jueves, 19 de enero de 2012

Cumpleaños

Seguir caminando sin volverse loco,
continuar recordando tu nombre
por las calles de Atenas Móstoles o Paris,
bajo la lluvia y los robles, entre los helechos
o la esponjosa vegetación de la húmeda Galia.
Seguir aunque los hombres pierdan la piedra
que los orienta. Sólo en las esquinas
se citan las mujeres para dejarse acariciar
por manos y labios vertiginosos y puros.
En otoño, bajo las hojas muertas, aparecen en los parques
los cuerpos inertes y lánguidos de seres solitarios.
El poeta Eusebio Verón que jamás hizo público un verso,
fue encontrado muerto
una fría tarde de espesa niebla
bajo las ramas bajas de un boj.
En los bolsillos de sus ropas sólo se halló una llave,
en su mano izquierda un lápiz con la punta rota
y su mano derecha fuertemente apretaba una hoja de bloc.
Tuvieron que quebrar sus dedos
para poder leer entre las arrugas del papel
los siguientes versos:
“La palabra siempre es otra. Tú lo sabías,
mírame, ese era el misterio,

17 comentarios:

Íntimo fárrago dijo...

Impresionante. Me levanto el sombrero, caballero. Y felicidades.

Besos 'de a kilo',


Nená

Tomás Rivero dijo...

Gracias, señora. Es un placer impresionarla. Y recibir a cambio sus besos "de a kilo".

Un beso, Nená.

Paloma Corrales dijo...

Yo también estoy impresionada y emocionada... Caramba, Tomás, es de una belleza que se impone y magnetiza.

Besoagradecido.

Tomás Rivero dijo...

Ruborizado, agradezco tus palabras.

Y prometo que la envidia a ese poeta imaginario, Eusebio Verón, fue la causa o el motivo de este poema. No me importaría para nada ser él. Y su final.

Un beso, Paloma.

Jesús Cava Baja dijo...

Hoy al entrar en tu blog por primera vez y leer de nuevo poesía(la tuya en en este caso) he sentido de nuevo el incandescente efluvio que produce el reencuentro con la hermosura de las palabras.En este 18 de Enero no puedo olvidar, para felicitarte a Jaime Gil de Biedma :"No leer,
no sufrir, no escribir, no pagar cuentas,
y vivir como un noble arruinado
entre las ruinas de mi inteligencia...

Tomás Rivero dijo...

Bienvenido a estos folios grapados Jesús.
Gracias por tus palabras.
No sé si será casualidad, o no, pero esas palabras de Jaime Gil de Biedma estuvieron hasta hace unos días en la columna derecha de mi blog. En lo que llamo "En la estantería". Ocuparon ese lugar durante bastantes meses.

Gracias por tu felicitación.

Un abrazo.

Jesús Cava Baja dijo...

De la afinidad poética ha sido responsable el azar.
Pero me sorprende gratamente que esos versos(que surgieron en mi mente con tu poesía) que han permanecido en mi memoria desde la primera lectura, formen parte de la vida de alguien mas(!cuantos años llevo alejado del mundo poético!).
Un abrazo

Tomás Rivero dijo...

Jesús el azar es que es muy caprichoso. Es cierto.

Pues, anímate y lee. Regresa a la poesía. Y deja de trabajar tanto. Total no hay. Trabajo, digo.

Por cierto, tú no vivirás en la cava baja, verdad? Conozco allí a un tal Jesús, etc, etc.

Jesús Cava Baja dijo...

-¿No crees que el <> que se reconoce <>, como es tu caso, está expuesto a desvanecerse dentro de una fuente como le ocurrió a Narciso?

-No. Creo además que la aspiración de ser poema en vez de poeta es algo que está más o menos latente en cualquier persona que escriba un poema, en cualquier poeta. Además, están las relaciones con uno mismo; siempre se habla de Narciso y siempre se toma el narcisismo como una especie de complacencia en la misma imagen. Hay otra forma de narcisismo que es el odio de sí mismo. Es decir, como en todas las relaciones amorosas, no se puede amar sin odiar; una relación de narcisismo es también una relación de odio de uno mismo.


Esta cita también la he cogido al azar, Tomás, como casi todo lo que hago en la vida, mi azar es un meticuloso estudio, un acuciante desenfreno, un disloque galopante.
Pertenece la cita a un hermoso e incandescente libro titulado :Jaime Gil de Biedm, Conversaciones. Esta que he expuesto es un extracto de la realizada por un tocayo mío: Jesús Fernández Palacios, en la revista Fin de Siglo.
No me gusta abrumar para ser el primer día que entro en tu blog. Ah, y entré por azar.

Ah, y no vivo en la Cava Baja, pero hubo un tiempo fértil en que por allí paseaba, en que me comía el cielo.

Jesús Cava Baja dijo...

-¿No crees que el "poeta" que se reconoce "poema", como es tu caso, está expuesto a desvanecerse dentro de una fuente como le ocurrió a Narciso?


Preciso el primer texto del anterior comentario que, por azar, salió incompleto.

Tomás Rivero dijo...

Si, si, conozco el viejo deseo de Jaime Gil de Biedma de ser poema. Y él lo explica muy bien.

Y yo que soy espejo, no creo en el narcisismo del poeta. Narcisos los que no leen poesía que se miran en la indiferencia, y se reconocen.

Los poetas, sean poema o poeta son unos pringaos que se llevan mal con todos los poetas y con la vecina del quinto, que está buenísima, pero es tonta: se maquilla pero no lee poemas. Es decir se cree espejo. Su vida es un poema. ¿Conocerá a un poeta que la libre de su hechizo? ¿o la encontrarán ahogada un día, en la vieja fuente?

Ánimo Jesús. Vivas dónde vivas. Un abrazo.

Ventana indiscreta dijo...

Esos versos finales están llenos de inercia, no paran.

Como muchas más mujeres, vivo en un quinto. Los detalles me los reservo.

Un beso, cumpleañero. Y no pares.

Tomás Rivero dijo...

Gracías, Sofía. Un beso.

eloy dijo...

Diría, qué bonito! Tomás, si no sonara algo cursi y relamido. Diría, me quito el sombrero, si no sonara tan castizo y además, sería un sombrero imaginado pues no uso, ni gorra siquiera (demasiada cabeza).
Pues que me gusta, y ya está.

Tomás Rivero dijo...

Pues claro que sí, Eloy. Te gusta y es suficiente.

Oye, yo tampoco uso sombrero. Pero el imaginario es perfecto para todas las cabezas, como las nuestras por ejemplo: descomunales por dentro, no hay sombrero que las tape.
El exterior, lo que se ve, es una percepción subjetiva. Y para esa subjetividad hay sombreros a pares.

Me alegra verte por aquí, amigo. Un abrazo.

Shandy dijo...

La muerte siempre es inoportuna y la palabra "siempre es otra". Nos queda seguir en el gerundio, caminando, recordando, buscando la palabra, viviendo.

Lo bueno de los cumpleaños es que sólo tienen un día. Quedan todos los demás para celebrar los no cumpleaños

http://www.youtube.com/watch?v=CXwIyzulPsY

Un abrazo

Tomás Rivero dijo...

A mí no me pongas estas cosas tan tiernas, que luego me da por quererte. Irremediablemte. Y como no estás no puedo materializar ni un beso. Y me cabreo. A los marxistas nos pasan esas cosas con la materia precisa para un beso de afectos y cariños.

Los no cumpleaños son los que más me gustan celebrar.

Un beso, Shandy.