domingo, 24 de junio de 2012

Virgen

Paseo bajo la importancia frontal de los tilos
y entiendo que la lluvia y las rosas
o el armazón del tiempo
el aire perfumado de saúco
que los ocres y las piedras o el granito.
Paseo que si voy o vengo
o siempre soy itinerario
si pienso que te encuentro
aunque a veces retrocedo para ver
tu perspectiva de animal desnudo
y lloro mientras vivo en tus nalgas
a centímetro cuadrado el beso de tu carne
me deshago.
Y que el desliz de las ingles
o los huecos azules del sobaco
y que tu cuerpo se me acaba acariciado
comenzando entonces a ser otro paisaje
que se muestra distinto
si me abres los brazos y los labios
y rezo ante tu cuerpo de María
o busco en tu mirada
las alas protectoras de un ángel
tiernamente aventajado.

6 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

Tan sugerente y tan tierno, Tomás.

Ahora, que el verano...

Me gusta leerte, saber de ti, siempre tan poeta.

Besos, de esos. * Soco

Isolda dijo...

Es un poema precioso. Soco lo ha dicho: escribas lo que escribas ¡tan poeta! Me parece una definición espléndida para ti.
Besos perfumados del saúco.

Damián Aguirre dijo...

No hay nada más poético que escribir de sexo, y particularmente del momento desnudo del desvirgue

Tomás Rivero dijo...

Gracias por tus palabras, Soco, y por compartir ternura... ahora que el verano.

Gracias por leerme.

Besos.

Tomás Rivero dijo...

Isolda, cuesta trabajo ser poeta. Pero tiene algo bueno: nunca estamos en el paro. Y los versos son gratis. Vivimos del aire.

Besos.

Tomás Rivero dijo...

Damián Aguirre, ¿de qué desvirgue desnudo me hablas? No entendí.

Un saludo.