jueves, 22 de septiembre de 2011

Millones de pájaros y otras aves


 1

Déjalas crecer junto a los ríos
flores silvestres y otros brotes
galanterías y ternuras
para abejarucos que vienen
a beber de estas aguas.
Tus manos no los tocan
no los tomas ni los coges
vienen las aves con algarabía
y en su vuelo entretienes
a tus ojos toda la mañana.

2

Leche miel aroma de jazmín una pluma
la brisa
todo lo leve me recuerda a ti
salgo a la calle y todas las letras que anuncian
los nombres de tiendas y bares
se descomponen hasta escribir tu nombre
en un anagrama fantasma que se repite
un pájaro
levanta el vuelo
se pierde en una nube
el sonido del mar
está lejos
una voz de sal me abandona
una vez tuve arena entre los dedos.
Y tu nombre de ala me rozó los párpados.

3

Yo no nací desnudo, no hubo nada en mi contra,
volaban las abejas sobre flores distintas
bajo la atenta mirada de zorzales y mirlos
y había un rumor tenso de melosos arroyos.

4

Volaba llevada por el viento
una pluma de ave sin carne sin sangre
iba lejos en su vuelo sin huesos
iba sola sin nadie y al llegar llegaría
como un solo acento
como una leve soledad a posarse
sobre las piedras
sobre la nada que deja el aire.
Una suave sombra de pluma caída
siempre llevada por la brisa
o por un fuerte viento de nadie
llegó hasta posarse
sobre el nido abandonado de algún ave.

5

Accede el nido a la nieve
recoge en ella la leche
de irisadas plumas ardiendo.
Se mece la luz
en el ojo frío del pájaro.



2 comentarios:

jorge dijo...

como te inspira Conil, espero que esas aves no sean gaviotas

tomas rivero dijo...

Lo son, Jorge, lo son. ¿Cual es el misterio?.
Creo que a uno le inspira la libertad. O ese grado de libertad al que uno cree acceder por primera vez.