miércoles, 9 de noviembre de 2011

Como una rosa pálida

Como una rosa pálida tu enagua de hilo líbido, tu beso.
Sobre tu mano malva mi sangre de óleo blanco, tus labios.
El viento de tus mejillas acariciadas arrebol, tu pecho.
El mar azucarado de tu saliva mística, el miedo.
La árida lengua que delata el calor de mi alma, el pozo.

Los cuerpos. Estos cuerpos de salinidad idílica
que sudan y se usan.

10 comentarios:

Sofía Serra Giráldez dijo...

Hermoso...qué hermoso.
Espero que a nadie le dé por decirte que posible influencia de JRJ por aquello de que nombras a la rosa, ;)
Besos

Hostal mi loli dijo...

Esta es una poesía muy romántica y bonita acompañada de buena música. Un abrazo.

Ventana indiscreta dijo...

Como pintura, esa primera parte del poema no está mal. Un poquito recargada para mi gusto.
Mucho hilo libídico (palabro esencial para tirar del hilo en un idilio).

Pero el final del poema te salva (mi juicio personal. Es realmente bueno.
La ósmosis es sustancial.

Anouar es uno de mis ídolos (hablando de tanto idílico). Barzakh es uno de mis temas preferidos.

Al hilo, un beso.

Tomás Rivero dijo...

Esperaba que este por fin me regañaras. Al siguiente tal vez.

Un beso, Sofía.

Tomás Rivero dijo...

Un beso para la mejor lectora de poesía que he conocido en los últimos
diez años.
Dos besos.

Tomás Rivero dijo...

Ventana Sofía, pero qué bien hablas contradiciendo al hilo.

Perdona pero yo lo vi primero, a Anouar Brahem.

Le Voyage de Sahar, es un buen disco. y Astrakan Café un tema muy bueno.

Beso su mano malva, señora.

Ramón Ataz dijo...

He llegado hasta este blog a través del de Eloy, y la verdad es que me ha impresionado muy gratamente. Si no te importa añado un enlace en mi blog.

Tomás Rivero dijo...

No me importa Ramón. Espero que te lo pases moderadamente bien por estos poemas. Algunos con cierto resquemor. Amargura. pero todo en nombre de esa santa llamada poesía, que no tiene la culpa de nada.

Un saludo.

Ramón María dijo...

Breve y sugerente, esencia. Me gusta el final.
Abrazo

Tomás Rivero dijo...

Ramón! un saludo. Gracias.
Un fuerte abrazo.