martes, 12 de diciembre de 2017

Amo tanto la vida

Amo tanto la vida que sería inútil desprenderse de ella
sin dejar un rastro de miedo sobre las duras
piedras de la calle
y allí donde nadie espera que uno caiga
allí precisamente
escribir los mejores versos
apoyado sobre la mesa de madera
mojada por el vino derramado.

Y allí al calor tibio y feliz
no por casualidad
el pan y la sopa es gratis y está caliente
por lo que he decido escribir escribir
porque puedo estar mejor
y fumar tabaco y beber café.
Ahora depende de vosotros
que tenga una cama limpia y unas mantas
el resto será responsabilidad del verso
y unas cuantas hojas de papel
grapadas con energía y optimismo.

Así se va escribiendo la poesía
y se endereza el rumbo de la vida
y los árboles vuelven a crecer
torcidos como siempre
a pesar de los reglones mansos de la vida.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Seudónimo amor

Ella me nombra azul
y cal y sombra
pierna mano y oreja
parpados de ojos alegres
o toca mi vientre
y me pone en el pelo
el nombre de una letra
que fue encontrada por un árabe
bajo la arena del oasis
y con esa letra va desplegando
sobre el papel de mi rostro
los nombres de aquellos que la amaron
mientras me besa y escribe
en las pentágonas caras de la noche
líneas y trazos que sigue con el dedo
como se camina un surco en la tierra
diciendo para amarme
el nombre 
con el que antes nombró a otros.

Es hermoso
reconocerme entre sus brazos
recordando ternuras que recibió de tantos.
Y yo le susurro al oído:
“Quiéreme por todos los hombres
que te amaron.”

viernes, 1 de diciembre de 2017

Alternativa

Cada uno de nosotros lleva dentro una solución,
una alternativa a las cosas diarias de la vida.
Una alternativa que siempre pierde por mayoría:
la suma, la implacable suma de cada uno de nosotros.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Voz interna

Escribo aprovechando
la oscuridad de la noche
para que nadie oiga el ruido lastimero
épico o frugal de mis poemas.

Cuando entra la luz por la ventana
desde la niebla de los versos
se derrama una voz desconocida
que pronuncia mi nombre.

Para defenderme de su eco
reclamando mi identidad
cubro mis palabras con una seda negra.


A veces sopla viento

A veces sopla viento
y notas en la piel
una arruga perfecta
que marca un horizonte
sereno como el agua.

A veces sopla arena
se levanta una sombra
en la edad de tus ingles
y cual hombre que empieza
te notas más descalzo
incluso desde adentro.

Y a veces si te nombran
los lugares, los orígenes,
nace en ti un nudo sensato
que va atando tu memoria
al recuerdo terso de la carne.

Que no quede nada de ti
será la recompensa del pasado.


Lectura

El único ser que me ama
eres tú.
El único ser que dice
que me ama.
¿Por qué?
¿En qué duda pusiste
a crecer mi pregunta?

Noviembre 2017. Verano

Noviembre 2017. Verano. La piel se vuelve azul. Danzan los ancianos en parques y plazas. Varios miles de bebés de una populosa ciudad lloran desconsolados y la ciencia desconoce los motivos. La ciudad se vuelve naranja. Los aviones escupen nieve. Miles de hormigas cruzan locas los cauces secos de los ríos. La espuma de las olas muriendo en las playas es de color purpura. Las grandes autopistas están repletas de coches que huyen del pánico fahrenheit. Las abejas comienzan a hacer miel con flores venenosas. Varios árboles frutales han sido sorprendidos cargados de manzanas y ciruelas. Los 550 millones de habitantes de la unión europea tenemos desde hoy 20 derechos que ayer no teníamos. Se trata de frenar el populismo. El de la izquierda y el de la derecha. Es decir el de la izquierda. Ya que el populismo de derechas lleva organizándonos la vida a los parias desde hace 200 años. Que no somos tontos. Algunos. La mayoría si.

Dos halcones planean sobre los rascacielos de la ciudad capitalista. La oveja negra del rebaño pasta con grilletes en la lengua. Pájaros carpinteros y abejarucos unen fuerzas para construir sus nidos en los motores de los coches y frenar la producción. Varias gaviotas de color rojo fueron sorprendidas bebiendo gasolina de unos surtidores. Populismo: si tres ciudadanos se cabrean por separado van al médico, se lo cuentan, les manda unas pastillas para los nervios y relax. Si estos tres mismos ciudadanos coinciden en la consulta y hablando entre ellos acuerdan cabrearse juntos y claro, eso es populismo. A ver si nos enteramos. Varios cientos de burros remontan el vuelo y cocean a los dos halcones. Se hunde en el ártico un barco cargado de melones. La mariposa que ayer cayó muerta sobre el césped desata un soliloquio delirante en varios poetas del ramo y Marcial Lafuente Estefanía ataca con un colt 45 una reserva de indios arapahoes. Noviembre 2017. Verano.




Mariposas

Todo se repite
lento
como el agua
en el vaso.
Golpeando el vidrio
el apagado tic-tic
del ala de la mariposa
su aleteo.
Miro
tu rostro dormido
el tic-tic
de tu respiración
el aleteo
de tu nariz.
Todo se repite
sobre el agua parada.

En un vaso de agua
se ahogan lentamente
dos mariposas.

La vez que te vi temblar

La vez que te vi temblar
el pudor frío de los altares
la caída mortal de hojas inocentes
que amaron al árbol
los caballos heridos por la niebla
las calles repletas de suspiros
que no exhala nadie
y tus ojos de amante ciega
con los que miras
las manos que no tienes
que me diste
con la generosidad de los ahogados
de los desnudos felices
que jamás se taparon.
Su carne expuesta a la caricia
o al maltrato humano de los roces.

¿Cómo ha de quererte la noche
ahora que nunca anochece?



jueves, 16 de noviembre de 2017

Dos versiones para un motivo supuestamente irrelevante como el hecho de morir

Demóstenes (Versión de Antonio Gamoneda, 2003)

DEMÓSTENES. Bebido el tósigo, reclinó su cabeza para advertir el momento en que la sustancia se posase en el corazón y así estuvo hasta que ésta se hizo sentir; luego, sollozó una sola vez.

Demóstenes (Versión de Tomás Rivero, 2010)

DEMÓSTENES orador de la Grecia clásica
no se ahogó con los guijarros que usaba
para superar su tartamudez
ni corriendo por la playa frente al mar embravecido.
Elocuente se envenenó
bebiendo la tinta con la que escribía
que era la metafísica de las palabras
el origen de los nombres
la causa de las cosas habitando la carne.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Amor

Yo, si tú quieres,
finjo que te amo. 
Dijo ella.
Lo haré tan bien
que nadie te habrá
amado como yo.


domingo, 5 de noviembre de 2017

El soplo de un dios

No pude acariciarte,
mas ahora que vuelvo a recordarlo
te pregunto:
¿cuántas caricias son precisas
para que aparezcas
vestida de tiempo
o desnuda de mí,
blanda de carne y sangre,
temblando entre mis manos
para que yo forme con todo ello
un cuerpo mortal que me aconseje
las formas del barro,
las órdenes de un dios que con su soplo
levante un polvo de vientos veniales
y en ti se den nuestras manos un abrazo
de tiernas palabras cálidas y hermosas?

Tócame aquí
ahora que la ausencia ve
lo que nunca vio nadie.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Madrugadas

I

A la callada piedra la llaman ceniza
como al cuello del gabán lo nombran sierra
y al decapitado hombre
que quiso vestirse esta mañana de almidón
lo llaman pila y cal.
Desnudo para siempre de su cuello
va quedándose mudo y solo
mira y no ve
que a estas horas muertas de su alcoba
lo llaman madrugada.

II

En la madrugada celaje y niebla
tus piernas y las mías entrelazándose
despertándose
desatándose el uno
de los mirlos blancos del otro
desperezándose
como cuatro ofidios de amor.

martes, 31 de octubre de 2017

Dudas

Aquél que quiera saber de por qué
el hombre lee y mastica
rompe papeles o esconde secretos
dibuja sobre tela y crea misterios,
que pregunte,
investigue
o consuma rosas pálidas,
ladee su cabeza, incline su paciencia,
ignore el argumento, sostenga su inicial.

Portando el rubio o el azul
que llevo tatuado como doloroso extravío,
voy vagando,
acechando los residuos de otros fieles aliados
que buscan en la huella canibal
de los años
un atisbo de persona que sepa
arrojarse desde la altura
que le dieron sus años de tristeza.

Peregrino vigilante,
veo a otros porteadores lacerados como yo,
buscando el nido de garabatos
donde eclosionan las cicatrices del corazón.
Un día en una plazuela yo era él,
yo era el de siempre en una plazuela,
dejándome investigar tú me hacías preguntas,
y nunca dudé de ellas.

Aquél que quiera saber que pregunte
ladee su cabeza
ignore el argumento
anime a su dolor a hurgar en la tragedia.

Nunca dudes: Todo es cántaro.

martes, 24 de octubre de 2017

De un libro que no pienso escribir nunca

Se encuentra disposición de todos aquellos que lo deseen, mi nuevo libro "De un libro que no pienso escribir nunca", Ediciones Tigres de Papel, 2017.

Si con mi anterior libro “Cámara de Humos” inicio un proceso de quema de mi poesía o de comenzar a expandir las cenizas de toda mi obra, que consiste en una treintena de poemarios, los cuales someto a un expurgo o registro diario también llamado trabajo de corrección; trabajo que ya inicié en este blog hace unos siete años. Si en “Cámara de Humos” los poemas van a la chimenea y son fuego, ceniza y humo; en “De un libro que no pienso escribir nunca” los poemas pasan por la composición-NO, de un libro que no debería escribirse, teniendo como referente un mal sano "deseo de autodestrucción" de toda mi poesía.

“De un libro que no pienso escribir nunca” debe su título a un estado de ánimo pero también a un estado político del ánimo, es decir mis estados de ánimo son consecuencia más que de un estado personal, de una situación política que no depende de mí. Es decir, nunca quise escribir este libro y por lo tanto su escritura es una “Revelión”. Con “V”. Con uve de Voluntad vencida. “De un libro que nunca quise escribir” es también lo que en un futuro deberé escribir a partir de este libro. Es decir los futuros libros serán herederos de este NO. Y a partir de ahora, estoy convencido, mi poesía será muchísimo más minoritaria.


Uno

Uno anduvo de cabizbajo para convocar poemas
luego de rituales bajo noches brujas.
Uno de burgo a merindad
reciedumbre a cada tranco
levitó en vapores de humedades maniguas.
Acortó los pasos por toberas tránsitas
ceñido a los carpos que troquelaban a golpes
del dígito, los noctámbulos versos.
Y Uno seguía hipnotizado el curso de la poesía,
evocando que desde la soledad se construye
el textual páramo donde mora el sueño.
Y Uno se quedó ámbito y secuela
y nadie le avisó
de que manzanas y duraznos
se fueron imponiendo
a los frutos de su boca
y ya no recuerda el sabor de sus besos.
Y como si solo o Uno hubiera
él gira la cabeza por si le llamara
la voz que mejor le ignora.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Desamor

Que te amen o desnuden las palabras de otro
que se acelere el caos ahora que la prontitud
se excede en tramites
convergiendo latitudes con palabras extrañas
con promesas traidoras
y cíngulos babosos y mansos.

Y que te ame él
no yo
los otros
esos que toman siempre
alguna tajante determinación
como la caída mortal de turbios ángeles
o el levantamiento de un cuerpo
que jamás fue nuestro
y quede libre de tocarte o ser tuyo.

Siga yo aquí detectando rocíos
estimando primaveras
por el vuelo de vencejos y palomas
su errabundo volar urbano.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Tiempo y medida

Su pene media 12 minutos y treinta segundos,
y más tarde de eso ya no había tiempo
para medir posibles distancias,
ni para marcar las lindes
del sudor necesario que los abrazara.
Y se hizo el silencio entre ambos.

Flácido, durmió mientras ella se vestía
y abandonaba la alcoba.
Era un hombre solo
sin medida ni tiempo,
recogido en la sangre
de los que sufrieron la sed
de este enorme desierto.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Agua

Arroja una piedra al río
que quepa en tu puño cerrado,
si no hieres al pez
escucha el mensaje del agua,
su grito de dolor,
a través de la palma de tu mano.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Estaciones

Suceden cosas raras
cosas sencillas cosas habituales
y sucede la vida como si la vida
fuese un recuerdo blando y fácil
de agua y viento
de papeles mojados
moviéndose en el permanente
olvido

el olvido
qué fácil es olvidar
qué fácil es olvidar
qué fácil es olvidar
va repitiendo la vida

ya no tengo nada en la memoria
de aquel encuentro
era septiembre o primavera
y tú buscabas con la mirada
a un hombre en la estación de tren
que era yo
y yo saludaba a un poeta
leía un libro sentado en un banco
de la estación
¿dónde estás? le preguntó ella

ya no tengo memoria
de aquella estación
todas las estaciones son iguales
como las de la vida
como las de la vida
como todas las estaciones
de la vida.

¿Dónde estoy?

jueves, 10 de agosto de 2017

Receta

Envolver un cuchillo en papel de plata y con el filo hacer nieve de aquel recuerdo olvidado. Cuando su punta azul alcance el vértice caliente de su tristeza, clavarlo en un vaso de agua para que recupere la dulzura de aquella lluvia templada bajo la que besó unos labios. Servir en plato hondo y aliméntese de su melancolía.

67 o 13

Yo intervengo en la vida y donde digo vida digo hornillo posado sobra la brasa roja idéntica al de un ala de mariposa quemándose. La flor que arde. Y también hormiguero digo y donde hubo manto de nieve luego hubo allí mantillo estiércol de todas la cosas que dejé olvidadas acumuladas y que no supe cuidar cultivar y tener para cuando no haya. O esté solo. O todos me hayan abandonado. Aquello que fuí. O sea yo un ser solitario y tú o aquellos unos limpios gusanos negros que abonan la tierra con sus defecaciones. En este atardecer del cual no tengo sospechas y disfruto confiado siendo yo uno mismo que anduvo ufano y obrero trajinando sobre el uso bordado de los trajes y sus bajos. O los bordes hilvanados de la vieja ropa de la experiencia. Aquí. Donde decir no debas. La pana caliente de los panaderos. O el pan frío de los párpados cerrados de los ahogados.