimento.

Jamás hubo un ruido
en las zonas sombrías
de la maleza
donde ella anidaba.

13 comentarios:

Hostal mi loli dijo...

Qué poema y qué foto, preciosidades. Besos.

Tomás Rivero dijo...

Yo me quedo con el pájaro, me tiene preocupado.

Besos, Loli.

Ventana indiscreta dijo...

Poema de colibrí, Tomás.
O de zunzuncito.

Toma un poco de Silvio, aunque me dá que no te va a ir mucho, pero aquí estamos para el blues y para la nana. Ea.

http://youtu.be/IVxDmvJNUXg

O si lo prefieres te lo cambio por este, ya que estamos en domingo:

http://youtu.be/OAoCWpCJsuc

Era muy frugal, alimentarse con líquenes. Las sirenas se alimentan con algas.

Ventana indiscreta dijo...

Ah, me gustan más las flores de entre la maleza: un beso de néctar.

Me voy a dormir.

Tomás Rivero dijo...

Yo ya me fuí.

Isolda dijo...

Entonces, para cuando despiertes. MMiles de esdrújulas como ósculos. La flor y el poema lindísimos.

Tomás Rivero dijo...

Sofía, me gusta tanto Silvio, que hasta el zunzuncito me gusta.

Gracias por enseñarme estos otros blues.
No te alimentes de algas, el mar puede meterse en tu corazón.

Un beso, entrañable.

Tomás Rivero dijo...

Isolda, la flor es una "Thunbergia erecta". De la misma familia hay una variedad que se llama "ojo de poeta". Y está, casi maleza, en mi patio.
Florece casi todo el año. Esas gotitas de agua eran de lluvia.

Besos, varios.

Isolda dijo...

Gracias Tomás, una flor tan sencilla y con un nombre tan poderoso.
Besos, como esas gotas de lluvia.

P.S. ¿Tú no te habías ido a dormir?

Tomás Rivero dijo...

Mira la fecha. Era ayer por la noche.
Hoy es 23. Ya.

Despistada, un beso.

Isolda dijo...

Es verdad, no tengo arreglo, upsss.
Ahora la que se va a retirar soy yo. Más besos que no se despisten en el camino.

Eva R. Picazo dijo...

qué envidia me da tu poema, yo siempre quise ser pájaro, como casi todas las poetas amantes de Pizarnik. Pero yo lo quise ser de verdad, y a veces sigo queriendo serlo.
un beso

Tomás Rivero dijo...

No sabía de tu deseo de ser pájaro.
Tengo una excelente relación con ellos. Y según me cuentan, para ser pájaro, primero tienes que volar sin alas. Luego ya con alas, no importará que seas pájaro o poeta amante de Pizarnik. Incluso la propia Eva, en el paraíso, dando de comer a los caballos manzanas azules.

Besos, Eva.