viernes, 8 de junio de 2018

Huida

Me desperté despacio
e inicié otra huida
salí de mí
y tuve que recoger
de la casa algunos libros
que até con tu nombre
después de amarte
como el que busca en la carne
una puerta abierta.

lunes, 14 de mayo de 2018

No olvides nunca

Las lentos paseos junto al mar
de Foz
o las bicicletas de aquel carnaval,
las palmeras del sur,
las golondrinas blancas del norte.
Espero,
la espera tranquila
las horas blandas
el pasar de las vidas
y los gorriones rojos
desaparecidos en batallas de amor.

Las mañanas de julio
aquel café de atribulados
toldos
la lectura frente a un libro
y la mano feliz
que sujetó los vientos de levante
callejeando entre patios
tu sombra y tú.

No olvides nunca tu nombre
y deja que los árboles te reconozcan.







Naranjas

Tenía que escribir. Una voz como siempre dentro, hablándome. El recuerdo de mi madre diciéndome. A mi madre le gustaba pelar las naranjas con las manos. Los dedos se manchan de una fina y salpicada capa blanca. Ese chisporrotear de la naranja al trocear la piel. La piel rota. Nuestra piel. Por ella entra todo lo que produce placer y frío. La falta de cariño. Ganar cariño. Como en un juego de azar. Jugar a amar. Que el cariño te toque. La naranja te produce frío. Mamá no. Las pelaba con las manos. Después me acariciaba con ellas y yo olía a naranjas. Ella ahora es un montón de naranjas peladas. Mondas. Pieles completas secándose colgadas de la pared, del clavo que sujeta a su vez un calendario de 1963. Yo nunca supe hacer arroz con leche con su correspondiente trocito de piel de naranja. La canela. Aún impregnando mí piel el olor a canela. Siempre suceden cosas en la piel, casi todas las cosas del amor pasan por la piel. Filtra los afectos. Los rechazos. Me siento querido. Pero nunca llega suficiente cariño para esta carencia de canelas en la espalda que sujeta mi tiempo vital. Mi espacio vital. El cariño. Dejar que alguien pase a través de tu piel. Su caricia. El olor del arroz cocido en leche, canela, naranja. Mi madre. Este silencio.





lunes, 7 de mayo de 2018

Vuelos Invisibles

Cuando comencé a entender la mentira
dejé de ser niño,
pero busqué la belleza para protegerme,
huellas sobre la arena,
el eco de un sonido lejano,
un libro con un silencio dentro.
En un país extraño
hay un vencejo que construye su nido
con saliva transparente, casi de cristal,
pegado a rocas inalcanzables.
El hombre escala esas rocas,
se descuelga por simas
y usa esos nidos como alimento.
Se cura así de la nostalgia de volar,
su deseo de alas invisibles.
Mientras, yo descubría una tarde
que eras una verdad imprescindible,
mi abrazo de agua y soledad.
Había comenzado a ser un hombre
que se acunaba en tu vientre
con alas transparentes de vencejos,
mi deseo incontenible de querer volar.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Involuntario

Sabedlo: hay posturas imposibles,
como la de ese brazo diestro
que hoy se levanta indisciplinado
y se queda holgazán y remolón
al sentido obligatorio de las cosas.

Y ya no vive en ti con la costumbre
que al gesto se deba,
en una coordinación articulada
de movimientos siempre a favor
de que el vaso de agua
no se derrame en contra de los días
maravillosamente harmónicos y equilibrados.

Y el brazo se hace más libre que tú,
se independiza de ti,
y sus movimientos corresponden
a un ánimo que nunca compartiste.
Y es él, tu brazo, que ahora se dispone
a cargar la pistola y sonríe porque observa en ti
un temblor, evidentemente involuntario.

martes, 16 de enero de 2018

El invierno al sur

He sido el dos de espadas y el nada de oros,
obrero asalariado y también gratuito,
-Erri De Luca-


Leer a Erri De Luca al sol
poner piedras de invierno
en los tiestos de hibiscos
para que los vientos de la mar
no arrastren la tierra,
tender ropa interior o camisas
en la cuerda blanca de nylón,
y mirar al cielo azul,
la línea también azul de un mar con horizonte
al alcance de la mano,
mirar a la lejanía y no ver nada más que lejanía
mientras unos pájaros negros se posan y cantan.

Pintar los faroles negros del patio
o barrer las hojas secas del pelargonio,
contar las olas y escuchar el silencio,
roto de vez en cuando por largas campanadas
de una iglesia antigua y acomplejada,
fumar y oler café recién hecho
mirar al suelo y ver sólo suelo
y dentro de la casa amontonados y pacientes
libros libros libros
donde leo a poetas vivos casi todos muertos,
dormir sin fecha ni hora
y poder levantar los mostrencos huesos
hasta la ducha y las flores y la playa cercana.

Leer a Erri De Luca.

Llevo unos años que no hago nada de provecho

Poeta u hombre
o persona que tropieza,
vete haciendo una idea de cómo
será tu muerte,
tendrás un temblor en el parpado,
una levedad de nácar frío
bajo la flacidez de tu labio inferior,
sentirás un camino de piedras
en el estomago
y una fiebre de evidencias en las sienes,
y en los brazos el calor abandonado
de un miedo extraño.
Y ella o él tan sólo será un recuerdo
no más largo que aquel beso,
junto al cesto de cerezas.



Escenario lírico contumaz

No hay nada preconcebido en mí
me levanto con la mano en los testículos
y organizo el día como me sale de los cojones
ando y subo bajo y cojeo
de un pie diario y noctambulo
y así mido mis pasos y mis deseos
ajustando mi versátil devenir de escéptico
a la gramática de unas bisagras óxidas
que cada día abren una ventana
de pesadas hojas negras claveteadas en bronce
por la que amargamente vomito versos insanos
flores verdes amalgamadas con la feroz testosterona
de lo que queda de un hombre
que antes fue campana en los áticos
pedestales y almenas de la historia
en esta entramada patraña
más o menos trágica de un poeta recostado
al puto alba de los desprestigios.

La libertad tiene un precio.
Comienza otro día.

Buenos días

Buenos días España. Amarga y dulce verde y azul. Fría y tórrida. Luz templada como el filo azul de las navajas. Amigo gris y negro. Caen los días y todo es distancia y risa. Un pañuelo rojo olvidado en la playa. En algunas partes se muere con rabia y también con una tristeza infinita. Buenos días por nosotros. España. El norte añorado, el sur entre mis labios, y tú en ese horizonte como una fina línea separando el tacto dulce de las manos. Buenos días compañera transparente. Hermosa como un bosque de robles o castaños, de musgos inferiores, de helechos y humedad ligera. Que te llamas hermosa porque ambos lo queremos. Hermosa como yo, un soberbio lobo que habla con los hombres. O las fieras. Buenos días olvido. Cernuda. Y el beso crucificado de Vallejo.





sábado, 23 de diciembre de 2017

Vacío

Quererte a ti es asumir tu ausencia,
ese espacio en el que no estás
y sin embargo persiste en él
tu cuerpo
y el recuerdo de tu sombra
en un escorzo
tan liviano y frágil
que de él me llega
lejano 
el aroma que desprendías
cuando excitada rogabas:
no te vayas.



martes, 12 de diciembre de 2017

Amo tanto la vida

Amo tanto la vida que sería inútil desprenderse de ella
sin dejar un rastro de miedo sobre las duras
piedras de la calle
y allí donde nadie espera que uno caiga
allí precisamente
escribir los mejores versos
apoyado sobre la mesa de madera
mojada por el vino derramado.

Y allí al calor tibio y feliz
no por casualidad
el pan y la sopa es gratis y está caliente
por lo que he decido escribir escribir
porque puedo estar mejor
y fumar tabaco y beber café.
Ahora depende de vosotros
que tenga una cama limpia y unas mantas
el resto será responsabilidad del verso
y unas cuantas hojas de papel
grapadas con energía y optimismo.

Así se va escribiendo la poesía
y se endereza el rumbo de la vida
y los árboles vuelven a crecer
torcidos como siempre
a pesar de los reglones mansos de la vida.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Seudónimo amor

Ella me nombra azul
y cal y sombra
pierna mano y oreja
parpados de ojos alegres
o toca mi vientre
y me pone en el pelo
el nombre de una letra
que fue encontrada por un árabe
bajo la arena del oasis
y con esa letra va desplegando
sobre el papel de mi rostro
los nombres de aquellos que la amaron
mientras me besa y escribe
en las pentágonas caras de la noche
líneas y trazos que sigue con el dedo
como se camina un surco en la tierra
diciendo para amarme
el nombre 
con el que antes nombró a otros.

Es hermoso
reconocerme entre sus brazos
recordando ternuras que recibió de tantos.
Y yo le susurro al oído:
“Quiéreme por todos los hombres
que te amaron.”

viernes, 1 de diciembre de 2017

Alternativa

Cada uno de nosotros lleva dentro una solución,
una alternativa a las cosas diarias de la vida.
Una alternativa que siempre pierde por mayoría:
la suma, la implacable suma de cada uno de nosotros.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Voz interna

Escribo aprovechando
la oscuridad de la noche
para que nadie oiga el ruido lastimero
épico o frugal de mis poemas.

Cuando entra la luz por la ventana
desde la niebla de los versos
se derrama una voz desconocida
que pronuncia mi nombre.

Para defenderme de su eco
reclamando mi identidad
cubro mis palabras con una seda negra.


A veces sopla viento

A veces sopla viento
y notas en la piel
una arruga perfecta
que marca un horizonte
sereno como el agua.

A veces sopla arena
se levanta una sombra
en la edad de tus ingles
y cual hombre que empieza
te notas más descalzo
incluso desde adentro.

Y a veces si te nombran
los lugares, los orígenes,
nace en ti un nudo sensato
que va atando tu memoria
al recuerdo terso de la carne.

Que no quede nada de ti
será la recompensa del pasado.


Lectura

El único ser que me ama
eres tú.
El único ser que dice
que me ama.
¿Por qué?
¿En qué duda pusiste
a crecer mi pregunta?

Noviembre 2017. Verano

Noviembre 2017. Verano. La piel se vuelve azul. Danzan los ancianos en parques y plazas. Varios miles de bebés de una populosa ciudad lloran desconsolados y la ciencia desconoce los motivos. La ciudad se vuelve naranja. Los aviones escupen nieve. Miles de hormigas cruzan locas los cauces secos de los ríos. La espuma de las olas muriendo en las playas es de color purpura. Las grandes autopistas están repletas de coches que huyen del pánico fahrenheit. Las abejas comienzan a hacer miel con flores venenosas. Varios árboles frutales han sido sorprendidos cargados de manzanas y ciruelas. Los 550 millones de habitantes de la unión europea tenemos desde hoy 20 derechos que ayer no teníamos. Se trata de frenar el populismo. El de la izquierda y el de la derecha. Es decir el de la izquierda. Ya que el populismo de derechas lleva organizándonos la vida a los parias desde hace 200 años. Que no somos tontos. Algunos. La mayoría si.

Dos halcones planean sobre los rascacielos de la ciudad capitalista. La oveja negra del rebaño pasta con grilletes en la lengua. Pájaros carpinteros y abejarucos unen fuerzas para construir sus nidos en los motores de los coches y frenar la producción. Varias gaviotas de color rojo fueron sorprendidas bebiendo gasolina de unos surtidores. Populismo: si tres ciudadanos se cabrean por separado van al médico, se lo cuentan, les manda unas pastillas para los nervios y relax. Si estos tres mismos ciudadanos coinciden en la consulta y hablando entre ellos acuerdan cabrearse juntos y claro, eso es populismo. A ver si nos enteramos. Varios cientos de burros remontan el vuelo y cocean a los dos halcones. Se hunde en el ártico un barco cargado de melones. La mariposa que ayer cayó muerta sobre el césped desata un soliloquio delirante en varios poetas del ramo y Marcial Lafuente Estefanía ataca con un colt 45 una reserva de indios arapahoes. Noviembre 2017. Verano.




Mariposas

Todo se repite
lento
como el agua
en el vaso.
Golpeando el vidrio
el apagado tic-tic
del ala de la mariposa
su aleteo.
Miro
tu rostro dormido
el tic-tic
de tu respiración
el aleteo
de tu nariz.
Todo se repite
sobre el agua parada.

En un vaso de agua
se ahogan lentamente
dos mariposas.

La vez que te vi temblar

La vez que te vi temblar
el pudor frío de los altares
la caída mortal de hojas inocentes
que amaron al árbol
los caballos heridos por la niebla
las calles repletas de suspiros
que no exhala nadie
y tus ojos de amante ciega
con los que miras
las manos que no tienes
que me diste
con la generosidad de los ahogados
de los desnudos felices
que jamás se taparon.
Su carne expuesta a la caricia
o al maltrato humano de los roces.

¿Cómo ha de quererte la noche
ahora que nunca anochece?



jueves, 16 de noviembre de 2017

Dos versiones para un motivo supuestamente irrelevante como el hecho de morir

Demóstenes (Versión de Antonio Gamoneda, 2003)

DEMÓSTENES. Bebido el tósigo, reclinó su cabeza para advertir el momento en que la sustancia se posase en el corazón y así estuvo hasta que ésta se hizo sentir; luego, sollozó una sola vez.

Demóstenes (Versión de Tomás Rivero, 2010)

DEMÓSTENES orador de la Grecia clásica
no se ahogó con los guijarros que usaba
para superar su tartamudez
ni corriendo por la playa frente al mar embravecido.
Elocuente se envenenó
bebiendo la tinta con la que escribía
que era la metafísica de las palabras
el origen de los nombres
la causa de las cosas habitando la carne.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Amor

Yo, si tú quieres,
finjo que te amo. 
Dijo ella.
Lo haré tan bien
que nadie te habrá
amado como yo.


domingo, 5 de noviembre de 2017

El soplo de un dios

No pude acariciarte,
mas ahora que vuelvo a recordarlo
te pregunto:
¿cuántas caricias son precisas
para que aparezcas
vestida de tiempo
o desnuda de mí,
blanda de carne y sangre,
temblando entre mis manos
para que yo forme con todo ello
un cuerpo mortal que me aconseje
las formas del barro,
las órdenes de un dios que con su soplo
levante un polvo de vientos veniales
y en ti se den nuestras manos un abrazo
de tiernas palabras cálidas y hermosas?

Tócame aquí
ahora que la ausencia ve
lo que nunca vio nadie.