jueves, 1 de marzo de 2012

Vendrán más años


Vendrán más años malos
y nos harán más ciegos.
-Rafael Sánchez Ferlosio-


Un hombre puede agotarse perder sus posibilidades
de seguir como pájaro o navío o mirada de caballo
y en horas vagas venirse a garfio a manco a ira,
bajo un cielo gris morir aprovechando las facilidades
que da la vida y ya nada será igual para nadie.

Pero vendrán más hombres y nos harán más tristes,
como de un miedo de sacos hombres sacamantecas
o detrás de la puerta un susto, nos hablarán
por ejemplo, de todas esas cosas tristes y oscuras
que suele dejar el día abandonadas en un rincón
por insensibles, por aburridas y perecederas.

Apagarse. Dejar de ser uno para ser otra cosa
ser otra cosa que dará sentido a la forma.
Simples y fáciles las aguas como alas encendidas
recordarán al sol su verano de gloria y felicidad.

Vendrán más años nuevos y nos harán tan distintos
como fuimos siempre, como siempre hemos sido
paisaje aterido y tan distante de nosotros
como nosotros de las montañas, su horizonte.
¿Qué pusieron detrás que nadie hubo
dispuesto a arrojarse a una sima de dudas?

6 comentarios:

Paloma Corrales dijo...

Lo he leído varias veces y en cada una de ellas, por alguna extraña razón, me invade la tristeza.

"¿Qué pusieron detrás que nadie hubo
dispuesto a arrojarse a una sima de dudas?"

Un beso para Tomás. Otro para el poeta.

Isolda dijo...

No debería, porque no estoy de acuerdo totalmente con tus versos, pero me emocionas joder! Cada uno seguirá en su sitio, aunque vengan otros, aunque pasen los años y nos llenen las dudas. Pero no quiero apagarme ni ser otra cosa.
Besos para esos versos, Tomás.

Tomás Rivero dijo...

El horizonte debe dar miedo. Más allá todo son dudas. Cada vez nos parecemos más al miedo. Paradójicamente algunos y algunas, buscan la belleza.

Besos, Paloma.

Tomás Rivero dijo...

Yo creo que uno debe de estar de acuerdo con los versos, o no, depende. Si los versos te llenan de emoción, mejor dejarse llevar.
Creo que las personas que rodean esta vida, no van bien. La vida se siente acorralada. Pero la vida continuará siempre.
No hay que ser egoísta. Mañana seremos viento. Polen. Qué más da.

Besos para ti, Isolda.

eloy dijo...

Joder, Tomás!!! El poema es tremendo (y te lo digo en el sentido más positivo de la palabra). Hay veces que un largo silencio es el mejor comentario.

Un abrazo poeta

Tomás Rivero dijo...

Me encantan tus comentarios muchas veces por esa facilidad de resumen que haces: "Un largo silencio es el mejor comentario." Totalmente de acuerdo, Eloy.

Te creo cuando dices que la palabra "tremendo" tiene un sentido positivo. Nunca lo dudé.

Un abrazo fuerte, Eloy.