martes, 6 de marzo de 2012

La fina

Leño. 1982. Blues del nuestro. Aquí ya nos habíamos rendido del todo. La clase obrera
se disolvió en un cojin y los sindicatos se consolidaron. Hasta hoy. Pon otra cerveza que
a la próxima será. Rosendo es un buen tipo. Dice que nunca ha leído un libro. Ya somos
dos. Vámonos. 


4 comentarios:

Tempero dijo...

Lo de 'ya somos dos' se lo cuentas a otro, a no ser que los libros de poemas no cuenten.

Música como esa ya no se hace, no pongamos como nos pongamos. Lo que creo es que nos sobran medios y nos falta sencillez.

Aberazos, campeón.

Tomás Rivero dijo...

Lo de campeón me obliga a una lectura nueva de afectos y admiración.

Lo de no leer libros es una pequeña "critica" que le hago a los libros. Son un poco pretenciosos y a veces les viene bien una cura de humildad.

Nos sobran medios y nos falta sencillez. Es verdad. Pero ya falta menos para que volvamos a los trabajos manuales y la lentitud. El poso, el silencio y la mirada.

Un aberazo, Manuel.

VICTOR GATO dijo...

Algo "Hecho a mano" era como "para toda la vida", además de hecho con/por el alma del artesano. Incluso significaba que los descendientes disputarían por heredarlo (un buen reloj de bolsillo, por ejemplo, jjj)

Hoy casi todo es fungible, hecho para el instante (también los sentimientos). Incluso se espera y se desea que dure poco. Antes de poseerlo y disfrutarlo ya se está pensando en el siguiente que sin posibilidad de respiro le supere.

En estas condiciones quién puede detener su mirada en un atardecer, por ejemplo.

Y así nos luce el pelo, jjj

Un saludo.

TOMÁS RIVERO dijo...

Bonito comentario, Victor.
Un resumen de nuestra pobreza. Esa es nuestra auténtica crisis.

Un fuerte abrazo.