jueves, 15 de junio de 2017

Esquinas de Cádiz

A vece te citas y no llegas y a veces llegas sin citarte. La chica de la moto casi malva llegó sin que nadie la llamara y dejó su moto e incluso quiso vendérmela. S.C. eran sus iniciales. Falsas según comprobé. La grúa de la vida se llevó la moto a pesar de su perfecto camuflaje camaleónico. La esquina para quien la trabaja. Dirección prohibida. O dirección errónea. Aparcar puedes aparcar, pero la grúa es como un río crecido. Es lo que tiene citarse en calle de arrabal, justo donde aquel viejo tsunami se llevó por delante La Chanca.



sábado, 3 de junio de 2017

Aquel hombre

Ella regaba las plantas con zumo de naranja.
Él las miraba morir lentamente.
Ella creía que las plantas tendrían un aspecto
distinto, más brillo natural,
que les estaba devolviendo algo que fue suyo,
un aroma futuro de azahar.
Él pensaba que su mujer sufría
y añadía sal a la tierra. Y lloraba a escondidas.

viernes, 26 de mayo de 2017

Yo que escribo poemas

Yo que escribo poemas como escupo
o como o silbo
como beso o salgo o subo
yo que padezco un problema grave
del que nunca se muere
como el que llora de rabia o miedo
yo que escribo poemas
con estas manos vergonzosas
que paren versos escabrosos
o despilfarro jerga desde mi labio superior.

Yo que escribo poemas y me distraigo
y me pierdo
distanciándome del punto de partida
o enhebro a otra altura
vilipendiado o envilecido pendenciero
ajusto la lluvia a la llovizna
y doy lustre con aplomo y parsimonia
a los recuerdos y también a las sospechas
mientras limo la rebaba del suspiro cándido 
bebiéndome este aguacero de palabras
salpicado de machetes.

Yo que escribo poemas
lo confieso:
es verdad que soy el que parezco
una sombra sospechosa de soportar su percha
ahora que mis huesos a la deriva
naufragan en el charco hermoso de la vida.

Eres una canción de Vini Reylly

No se habían inventado los códigos secretos
cuando ya te amaba,
han pasado muchos años desde entonces,
y no he conseguido hacerte saber
que todas las músicas carecen de ti,
económicamente exiguas,
amor, amor vano.

Es en el vinilo donde tu huella
y tu recuerdo reside.
Y gracias al poema te llamo
e inicio desde viejas aritméticas
gestos, números,
dibujo en el aire gramáticas figuras,
y poco a poco enamorados
ponemos besos donde el labio lame
otras comisuras
otros pliegues, más de humo,
la suma de carne moviéndose
hacia ti hacia mí.

Terrible encuentro amarse y ser feliz.
Terrible encontrarse
para amar y querer ser feliz.
Y si duele cuando acedes a la niebla:
¿dónde duele?

viernes, 5 de mayo de 2017

Citas desinteresadas: Pepa Barrios

Íntimo intre
cando, á caída da tarde, a luz se abate alí
encol dunha cadeira baleira

Íntimo instante
en el que, a la caída de la tarde, la luz se abate allí
sobre la silla vacía



jueves, 27 de abril de 2017

Los barcos cuando están tristes, llueve.


Siete años

Este blog cumple hoy siete años. Está mayor. Obsoleto. Es un viejo baúl de papeles amarillentos. Una especie de papelera donde voy arrojando poemas como si fuera un pozo sin fondo. Tuvo un momento hermoso.

Hace cinco, cuando cumplió dos, mi compañera Maria José Barrios me dejó este poema de cumpleaños:

De tu boca,
de tu boca quiero las mil y una lunas,
quiero la luz y la palabra.
Para que existan la Eternidad y la Belleza,
los siemprenunca y las siemprevivas,
tiene que haber un libro de arena y un babel
un ángel caído y un soldado en pie
que escriba con balas y flores en los nombres.

Gracias, Pepa.


lunes, 24 de abril de 2017

Memoria

Cubrir aguas blancas con sábanas negras,
lavar el frío de la nieve con piedra pómez
y evocar el nombre claustrofóbico del ataúd.
Con el dorso de la mano que mira
grabar un breve epitafio en el cerebro,
y ya que la metáfora en estado natural
suele confundirse con la mentira
en estado artificial,
coligar el nivel de esporas
con polen de limones
sobre la negra superficie de la lápida.
Sólo así los perfumes serán
recuerdos imborrables,
fábulas de memorias inmortales.

Y en las tumbas que no graben nombres.


sábado, 8 de abril de 2017

Dibujo

No busques un paisaje como este
que muestro ante tus ojos,
las tardes de marzo son también
grises como una primavera.
A lo lejos la voz de un hombre 
llamando a su padre. Cae la lluvia
como una responsabilidad que viene
deslizándose desde siempre
sobre el lienzo sucio de la noche,
más allá de la mano que cae
cansada y gris como un lápiz 
después de esbozar un dibujo
muy antiguo.

domingo, 2 de abril de 2017

Caña verde

Caña verde,
tu semen huele a caña verde
recién cortada, dijo.
Fue al atardecer
cuando los jilgueros
buscaban semillas en los cardos
y yo masticaba hinojo tierno.

Y aquel cesto de mimbres
hundido en las aguas 
se llenaba de peces.

viernes, 31 de marzo de 2017

Frutos


Sigue el proceso
de las granadas que maduran
y penden del muro, observa
el balanceo del ciprés,....
-Olvido García Valdés-
  
Sigue el proceso de las frutas
que penden de los árboles
alineadas con cierto albur ácrata
frutas furtivas alimentándose
de tu corazón en sombras.

Leyendo a través de su piel
los rayos solares aprenden cuentos:
su zumo de luz agolpándose
en la carne húmeda y templada.

En veredas y caminos
sigue la ruta de frutos silvestres
su zarza de cobre enzarzándose
en otros arbustos próximos.

Mira la mano del que sabe guiarte.

viernes, 24 de marzo de 2017

Las alas encendidas de este minuto

Este hombre que no va conmigo
pero que presiento o sospecho tras de mí
sacando hilvanes de sangre de mi espalda,
se pregunta de qué descosidas cicatrices
nació la palabra ausencia,
la be de ravia,
la uve de libre,
la hache mundana que mira
los pies desnudos,
las alas encendidas de este minuto
que vuela
perdido para siempre
en un sueño que se realiza
cada vez que te miro,
cada vez que te beso o que te abrazo
mientras planchas volubles camisas
o enhebras agujas de saliva
y coses a mi espalda el desorden de la tuya
a las tres de un mañana,
a esa hora tan hermosa
en la que te despiertas para mirarme de nuevo,
como sólo los amantes vuelven
hermosos,
más hermosos que nunca.

Larvas

Tengo una edad provecta, madura y antigua
y soy al margen del hombre, poeta.
Creí que con eso podía conjurar
el maleficio. La capacidad de modificar
la belleza, las cosas de la vida,
su trámite indeleble.

Guardo oscuras crisálidas en cajas de madera.
Futuras mariposas que en invierno
morirán de frío. Algunas revolotean dormidas
junto al calor de bombillas encendidas.
Cuando me siento solo lleno los bolsillos 
de esas oscuras larvas
y siento palpitar el corazón de las mariposas
junto a la soledad de mi sangre.

Una mariposa negra revolotea dentro de mí,
me dicta el poema que jamás escribo.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Casa

Casa de pueblo
te hablo
y en mi recuerdo de ti
tengo
unas pesadas cortinas de tela gris
que caían sobre la luz
y la libertad
y al otro lado estaba el patio
repleto de flores blancas
celindas que revoloteaban caídas
buscando también
la libertad
al otro lado de la luz 
como yo
como yo.

Bodegón

                                   O meu pai, Saturnino Rivero Montero

Moderada naranja
siempre sobre el frutero de barro verde
que a su vez sobre la mesa de madera negra
donde hay un mantel que convalece
en flores y recupera
la luz de una ventana que está próxima
y todo en el zaguán se desvela.

Y así con la mirada recreada
y la boca ardiendo de antiguos sabores
pelo lentamente la naranja con una cuchilla
que me traje de unas operaciones de corcho
en la frontera de Portugal:
aquellas mestas de cernícalos y búhos.

Y como una porción de un tiempo inolvidable
y recuperado
moviéndose entre el paladar y el cielo
de la noche estrellada
las manos me huelen a canela y alacrán.

sábado, 11 de marzo de 2017

Un papelito un clavo una cerilla

……………………………
un papelito, un clavo, una cerilla…
-César Vallejo-

Un papelito un clavo una cerilla
los restos de una noche de escrituras
las sobras de un bochorno de una fiebre
la pregunta que busca coincidencias
con la letra que se niega a ser escrita.

El grito retorcido en cada esquina
de esta casa sin vigas que se mueve
como un barco sin sal en las crujías:
ya no hay luz que clavar en un papel.

Y el hombre sigue navegando
por la palabra impresa
sus restos sus desechos:
un papelito un clavo una cerilla.

martes, 7 de marzo de 2017

El frío rostro de un poema

Estoy en la lectura de varios libros
que amigos escriben y me envían
pensando en sus cosas y sus miedos
me hablan de la vida del hombre 
sus ausencias su falta de coraje
el amor que echan en falta
alguien que les comprenda en su descanso
de mujeres y hombres que aman la palabra.

Y así entre página y página los veo
caminar por sembrados y jardines
pasean melancólicos con versos negros
entre los dientes. Y se frotan las manos
como si en ellas no cupiera
el frío rostro de un poema.

Estoy en la lectura de algunos amigos
aún no he terminado de leerlos.

Carencias

Opinamos de la muerte sin habernos muerto (un estado de ánimo difuso), opinamos de la vida sin haber vivido (un estado de ánimo reflejo), siempre incompletos, nunca sabemos decidirnos.

jueves, 2 de marzo de 2017

Migración

¿Acaso yo, cansado, aburrido y ciego, a estas alturas de la fácil muerte, me incorporo al mercado de la palabra y debo competir por un espacio en el reparto de anexos?, se preguntó el poeta aledaño, dando de comer a una multinacional de versos que repartía egos en la esquina sombría de los notables. ¿Acaso yo? Yo, que no fui si no una llama, que después del fuego dejó impresa su ceniza de sombra sobre las rocas. Una voz quemada y rota, después de que la garganta ahogó su silencio de pánicos.

Qué envidia mirar al cielo y ver pájaros que emigran.

martes, 28 de febrero de 2017

Reflexión más tarde sobre un pequeño olvido

Soy el que sufre porque no escribió un poema
a esa hora en la que ella se peinaba desnuda ante el espejo.
Me faltó la mirada que el azogue contuvo
y escribir con sangre de paloma los versos en papel oscuro.

Barca

Con la edad de las tinieblas
me han nacido en las ingles de navegar
unos vellos tristes y blancos
que al arrancarlos con prudencia de a uno
se han convertido en pequeñas serpientes
de piel ebúrnea y escamosa
las cuales al aplastarlas con severa repugnancia
se han convertido en remos
para una barca que alguien gris
que mora en las sombras ha puesto en mi vida
para que pueda cruzar el mar del olvido.


Vestido para ir de "mani"

Hay que llevar piedras, pasar a las manos,
llevar un libro de Erri De Luca,
recoger a los caídos, contar las bajas
y volver a empezar.

Oficio

Arriba y abajo siguiendo mis pasos
o pisando mis huellas
calcé definitivamente
el pie que me acompaña
e hice mi obra con altiva paciencia
rastreando cual apache
las extensas praderas
el valle donde conocí la vida.
Y soporté hermético y soberbio
el poema caído en medio de mi frente,
que doblegado, abatido, impávido,
gravitó dulce y amargo,
fue reptando como una serpentina animal,
como una hiedra eterna y duradera.

Por todas mis tripas y mis hernias
fue dejando zarpazos de una gravedad
próxima al herido de guerra y su dolor hospitalario.
El poema felino, con enérgico vigor, me ha sometido
durante años. Obligado a pergeñar las heridas a los versos
o la letra a la palabra, he ido atando con hilos de sangre
el amor o la vida, el odio o la muerte,
añadiendo cabo al cabo, zurciendo y repasando
o corrigiendo sus afilados bordes,
así hasta vencerle un poco,
el poco de los genios o de los elfos o de los magos,
la brizna del que somete a esclavo el remiendo literal,
a plancha el patrón tipográfico,
a magistral borrador elegías y loas.

Y de esta manera amo
como un generoso dispuesto al sacrificio.

Entrevista

.-Señor Rivero, usted como poeta ¿qué piensa de la poesía?

.-Yo era una gran piedra junto al río y los peces venían a contarme secretos. Después, con el paso del tiempo, los secretos que habitaban en mí y el roce del agua me fueron dando forma, me fui desgastando. Ahora soy un guijarro humilde, una piedra roma que es arrastrada por la corriente del río. Ya soy fugacidad.

.-Y del amor, ¿qué piensa del amor?

.-Vete a tomar por culo.

viernes, 24 de febrero de 2017

Involuntario

Sabedlo: hay posturas imposibles,
como la de ese brazo diestro
que esta mañana se levanta indisciplinado
y se queda remolón al sentido obligatorio de las cosas,
y ya no vive en ti con la costumbre
que al gesto se deba, en una coordinación articulada
de movimientos siempre a favor de que el vaso de agua
no se derrame en contra de los días
maravillosamente harmónicos y equilibrados.

Y el brazo se hace más libre que tú,
se independiza de ti,
y sus movimientos corresponden
a un ánimo que nunca compartiste.

Y es él, tu brazo, que ahora se dispone
a cargar la pistola y sonríe porque observa en ti
un temblor, evidentemente involuntario.

domingo, 19 de febrero de 2017

Precio

El precio que pagaste por defender tu vida
la luz de los ciegos el tacto sordo de los amputados
y tú con un pie cojo sobre los alféizares que rodean
con su agua de baba el mundo.
El precio que pagaste por defender los besos
el secreto de las cosas ocultas
el precio que se paga en esta vida de lámparas apagadas
y orquídeas encendidas siempre lo ajusta la muerte.

Miro los alardes las torres los suburbios
y con un pan en cada oreja me arrastro
por los parques oscuros de los barrios tristes.
El único poeta con vocación de locura
que tenían en aquella ciudad apareció
colgado de una viga, víctima de ese azul infinito
que todo poeta pretérito persigue.

Las geografías exactas de una piedra cualquiera
siempre arrastran la sombra de cuando fueron viento.
Pon viento sobre el nombre de las cosas que quieres
pespuntes sobre jirones de esta ropa abandonada
y vísteme de fuego ahora que la calle está fría
y soy único: pelete boquerón de un mar que agoniza.

viernes, 17 de febrero de 2017

Madrugada

A la callada piedra la llaman ceniza
como al cuello del gabán lo nombran sierra
y al decapitado hombre
que quiso vestirse esta mañana de almidón
lo llaman pila y cal.

Desnudo para siempre de su cuello
va quedándose mudo y solo
mira y no ve
que a estas horas muertas de su alcoba
lo llaman madrugada.



martes, 17 de enero de 2017

Coartadas

Buscaba una coartada que justificara el deceso y se desabrochó los cordones de los zapatos para bajar las escaleras de su casa, los cinco pisos que le separaban de la calle, y a la altura del tercero rodó por la escaleras. Murió con el cuello roto, dijo el forense. Sois inteligentes cuando sois malos, debe ser el peligro a la extinción del ego disolviéndose como una pastilla en el vaso de agua, o una cuestión de supervivencia lo que hace que se despierten los sentidos poco nobles. En estado normal de relajo y placidez, cuando sois buenos parecéis simples, y acude el tedio: no hay nada que defender que merezca la pena o algo por lo que jugarse el pellejo. Mire usted, algunos poetas no estamos contaminados por mucho que nos adulen los mediocres: seguimos haciendo una poesía digna. Y luego está Roberto Bolaño diciendo que en una reunión con veinte amigos escritores todos creían que pasarían a formar parte de la Historia Universal de la Literatura, esta cosa efímera que sirve para sacarse alguna espina de la nuca o una muela cariada de las vértebras de pensar cinturas. Siguen quemándose las hojas secas en hornos de cenizas que luego son arrojadas con cierta ceremonia sobre el mar, los campos. La Tierra está llenita de seres muertos que en vida ponían su alma a buen recaudo, en cuentas privadas o paraísos fiscales, queriendo trascender a un Adán que ya fue desahuciado. Esta noche golpeo las puertas con un zapato verde, los adoquines de las calles con un puño negro, y desde ese verdinegro prometedor, miro con ojos de aceituna un caballo blanco eternamente sin montura, que galopa desde hace miles de años los páramos, los bosques solitarios, buscando un jinete que sepa cabalgarlo. Fin de los barcos, anclados en puerto viven de la sed.

lunes, 16 de enero de 2017

Lento muy lento

Lento muy lento acudo a socorrer la luz
ahora que hay un aire abandonado
voy recogiendo basuras blancas
que trae este viento de invierno.

Se mueve el día y se mueve la noche
se balancea el ciprés y el agua
y se balancean mis dedos sobre el hilo
blanco de las retamas muertas.

Invento un paisaje para coincidir con otros
ahora que voy lento muy lento 
solo no soy nada me hundo en aquel
que lleva una flores entre los brazos.


jueves, 12 de enero de 2017

El grosor de las masas

                     Pero en su noche, grávida de mármol,
                     un vago pueblo, entre raíces de árboles,
                     por ti se ha decidido lentamente.
                     -Paul Valéry-


Llego levantándome
me estiro encogiéndome
de una pereza de clase obrera
copa de coñac garganta y fuego
que recoge su vidrio
y va volcando su ira
la botella se vierte
viuda de mi padre saturnino
fratricida de mi hermano gemelo
de césar de juan de mí
el gollete sigue desaguando
por la garganta de los hombres
como por afluentes
canales o bocanas
el rito
los ritos
la búsqueda que hace trizas
al hombre solitario
guiado por licores
la alquimia del hueso
el curso de las letras
el grosor de las masas
el volumen de la literatura
donde sangran los nudillos
las yemas de los dedos
la aspereza desgarrada de las uñas
su arañazo primero
la cal azul de la mirada
el vuelo de las aves
pájaros veloces 
de azucarado canto
que hacen gemir la fría llave
girando en su vitelina cerradura
misterios ocultos en el hermético pestillo
en el vientre céntimo
en el nido oculto.
Poema o padre
hermano camarada
vil pellejo
ahora te toca a ti levantar la mirada
clamar como un hombre desnudo y tibio
subido a una roca
un día que creyó
sin duda
estar seriamente dispuesto al sacrificio.

La vida

                             Después de todo no fue tan malo haber vivido
                             -Luis Miguel Rabanal-


Fue allí, en aquella oscuridad
que antes que yo visitó Luis,
Miguel o Juan,
o aquel tipo alto de traje negro,
donde dejé las libretas emborronadas
y rotas
de la vida, 
de la cual fui tomando notas
con mano insegura,
tal vez con la incertidumbre
de querer saber
que esa vida, al final 
tan solo es un trámite perfecto
para entender la muerte.

Nunca supe si estar solo
también era un recuerdo
de haber vivido
en esa oscuridad.

lunes, 9 de enero de 2017

Los otros poetas

Tu coño de gaviota azul se levanta entre dos alas
y alza el vuelo, en mis manos queda el hueco
de lo que no tuve,
esto lo podía haber escrito Louis Aragon
pero ese día estaba en una reunión del comité central;

tus pies de cebra pisan la playa cuando el sol muere,
hay otras puertas tendidas al amanecer como ángeles marinos,
pero estos versos no los pudo escribir Breton,
volaba hacia México seguido de cerca
por un miembro del comité central;

y así
un corazón en llamas arde sobre Paris
mientras ella muere entre mis brazos
nunca serán versos de Paul Éluard,
ese día estaba rompiendo en mil pedazos
el carnet del PCF;

la vida nos fue poniendo en su sitio
a ellos,
y a mí me dejó esta guita verde y larga
de peonza obsesiva y bailarina
que sale viscosa de mi boca y danza sobre
las arenas ardientes,
mientras jóvenes cicutas con la lengua negra
leen versos sacados del cráneo amarillo de Rimbaud:
no podré pisar las plazas,
la mujer con sombrilla camina junto al burgués
sus guantes de armiño recogen delicadas hojas
sobre los adoquines dorados del otoño.

Crecen los días y hoy es tan fácil morir como vivir.

Las venas del poeta se llenan de zapatos rojos
de uñas postizas y nalgas de mujeres excitadas;
envuelto en papel de periódico hay un posible poema
de Verlaine que nunca leerá aquel obrero de la Perkins:
“Caballo negro sobre caballo blanco, el mulo transparente
su hocico empapado de hierbas rumia una soledad
de siglos compartidos con un largo deseo
y al caer la noche
sus lágrimas empapan el pesebre”.

La luna sale cada noche tan sólo para mí.
Los otros poetas me protegen del miedo
en este amenazante siglo vocinglero. Reúno piedras,
pequeñas piedras. Levanto una solemne barricada.

viernes, 6 de enero de 2017

Quedan inmóviles pendientes

Quedan inmóviles pendientes
un largo índice de rojos fracasados
amando su codo izquierdo
su labio inferior
su frente amplia
sus orejas de música
sus rodillas de fuego.
Quedan inmóviles y pendencieros
guerreros de la noche
esta tarjeta de visita
este cuaderno
esta delicada noche con su fiesta de baile
donde nunca te saqué a bailar
pero tu cintura danzaba entre mis manos
y me enamoré de ti como un normal.

Quedan las pérdidas:
todas las oportunidades vacuas de cada día
y largos borradores de urgentes versos
precipitados: su borrón de lágrimas
templadas. El papel secante
amansando el dolor de un mal poema.
Queda la música de Aute
O la de Silvio o la de Pablo.
El patio de Triana y un blues de Mayall.

Azules musarañas
teatros en el cielo
asustadas bandadas de pájaros negros
en el invierno húmedo de los campos
alegres y tristes
de esta España hermosa y plana
aquella partida de bandidos imbatibles
maquis románticos o no
en los montes secretos de la noche
resistiendo la soledad de la muerte.
Quedan inmóviles pendientes
rosas tatuadas en la piel de las ingles
una flor por cada amor fracasado.

Finísima piel dolida
tan necesaria y precisa para amar
para sufrir puñaladas azules y de oro
y desangrarse de un único amor
un amor irrepetible y acabado.
Todo es efímero
los lobos se amansan. Desaparecen los bosques
y aumentan las huidas y el aplauso.

Tus ojos y los míos se miran tristes.