viernes, 25 de diciembre de 2015

Ese hombre

Ese hombre que ahora se repara ante el espejo,
al instante siguiente se resquebraja en el azogue.
Su mano nerviosa aparta del cristal
una húmeda y sedosa nube
que dejó una pátina de vaho
en su extrañada mirada.

Ese hombre empieza a preguntarse
quién habita en las espaldas desiertas
de la plata derretida del espejo
y que desde su cálida mirada
ha comenzado a acariciarle.
Detrás de nuestro espejo vive el otro.


2 comentarios:

loli dijo...

Bonita foto y buen poema. Feliz Navidad. Un beso poeta.

TOMÁS RIVERO dijo...

Un beso, Lola.