viernes, 27 de enero de 2012

Los otros

El pueblo abordado por intránsitos civiles,
gente de paisano o alguna percha vieja
que perdió su traje,
vuelve a lamentarse.
En los márgenes de sus quejas
soy ese hombre misterioso que vino a visitarme.
Él me contó cosas,
excesivas, numeradas;
pero no me habló de mí,
ni una referencia, ni una alusión.
Así se fue, misterioso,
dejándome sin un atisbo de mi sombra.
O algunos rasguños de mi nombre.
El pueblo desbordado vuelve a regresarse,
a sus asuntos, a su perfecta alquimia
donde espesa el silencio de mi total ausencia.

5 comentarios:

Íntimo fárrago dijo...

Pedazo de poema!!!
Un gusto, y de paso escuchar a Hendrix, tocar el cielo.

Feliz noche, la mía no ha podido empezar mejor con tanto regalo,
besos.


Nená

Tomás Rivero dijo...

Nená, ¿ahora empieza la noche? Yo me voy a la cama ya.

Te dejo besos y esos regalos para que los disfrutes.

Más besos.

Inés González dijo...

Creo que tus mejores poemas son los que escribes en esta huella, en esta parte de tu historia y autobiografía, no te conozco pero puedo presentir, será por compartir los signos inconfundibles de toda una generación que nos dejó marcados, henchidos, taciturnos, abulicos o vencidos.
Como bien dices "sin sombra". Este bello y doloroso poema tiene muchas lecturas, personalmente me dispara algunas imágenes, "gentes de paisanos" me dejó cavilando y volviendo a aquellos años, "los que se mimetizan, los que se confunden, más peligrosos que monos con gillete", "donde espesa el silencio de mi total ausencia" al margen de las síntesis realizadas, en conformidad o a tropezones el viejo fantasma de huirle al bulto siempre vuelve, será por ese amor inconmensurable que nos hizo despertar.
Poema que toca.
Y Hendrix?, ídolo, rey, irreemplazable, sus sonidos lacerando el alma, para volver a templar y sentirse eternamente joven, como aullaba el Gran Dylan Thomas

Saludos

Inés González dijo...

Y también el Gran Bob Dylan en su eterno For ever young:

Que dios te bendiga y proteja siempre
que se cumplan todos tus deseos
que trates bien a la gente
y dejes que los demas sean buenos contigo.
Que construyas una escalera a las estrellas
y subas un peldaño cada dia.
Que siempre permanezcas joven
siempre joven, siempre joven,
que siempre permanezcas joven.

Que crezcas siendo buena persona
que crezcas siendo fiel
que siempre digas la verdad
y veas la luz a tu alrededor.
Que siempre seas valiente
permanezcas firme y fuerte.
Que siempre permanezcas joven
siempre joven, siempre joven,
que siempre permanezcas joven.

Que tengas siempre cosas que hacer
que tus pasos siempre sean rápidos
que tengas las cosas claras
cuando corran vientos de cambio
Que tu corazon siempre esté alegre
que siempre te rían las gracias.
Que siempre permanezcas joven
siempre joven, siempre joven,
que siempre permanezcas joven.

Tomás Rivero dijo...

Ines, me fascinan tus palabras analizando mi poema. O pensándome hombre vencido. Sí, es cierto, comparto todo lo que dices.
Me ha dejado huella un tiempo en el que vi morir a hombres y mujeres en este país. Y todo para que se cumpliera, o materializara un pacto con la burguesía, con la clase dominante.

Tú sabes, tanto o más que yo, de qué hablo. Algún día espero mirarte a los ojos y poder seguir contándote.

Ha salido el sol en este sur que me habita, y que me hace seguir joven, ser un verso, de esa letra de Bod Dylan.

Un beso.