martes, 24 de abril de 2012

Soledad


Sobre el tapete de hilo dulce hecho de azúcar
y flores amasadas con jazmín y leche
se fue depositando una sombra
que llegó caída de una penumbra ácida
y fue cubriendo la mesa de polvo amargo.
Y el tiempo no sabiendo contar las horas
los meses o los años
se fue aburriendo en el zócalo azul
de la fría sala
en la tristeza gris de aquel abandono
muriendo de pena con la llegada de la noche.
Una voz oscura reina ahora
en la hermética soledad
de los armarios.


18 comentarios:

Hostal mi loli dijo...

Esto si es triste y de soledad, un armario en una habitación oscura y fría, y dentro del armario el alma. Besos.

Paloma Corrales dijo...

"La única forma perfecta del amor/ es la soledad/(cuando ante la pútrida rosa de la infancia arrasada/ no reconoce límites el odio)."

Un beso, Tomás.

Ps. La disposición me obligó a repetir.

Isolda dijo...

El poema es manífico; ese tapete bordado de hilos de azúcar, sobre el que pesa el polvo de la soledad, terrible; sin embargo, añades la hermosa flor renacida en primavera.
Besos siempre, Tomás.

TOMÁS RIVERO dijo...

Ya sabes, Loli que yo disfruto de una soledad buena. Si no fuera buena no podría escribir de ella.

Besos.

TOMÁS RIVERO dijo...

Entiendo los versos de Valente como un Himno, así los entiendo.
Yo prefiero recrearlo. Entonces, la única forma perfecta de la soledad sería el amor.

Un beso, Paloma.

TOMÁS RIVERO dijo...

Gracias Isolda. Como he dicho antes y suelo repetir con frecuencia, a mí la soledad me produce bienestar. La soledad buscada. La impuesta no es buena nunca.

Siempre Besos.

Eva R. Picazo dijo...

me ha gustado poeta, ay la soledad

un beso

TOMÁS RIVERO dijo...

Se nos ha enfriado el café. La soledad.

Un beso, Eva.

Eva R. Picazo dijo...

Pero porque hay mucho lío en la capital!! Avisa y ponemos la cafetera. Besos

TOMÁS RIVERO dijo...

Hay mucho lío en la capital, y en lo capital.
Seguro que un día las cafeteras se ponen de nuestra parte.

Besitos.

María Socorro Luis dijo...

Hola Soledad. La he buscado, la he llamado, la amo.

Ahora soy imperfectamente feliz.

Hola, Tomás. Un abrazo.

Shandy dijo...

“Todo hombre de hoy, en quien la estatura moral y el relieve intelectual no sean los de un pigmeo o un rústico, ama, cuando ama, con amor romántico. El amor romántico es un producto extremo de siglos sobre siglos de influencia cristiana; y tanto en lo que respecta a su sustancia como en lo que respecta a la secuencia de su desarrollo, puede darse a conocer, inadvertidamente, como si fuera una vestimenta o traje que el alma o la imaginación fabrican para cubrir con él a las criaturas que pudieran aparecer y que el espíritu estime apropiadas.

Pero, al igual que una vestimenta, el amor romántico tampoco es eterno; dura todo lo que dura y luego, bajo el ropaje del ideal que nos formamos y que se deshilacha, surge el cuerpo real del personaje que habíamos cubierto con él".
Libro del desasosiego.

Rivero, la carcoma del tiempo es muy poderosa. Y el amor romántico muy vulnerable. Siempre hay que estar tejiendo nuevas vestimentas para el ser amado en los talleres del alma. Trabajo ímprobo.

Tomás Rivero dijo...

Imperfectamente feliz, sí.
La soledad nunca debiera ser perfecta, puesta en duda su perfección, es mucho más atractiva.

Un beso, Soco.

Tomás Rivero dijo...

Bernardo Soares, alías "El Pessoa", era la leche. Aparte de un desordenado, incluso puede que esté de acuerdo con su desasosiego.

"Vestir al amante con ropajes distintos para tener el amante ideal. Descubrir que su desnudo es otro amante al que amar, aún más bello. Y atinar que ese error es un acierto, al comprobar que el ser amado siempre será bello y jamás nos decepcionará".
-Tomás Rivero- "Libro de las confirmaciones".

¿Ímprobo? Tal vez. Hay que poner flores. Mirarse. Proteger lo vulnerable, y el alma.

Besos.

Ventana indiscreta dijo...

Huyo, huyo...
Lo que empiezo leyendo me cautiva culinariamente: azúcar, jazmín y leche. Y encima sobre un tapete. ¡Tanto que no oía esa palabra en la boca de un poeta!

Pero resulta que metidos los ingredientes en la minipimer nos sale la sombra.

Huyo, huyo...

Y hay un poema de la Rosalía que no quiero en mi vida por bueno que sea el poema:

Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.

Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.


Y si de sombras buenas quisieres, en Muñoz Rojas las habedes: LAS SOMBRAS (Pretextos).

Besos, desde mis ojos con sombra.

Tomás Rivero dijo...

No temas a las sombras, ni a lo oscuro, ni a la soledad. Todos los ingredientes de esa minipimer son necesarios, incluso tienen su hermosura.
Pero se me acaban los argumentos en defensa de la soledad y de las sombras. Se trata de verlas, identificarlas y darles su significado en esta vida. Su importancia. Una sombra vale para tener un buen rayo de luz. Pobre rayo de luz sin sombra que alimentar.

Yo no huyo. Amo el riesgo, me gusta la vida.

Besos, entrañable.

Hostal mi loli dijo...

Poeta que habla de soledad, y rápidamente acuden las mujeres pájaro, y desparece la soledad. Soledad nombre de mujer. Dijiste Soledad y acudieron todas las Soledades. Besos.

Tomás Rivero dijo...

Prólogo y epílogo, Loli.

Yo siempre tuve mucho de mujer. No todo va a ser en mí, hombre indefectible. No hay quien los aguante al cien por cien.

Un beso, Loli.