viernes, 30 de septiembre de 2011

La barca del amor se estrelló contra la vida cotidiana

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Vale.

Ventana indiscreta dijo...

Qué contradicción dicho estrellamiento: la vida cotidiana, sin oleaje apenas.

tomas rivero dijo...

Sí, lo es, Ventana Indiscreta. No es un buen lugar para navegar con el amor, la vida cotidiana. Lo cotidiano es sinónimo de monotonía. Sobre todo si la cotidianeidad está al servicio de lo culinario, y uno termina estrellándose contra su calma chicha.

Un saludo y bien venida.