martes, 17 de diciembre de 2013

83 seguidores

Estos ochenta y tres seguidores que tengo
qué buscarán
a quién de mí persiguen
del que no soy consciente.
Tener un yo de mí que ellos siguen
me produce inquietud,
ya me gustaría conocer,
¡¡cómo no!!
a ese que no conozco
y que también está en mí.
¡¡Caray!! sería un placer estrecharle el abrazo
al que no existe en mí. O sí.
Meter mi brazo abierto en su mano cerrada.
Se proyecta para crear.
Caray!! enfrentarse a un espejo
con síndrome de Zelig.



4 comentarios:

Hostal mi loli dijo...

Yo también te sigo,porque me gustas. amigo. Felicidades a tí y a tu Musa. Besos a ambos.

Tomás Rivero dijo...

Tú también me gustas, amiga. Creo que la mejor de este mundo blogero. Mi musa y yo te deseamos inspiración para aguantar este mundo de capitalismo salvaje.
Ambos te mandamos besos y un abrazo fuerte entre los tres.
La vida continúa.

Amando García Nuño dijo...

Es aconsejable andarse con cuidado, en estos temas. Puede que no nos guste nada ese tipo que los demás persiguen en nosotros.
Abrazos, siempre

Tomás Rivero dijo...

Sí, Amando. En estos casos mejor cambiar de seguidores. O no. Pero este es el misterio de lo virtual, que la carne no coincide con sus latidos. Hay mucho farsante detrás de un puto verso. Pero el verso no tiene la culpa de tener un autor con sus penitas arrebujas en el entrecejo.

Siempre abrazos.