viernes, 17 de febrero de 2012

Cruce de caminos

El blues de esta noche es espectáculo más que blues. Para eso es el final.
Y por eso, por final (después no hay nada) apetece verlo. Es el final de la película
"Cruce de Caminos", que todo el mundo ha visto. Ese cruce de caminos dónde
un blusman vendió un día su alma al diablo, a cambio de tocar la guitarra
como un diablo: Robert Johnson.

Es un duelo entre dos guitarras. Pero el actor Ralph Macchio no toca, claro.
Pero el otro actor es Steve Vai, que sí toca, claro. Toca las dos guitarras.
La suya y la de Ralph. Viva el espectáculo.

2 comentarios:

VICTOR GATO dijo...

Está guay. Nadie como los yankees para hacer espectáculo. Eso hay que reconocérselo.

Tomás Rivero dijo...

Incluso hay fraseados interesantes, dentro del espectáculo.
Y ya puestos a dar espectáculo, deberían indemnizar a los esclavos negros (sus familias) por, entre otras cosas, apropiarse del blues africano. Una seña de identidad que los identifica como unos jodidos imperialistas sin identidad.