domingo, 14 de abril de 2013

Vanos caprichos


Miel y abejas

Dulce como la miel ayer volví
sobre mis pasos.
Rehabilité mi vida
poniendo arena en mis ojos
y sediento cedí
a vanos caprichos
y fui oh amada mía
sobre intensos abrojos
ciego de abejas
el silente amante
que atenaza tu vida.


Lúdico cuerpo

He rozado tu piel con una mano
que no era mía
y tu piel sorprendida ha tomado forma
como un cuerpo extraño
en el que voy dejando
el cauto sopesar de mis deseos.

Tu enamorado ardiente,
cómplice dulce,
mojado en vino,
te recuerda alegre.

2 comentarios:

Hostal mi loli dijo...

Cuanta razón tiene el poema, a veces besamos con labios de otros, y al final los otros y nosotros somos los mismos, sólo hay dos seres en el mundo, el que besa y el que es besado, los otros son espejos. Besos, Tomás.

Tomás Rivero dijo...

Mi poema es uno y tu comentario es otro. Pero ambos son dos espejos que se miran.

Besos, Lola.