martes, 8 de enero de 2013

Resistentes

La clase obrera española, y parte del extranjero, busca líderes que la salven de su dolor de parias. De su condición de clase obrera. Eso sí, se les ha ocurrido ahora, ahora que el rico cierra el grifo. Hasta hace poco, estar a las órdenes de los ricos daba gusto, usando de intermediarios a los sindicatos, que adornaban la tarta.
Así que mientras eso sucede y encontramos a un mesías, de no sé qué tierra prometida, que nos saque del atolladero de las alternativas a esta democracia burguesa, coincido con el amigo J. Arbenz (aquí) que publica en su blog una carta de Forges. (Más tarde se descubre que era del periodista del Mundo David Jiménez). Por mi parte, iniciado en esa misma búsqueda (los paraísos interiores), subo esta columna de Vicent del pasado domingo, en el diario "El País". Y todo queda en el país. Y en mi patria. Y solos. Sin líderes, sin soluciones, e impotentes. Como está mandado.

P.D.
Independientemente de lo que digan Forges, o David Jiménez o Vicent, en sus magníficos artículos, nosotros sabemos lo que tenemos que hacer. Pero nos faltan cojones. Es decir nos parecemos tanto a lo que criticamos que el gemelo nos contradice. Ja.

Resistentes

MANUEL VICENT

6 ENE 2013

Ser un resistente, he aquí la última forma romántica de vivir. Año 1942. Estación de ferrocarril en un pueblo de Francia, un individuo en un paso a nivel está apoyado en una bicicleta con un cigarrillo en los labios, pasa el tren con un silbido desolado, el individuo realiza con el brazo una contraseña y poco después en un puente cercano suena la explosión. El convoy ha saltado por los aires. Llevaba armas para el ejército nazi. El individuo monta en la bicicleta y se aleja canturreando la canción de los partisanos Oh, bella, ciao. Misión cumplida. La Resistencia Francesa estaba envuelta en un aura muy literaria. Había una guerra. Había un invasor. Eran tipos duros que se jugaban el pellejo. La literatura con que fueron adornados por la historia se ha extinguido, pero en cualquier tiempo, en cualquier lugar, los resistentes permanecen siempre con la misma actitud heroica frente a cualquier otra invasión que trate de doblegarlos. Aunque nadie los conozca por sus nombres, hay que considerarlos como los nuevos partisanos imbatibles. El invasor está ahora en todas partes; el convoy que lleva armas al enemigo pasa todos los días por delante de nuestra puerta bajo diversas formas: se trata, tal vez, de la crispación agresiva de la derecha cerril o de la izquierda corrupta y sin ideales, del fanatismo religioso que se ha apoderado de la calle, de los vestigios de la caverna y de la España negra, de la basura que emite la televisión, del cacareo gallináceo de algunas tertulias, de los rebuznos digitales que asolan el espacio. En el fondo es un solo enemigo que ataca desde flancos distintos, el mismo que, a veces, se alía con alguna caída personal, con la angustia de vivir sin aceptarse. Existen tipos admirables que no están dispuestos a claudicar frente a la adversidad. Ningún político conseguirá que se traguen una rueda de molino, ningún obispo les obligará a arrodillarse, ningún vendedor de peines intelectual les hará perder el tiempo y si la vida se les tuerce con una mala racha, con la crisis, la depresión y el paro, tratarán de soportar la dificultad sin romperse nunca por dentro. Son los últimos románticos de la resistencia que, desde la clandestinidad, se enfrentan cada día a la miseria moral que intenta anularlos. Oh, bella, ciao.

12 comentarios:

Hostal mi loli dijo...


Que bien explicado, que fácil es hacer saltar el convoy de armas, pero cuando el enemigo está por todas partes, que difícil solucionar eso, forma parte de la manipulación, nos hemos convertido en el enemigo, y solo se salva esto atacándonos a nosotros mismos, el sistema se hunde y nosotros con él. Quién se salvará?? solo quién este dispuesto a ser de otra manera alejado del vicio que supone ser hombre integrado en el sistema, hay que deintegrar el sistema con nosotros dentro, y el que sobreviva que construya algo mejor que no se parezca a nada parecido a lo existente anteriormente. Besos.

Tomás Rivero dijo...

Dices: "hay que desintegrar el sistema con nosotros dentro, y el que sobreviva que construya algo mejor.."
Te pregunto cómo se hace para desintegrar el sistema con nosotros dentro y que los mejores tengan un chic que impida ser desintegrados. Es decir cómo se hace para que la desintegración sea selectiva y a unos sí y a otros no.

Bueno a parte de la coña, estoy de acuerdo en el fondo de tus palabras. Pero no creo que tengamos que desintegrar nada. Simplemente intentaremos sobrevivir. Y hasta ahora lo hemos conseguido. Dentro de un millón de años hablamos. Mientras, besos, Loli.

Hostal mi loli dijo...


Tomás, para desintegrar el sistema con nosotros dentro no hay que hacer nada, ya está ocurriendo, es el yin yan, todo ocurre a la vez, es sistema como cualquier ser vivo pluricelular muere y nace a la vez, se renueva, las viejas estructuras como células se van transformando por el empuje de las nuevas células, no hay que hacer nada, debe ser una ley natural, como la vida misma, evolución-revolución, esperemos sobrevivir y ver el cambio. El gigante de los pies de barro se derrumba el solito. Besos, Tomás.

Tomás Rivero dijo...

De haber sabido que se trataba de esperar no sé para qué hacerse mala sangre. U otras pérdidas de tiempo.
No sé si es el yin o el yan o una reunión de células (durante el franquismo ya estuve en una célula) lo que decide la vida, pero en la escuela de la que yo vengo me dijeron que todo quedaba resumido a una cuestión de poder, de dominio, de pelas, de explotación.
En el marco de las revoluciones, o los estados naturales que observamos en la naturaleza (esa redundancia) sí es posible una renovación, en esta sociedad divida en clases, las nuevas células no parecen aportar nada nuevo, son clónicos de sus padres, las viejas células.
El gigante de los pies de barro se derrumba el solito después de 250 años. No eran tan de barro sus pinreles. Además, en su momento el gigante fue revolucionario.

Continuará.

Un beso, Loli.

Hostal mi loli dijo...

En este caso Tomás la naturaleza es sabia y aparecen células mutantes, SIEMPRE, así que las mutaciones en la evolución- revolución siempre son para bien, hablando en términos de cien en cien años, la sociedad está mutando, aparecen hombres que no se parecen a sus padres, en oposición a los clones que tu dices. Quién no tiene un mutante en su familia ?? creo que estan apareciendo mutantes, afortunadamente, mutantes que recuerdan al hombre original, al hombre puro, de conciencia humana y universal, el hombre solidario. Un beso, Tomás.

Tomás Rivero dijo...

Pues yo a los únicos mutantes actuales que reconozco a simple vista, son los sindicatos y los llamados partido obreros con representación parlamentaria.

A los mutantes a los que tú te refieres tan sólo los veo en las pelis de terror.

Esperemos que lleguen los mutantes buenos y nos "invadan".

Salud y Besos, Loli.

Shandy dijo...

Mmmm... permitidme entrar en esta discusión:

Estoy de acuerdo con Loli, por lo mismo que dice Vicent: "Existen tipos admirables que no están dispuestos a claudicar contra la adversidad".
El artículo de Vicent me emociona, porque es una invitación a la resistencia contra la miseria moral que nos asfixia y esa "Resistencia" (o lucha) se puede entender de varias maneras... "Estamos en guerra y el invasor está por todas partes". En estos momentos no podemos permitirnos no tener esperanza, eso nos paraliza, nos inmoviliza. No podemos claudicar que es lo que los déspotas desearían. Ser un resistente es la última forma romántica de vivir, compañero. Y sé que tú lo sabes. A que si no el artículo que aquí traes!

Resistencia y lucha. Y un canto Esdrújulo, como el de Daniel Viglietti (que tú tienes en tu blog) para "ARMAR LAS SÍNCOPAS CONTRA LOS DESPÓTICOS".

y también besos, de una mutante.

Hostal mi loli dijo...


Shandy, yo también soy mutante. Venceremos. Resistencia y lucha. Besos, Shandy.

Tomás Rivero dijo...

Los últimos románticos, dice Vicent. Tal vez. Pero yo vengo de la derrota, compañera. Y me parece que los románticos lo somos por una pérdida, por algo que se fue perdiendo. Esa desazón instalada. Así que los minoritarios, los esperanzados, creemos que un día conseguiremos que alguien aprecie el valor de nuestras románticas ideas. Derrotado, puedo decir que de aquella derrota, estos lodos. Pero nunca cejaré, de una forma u otra, compañera. Lo sabes.

También ese canto de Viglietti al que te refieres, dice:
"Y los políticos de gesto tránsfuga,
los impertérritos, los siempre cómplices
caerán patéticos en lo espasmódico
cuando lo enérgico les corte el tránsito."
Y esto lo decía Viglietti cuando aún en este país los políticos eran seres considerados útiles por la sociedad.

Un beso, Shandy mutante. O dos, si acaso dos bocas mutadas fueran.

Tomás Rivero dijo...

Loli, ¡Mutantes al poder!

Un beso más.

ohma dijo...

Hola, la carta no es de Forges es de David Jimenez.
Al Cesar lo que es del Cesar.
Saludos.

Tomás Rivero dijo...

De acuerdo, Ohma.
Desde que se "inventaron" los derechos de autor el puto Cesar está rico. Vale.

Me gusta mucho más tu comentario en la entrada del amigo Arbenz.

Por cierto, ¿Estará cabreado el amigo Forges? ¿O el tal David firma "Forges" por gastar una broma? ¿O no será que Forges (Antonio Fraguas de Pablo)se llama David Jiménez? En fin un lío con los derechos de autor. Perdona, pero últimamente no me aclaro con los seudónimos, los apelativos, los motes, y no te digo nada sobre los heterónimos.

Saludos cachirulos.