domingo, 9 de junio de 2013

AMADA

Amada en esta noche tú te has crucificado
sobre los dos maderos curvados de mi beso;
-César Vallejo-


Amada con valerosos soldados que vinieron del miedo
he intentado seducirte,
lograr que entretuvieras
tus cálidos labios en mi músculo primero.
Amada,
hoy, a esta hora perfecta y mema,
con héroes calamitosos y cobardes,
pedantes treintañeros pusilánimes,
he puesto en todas las fronteras
claveles y geranios, alguna madreselva.
Y para que huela a jazmín tu pubis
de sensual jardín guerrero
he colmado tu alcoba
de esta dulce enredadera.
Y mientras se llena la pagana noche
del aire de tus clámides
y un murmullo de minué
va apagándose en ti,
con un ejército de cobardes rastreo
el silencio de tus ingles
el olor azul de los armarios,
la soledad de margaritas y riberas
en los bordes tristes de la cama.

4 comentarios:

Shandy dijo...

Qué EnrAmada!, si es que el poeta le ha puesto toda una floristería de versos...

Pues ala más flores con Ibrain y Amara (Chisstss... Silencio...)

https://www.youtube.com/watch?v=Xzl3r4-N_3k

Hostal mi loli dijo...

Contenta estará la amada, musa del poeta, con un poema como este. Besos.

Tomás Rivero dijo...

El poeta ama las flores, desde siempre. Desde aquellas "enramas" de la infancia. Ahora catalpas y tilos conjugan el olor de sus flores, que algo tiene que ver a la hora de conjugar versos.
Y en algunos poemas la amada se pone exigente con las flores a la hora de ser cortejada, tal como cantan en esta hermosa canción Ibrain y Amara: "Silencio que están durmiendo los nardos y las azucenas, no quiero que sepan mis penas, porque si me ven llorando morirán."

Tomás Rivero dijo...

Pues la amada, debe de estar contenta, sí. Pero no tiene musa el poeta, Lola. Mi musa más se parece a un trabajador que busca empleo que a una espera paciente de la inspiración que cobra el paro. Es decir, que me curro el poema.

Besos, Lola.