sábado, 31 de agosto de 2013

Tiempo

A la torpe lentitud de la tortuga
se le añadió la rápida carrera del conejo,
y de aquel encuentro de amigos distintos
nació una gran roca en los rastrojos
que el hombre intenta arrojar al fuego
una y otra vez.

miércoles, 28 de agosto de 2013

El agua de tus ojos

A María José B. (Hacía tiempo que no te dedicaba un poema)

Hoy mi mujer lavaba prendas delicadas
bajo el agua de un grifo
en una pila de piedra artificial
y usaba un leve jabón de dichas,
una intensa luz que penetraba en la terraza
a través de cristales encendidos,
una sonrisa sin nubes,
y al sol su pelo negro
de árboles y viento.
Y mientras la miraba pensé,
ten un pecho de abismo
poeta,
y nunca obedezcas
a razones,
escribe
sobre espumas íntimas,
que el agua de tus ojos
lave la luz.


lunes, 26 de agosto de 2013

Ángeles caídos

Los locos. Ángeles caídos.
Un día su vuelo fue fuego.
Mas no pudieron con el peso
de la nieve sobre sus alas.





viernes, 23 de agosto de 2013

Buenos días hombres...

Buenos días hombres fuertes y ácidos
y templados y orgullosos.
Hombres y mujeres.
Ancianos que fueron ayer piel de manzana.
Son las siete y treinta y aún no amanece.
Hay luz artificial en las calles
y un apache sin caballo
bajo una farola en llamas
lee la prensa buscando noticias
de si los suyos ganaron o no la batalla.

Y a esta hora

que madruga para verme,
descubro que mi pene
es una crisálida que madura a mariposa.
A un tiempo efímero
de vuelos azules y venas pensativas
de ciervo en celo.
Y nadie mueve una mano para salvarme
del aire verde de mis alas
de árbol.

Buenos días ahora que

un rayo de sol ha roto
el cristal de mi ventana
y he llorado y reído
como un camicace.



martes, 20 de agosto de 2013

Apéndice para un epílogo

Ciudades sagradas pasadas a cuchillo,
el fuego de las nicotinas,
el alcohol de garrafas espurias,
las metrópolis troqueladas a puño,
por toneladas de hierro caminan
felinos en llamas,
escarba el toro sobre los escombros
tras cosechas perdidas,
un león acaricia al oso en su guarida,
desde el mar viene un viento cálido
una sal áspera;
huellas de panteras en la arena,
los ciclos se repiten
señalan a épocas remotas
hacen áreas,
ciclópeas murallas, sus perímetros
dibujan círculos, pirámides
y sombras, laberintos,
infortunios de besos ya besados
donde viven labios como llaves
abriéndose puertas como bocas.
Cerrándose, un corazón plantea
que no quiere acabarse,
y grita que ansía
otro mañana
de silenciosas pisadas de elefantes
sobre el asfalto negro de la noche.


domingo, 18 de agosto de 2013

EARL HOOKER- Wah Wah Blues

Las buenas costumbres se pierden. Una de ellas era la de poner blues en este blog errabundo. Las buenas costumbres se dedican a otras cosas. A otros blues. Aquella vieja costumbre de las doce de la noche llega hoy a las 23:05, no hay puntualidad en el blues, ni en las personas: Wah Wah Blues. Por cierto el sonido está hecho con el wah-wah, ese pedal que aumenta la frecuencia de los bajos. Y que en el jazz se llama sordina.

viernes, 16 de agosto de 2013

Citas desinteresadas: Nicanor Parra

Hace unos años, mil o diez, cuando yo aún no sabía qué era un hombre (su peligro de fronteras) leí a Nicanor Parra en una edición de 1968 (Barral) y leí este poema. Después de ello nunca quise ser un individuo. Esto me acarreó distintos problemas. Aún hoy el lastre de esa pretensión me persigue. Levanto la cabeza y miro al universo. Y soplo. Resoplo. Me tenso. Y pienso que sería de mi individuo desde aquel día en el que leí este poema y decidí ser el ciudadano más útil de mi tribu, según los versos de Valente, también a Valente leí. Así no se puede vivir solo.

SOLILOQUIO DEL INDIVIDUO

Yo soy el Individuo.
Primero viví en una roca
(Allí grabé algunas figuras).
Luego busqué un lugar más apropiado. 
Yo soy el Individuo.
Primero tuve que procurarme alimentos, 
Buscar peces, pájaros, buscar leña, 
(Ya me preocuparía de los demás asuntos). 
Hacer una fogata,
Leña, leña, dónde encontrar un poco de leña, 
Algo de leña para hacer una fogata,
Yo soy el Individuo.
Al mismo tiempo me pregunté,
Fui a un abismo lleno de aire;
Me respondió una voz:
Yo soy el Individuo.
Después traté de cambiarme a otra roca, 
Allí también grabé figuras,
Grabé un río, búfalos,
Grabé una serpiente
Yo soy el Individuo.
Pero no. Me aburrí de las cosas que hacía, 
El fuego me molestaba,
Quería ver más,
Yo soy el Individuo.
Bajé a un valle regado por un río,
Allí encontré lo que necesitaba,
Encontré un pueblo salvaje,
Una tribu,
Yo soy el Individuo.
Vi que allí se hacían algunas cosas,
Figuras grababan en las rocas,
Hacían fuego, ¡también hacían fuego!
Yo soy el Individuo.
Me preguntaron que de dónde venía.
Contesté que sí, que no tenía planes determinados, 
Contesté que no, que de allí en adelante.
Bien.
Tomé entonces un trozo de piedra que encontré en un río
Y empecé a trabajar con ella, 
Empecé a pulirla,
De ella hice una parte de mi propia vida. 
Pero esto es demasiado largo.
Corté unos árboles para navegar, 
Buscaba peces,
Buscaba diferentes cosas, 
(Yo soy el Individuo).
Hasta que me empecé a aburrir nuevamente. 
Las tempestades aburren,
Los truenos, los relámpagos, 
Yo soy el Individuo.
Bien. Me puse a pensar un poco,
Preguntas estúpidas se me venían a la cabeza. 
Falsos problemas.
Entonces empecé a vagar por unos bosques.
Llegué a un árbol y a otro árbol;
Llegué a una fuente,
A una fosa en que se veían algunas ratas: 
Aquí vengo yo, dije entonces, 
¿Habéis visto por aquí una tribu, 
Un pueblo salvaje que hace fuego? 
De este modo me desplacé hacia el oeste 
Acompañado por otros seres, 
O más bien solo.
Para ver hay que creer, me decían, 
Yo soy el Individuo.
Formas veía en la obscuridad, 
Nubes tal vez,
Tal vez veía nubes, veía relámpagos,
A todo esto habían pasado ya varios días, 
Yo me sentía morir;
Inventé unas máquinas,
Construí relojes,
Armas, vehículos,
Yo soy el Individuo.
Apenas tenía tiempo para enterrar a mis muertos,
Apenas tenía tiempo para sembrar,
Yo soy el Individuo.
Años más tarde concebí unas cosas, 
Unas formas,
Crucé las fronteras
y permanecí fijo en una especie de nicho, 
En una barca que navegó cuarenta días, 
Cuarenta noches,
Yo soy el Individuo.
Luego vinieron unas sequías, 
Vinieron unas guerras,
Tipos de color entraron al valle,
Pero yo debía seguir adelante,
Debía producir.
Produje ciencia, verdades inmutables,
Produje tanagras,
Di a luz libros de miles de páginas, 
Se me hinchó la cara,
Construí un fonógrafo,
La máquina de coser,
Empezaron a aparecer los primeros automóviles, 
Yo soy el Individuo.
Alguien segregaba planetas, 
¡Árboles segregaba!
Pero yo segregaba herramientas,
Muebles, útiles de escritorio,
Yo soy el Individuo.
Se construyeron también ciudades,
Rutas
Instituciones religiosas pasaron de moda,
Buscaban dicha, buscaban felicidad,
Yo soy el Individuo.
Después me dediqué mejor a viajar,
A practicar, a practicar idiomas,
Idiomas,
Yo soy el Individuo.
Miré por una cerradura,
Sí, miré, qué digo, miré,
Para salir de la duda miré,
Detrás de unas cortinas,
Yo soy el Individuo.
Bien.
Mejor es tal vez que vuelva a ese valle,
A esa roca que me sirvió de hogar,
Y empiece a grabar de nuevo,
De atrás para adelante grabar
El mundo al revés.
Pero no: la vida no tiene sentido.

jueves, 15 de agosto de 2013

No hay amores malditos

No hay amores malditos
-Félix Grande-

No hay amores malditos
sólo el ir y venir de los cuerpos
sometidos a finísimas hojas de afeitar
no hay amores malditos
sólo un murmullo agónico
falto de oxígeno
sólo un asfixiante malestar
que provoca un paciente débito
no hay amores malditos
un gesto de ternura dura tan poco
que condiciona a la amargura
a ser un cuerpo transparente
de prudente hermosura.


martes, 13 de agosto de 2013

Despertador de madrugadas

Me duelo médula y soy sesgado
zurciendo piedras con hielos
portador de agujas incesantes
que voy dejando clavadas indolentes
en párpados de cera o distintos
y amo
amo el revoloteo burdo y transparente
despertador de madrugadas
fusible candeal de élitros amargos
que asciende al incoloro insecto
tal vez con su rotor debido e indudable
alimentado por su hélice de harina
o proteicos nutrientes succionados en la noche
que elevándose causa
vanas modulaciones en el aire
pero si su comida
la comida que deja de dolerle y va elevando
un espíritu de carne modular
no da satisfacción o sangre al sueño
que le invade
va entonces y se hace
círculo cuadrado acoplándose al viento
a las coriáceas heridas mortecinas y secas
de la tarde o del poniente
para por fin
y es entonces
y no antes
que cayendo a tierra
pone germen de madrugada
semilla de tiempo terminado
y sin remisión soy de nuevo ante él
la nuca que se humilla
un sabio perdedor histórico
pacato y ciego
que cada madrugada
se despierta con los ojos abiertos
y ve insectos voladores.



lunes, 12 de agosto de 2013

viernes, 9 de agosto de 2013

Cara de libro

¿Que qué estoy pensando? Que todo es estética. Que hay cinturas de aire. Y brazos de viento. Que tengo los ojos negros. Y es verano. Que todo es poesía. Que estoy escuchando el tema "Niñez" de David Dorantes, este pianista sevillano de Lebrija. Que el capitalismo está lleno de flores y en muchas casas hay floreros vacíos. Que la quiero. Que luz y pitas del sur. Que una ola compañera viaja siempre acompañada. Que anoche me embriagué de ron y el chal de lana que elegí para ella, arropaba sus hombros dorados. Que tomo café mirando el horizonte del mar, y al otro lado está África. Que todo es estética y tacones de aguja. Que la libertad de un beso lleva dentro una prisión. Que no sé qué voy hacer mañana. Que la soledad es necesaria. Que un par de atunes cruzan el Estrecho, saltando sobre las aguas. Que tengo hibiscos blancos en mi terraza. Y a ti azul en mi corazón.



jueves, 8 de agosto de 2013

Nieve

Accede el nido a la nieve
recoge en ella la luz más blanca
de irisadas plumas ardiendo.
Se mece la luz
en el ojo frío del pájaro.
En los nidos queda siempre
una fría sombra
de lo que fue una huida precipitada.



Versos de luna















Este poema ha sido borrado
por un vuelo de aves negras
que pasaron disfrutando
entre tu pelo
de la falta de versos
de esta página desnuda
y que tan sólo pretendían
en esta claridad que permanece
en cada cielo de luna
cubrir su desnudez
con letras transparentes.

martes, 6 de agosto de 2013

Placer

Me corté con el borde azucarado de tu boca
y la sangre mordida entró en mi lengua
y mi lengua entró en tu cuerpo
abriendo los bordes azucarados
de tu carne
que se desdobló
crujiendo
sobre el tesón de mi tormenta,
esa cálida densidad que sólo tienen las heridas
dándonos idea del placer.