viernes, 14 de octubre de 2011

UN BLUES PARA EL 15-O.




El blues de hoy lo hacen los hombres de ayer. Una buena revolución como la de mañana se merece un blues como este de Alvin Lee. Y el que no tenga los blues ni está indignao, ni está.

Para aquellos negros que hacían blues en las plantaciones de algodón, tener "los azules" era sinónimo de tener ese alma, esa tristeza necesaria para cantarlos. Estar indignao es tener esa alegría-triste-y-precisa para disfrutar esta revolución mundial.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece 150 en vez de 15-O

Sofía Serra Giráldez dijo...

"Estar indignao es tener esa alegría-triste-y-precisa para disfrutar esta revolución mundial."
Es la mejor frase-eslogan, aunque no hayas pretendido que lo sea, que he leído entre tantas y tantas. No deja a nadie fuera, a nadie.
Un beso, corazón.
feliz 15-O

tomas rivero dijo...

No creo que me haga famoso por esta frase. Sería vergonzoso ¿no?

Un beso, Sofía.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Tranquilo, no cometerán esa injusticia con tus poemas, mi gusto se caracteriza por ser tremendamente impopular...je...jeje.
;)
Un beso, Tomás.

Dean dijo...

Has traido a mi mente esa frase de la película "The Commitments": "Los irlandeses son los negros de Europa. Los dublineses son los negros de Irlanda. Los de Dublin Norte son los negros de Dublin."
Yo diría que los indignados somos los negros del mundo.
Un saludo.

tomas rivero dijo...

Mi querido León Trotsky aconsejaba que "debemos de tener la valentía de ser impopulares".
Sofía, durante todos estos años, y van más de 40, he echo una gran labor para ser impopular. No puede imaginárselo nadie. Nadie.

Besos.

tomas rivero dijo...

Excelente película Dean. Los indignados somos los negros,sí. Mas teniendo como yo, por referente al proletariado, los negros somos los parias indignados del mundo.
El futuro de la banda The Commitments fue incierto, al igual que el del proletariado. Se aproxima una gran borrasca. Y un gran debate.
Un saludo.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Yo sí puedo imaginármelo, Tomás, yo sí.
Pero a mí no me lo dijo Trotsky.
Ni nadie. Es más. como hubiera sabido que eso lo aconsejaba alguien, por "santo" que me pareciera, seguro que habría tirado para otro lado, o no, pero en todo caso ya habría estado condicionada por el conocimiento de una simple frase, sólo elevada a cuasi dogma por las artes de los "sucedientes" e iniciados, o sea, por la feligresía y sus sacerdotes.
la unica forma de salir de ese condicionamiento es conocer aún más profundamente por uno mismo, y eso es lo difícil, y el camino al que lleva, y por el que lleva, la Poesía.
Pero todo esto tú ya lo sabes.

besos

tomas rivero dijo...

León Trotsky se lo dijo al proletariado, del cual soy un gran representante. Y no es un santo, precisamente Trotsky. Todo lo contrario.

Sé tanto que hasta sé que todo lo que tú dices y todo lo que yo digo nos fue soplado al oído: nadie nace enseñado. Y las influencias son necesarias, el influido es un ser agradecido de las enseñanzas que recibe. Como son necesarios los maestros. Y las escuelas.
Me jode la gente que lo aprendió todo ella solita, y como de una burbuja, en agua destilada mora. Mentira.

Besos.

Sofía Serra Giráldez dijo...

O-O

Es mejor no hablar contigo, por lo menos yo, resulta imposible, me doy por vencida, Tomás.
Besos