martes, 1 de noviembre de 2011

YO SOY EL TOMILLO QUE REPOSA


Yo soy el tomillo que reposa
en chaquetas de panas
y en búcaros de plomo.
Soy olor más que perfume
y malestar más que dolor.
Yo soy el álgebra que duerme
en todas las cerillas,
su llama
incesto un instante,
construye el carbón
donde arden los amantes.



9 comentarios:

Hostal mi loli dijo...

Una chulada de poema y de foto. Besos.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Cuando un poema puede cantar así es que nada está perdido.
:). tengo algo para ti y casi has llegado para ponerle nombre.
Un beso
(lo dejaré en el blog de fotos o te lo envío)

Tomás Rivero dijo...

Sofía cuando tú hablas de mi poesía soy tan buen poeta que siempre me pregunto cómo puedo seguir siendo tan pobre de pelas.
Me pasaré por tu blog de fotos.

Un beso.

Sofía Serra Giráldez dijo...

jajaja...pues por eso mismo, porque eres buen poeta, :)

Allá está, la he estado haciendo estos días, para ti,... un poco para mí...para los dos.
Un beso

Hostal mi loli dijo...

Enhorabuena ,Neorrabioso ha escogido tu poema como el mejor de ayer. Besos.

TOMÁS RIVERO dijo...

Ya lo he visto. Es un pelota. Como le he invitado unos días a la playa.

Gracias Loli.

Estoy alucinando contigo. Dejas un comentario a cada poeta en el blog de los poetas feroces. Increíble.

Besos.

Hostal mi loli dijo...

No se porqué alucinas ,de eso se trata ¿o no? Besos. Me he quedado esperando el tuyo de lo mio pero ya no espero más me voy a dormir. Hasta mañana.

Ventana indiscreta dijo...

Entiendo que los poemas no sólo hay que recitarlos. Citarlos también, como quien cita a un toro bravo. Y no lo digo esa expresión desde el tópico: citar a un toro bravo es una maravilla, citarlo en vivo y soportar su mirada (o su arranque). Me vas a perdonar la lectura 'animalizada' de tus poemas, pero no puedo remediar que me llevan a ello.

Tu poema comienza suave y se torna recio. ¿Un búcaro de plomo? Dios mío, eso debe pesar la hostia. Luego te viertes puro(ojo al sentido que yo doy al puro)como una jara pringosa (entiéndase lo real, o sea que hay jaras pringosas, así llamadas), con olor, sin el siniestro perfume a lo Gucci. Y por último revientas matemático cual álgebra que duerme.

Siempre me quedaré con el fuego.
El fuego es entusiasmo.
Feliz poema, Tomás.

Tomás Rivero dijo...

Amiga Ventana, te perdono la lectura animalizada de mis poemas. Cómo no. Con lo bien que lo vas contando. Gracias por "decirme" el poema con tanto entusiasmo. Me han gustado tus comparaciones. Y es verdad, la mirada de un toro hay que saber soportarla.

Soy extremeño de Badajoz, y sé que las jaras son pringosas. Y cuanto más pringosas, más huelen.

Si te quedas con el fuego, no solamente te quedarás con el entusiasmo. Lo sabes.

Un saludo.