lunes, 18 de marzo de 2013

Blues de luciernagas

Un milagro. Siempre esperé un milagro
de las luciérnagas:
que no fueran las luces lejanas
de una ciudad.

10 comentarios:

Hostal mi loli dijo...

Los milagros existen, espero que tus deseos se cumplan. Besos.

Tomás Rivero dijo...

Sobre todo porque nunca tuve deseos. Comprendí hace tiempo que para que estos se cumplieran, lo mejor era no tenerlos. Y efectivamente.

Un beso, Lola.

Shandy dijo...

Pareado para un milagro:

Sólo en la oscuridad brilla
esa llama de amor viva.

¡ala, sopla y apaga las luces de la ciudad!

María Socorro Luis dijo...


Seguro que Shandy vendrá, encendida y mimosa.

Y las luciérnagas harán el milagro.

Besos para los tres(incluyo a Loli)

Tomás Rivero dijo...

Soplo y apago las luces..
Pobres luciérnagas pendientes de una bombilla para poder abrazarse, dulces y mimosas.

Besos, Shandy.

Tomás Rivero dijo...

Bueno, Shandy y yo y tú y Loli.. esto es un bosque de luces encendidas.

Un beso, Soco.

Isolda dijo...

Hay cosas que se cumplen, porque tb las merecemos. Besos alumbrados.

Tomás Rivero dijo...

Isolda, tb ¿quiere decir también?

Besos alumbrados.

Por cierto, el poema es un deseo de mi niñez, plácida edad en la que dejé de ver luciérnagas. Me movía entonces por espacios abiertos y no quería que aquellas luces fueran las de una ciudad, como así fue. Me calcé los azules y me llené de neón. No hubo milagro: aquello eran rascacielos. O como dijo Miguel Hernández cuando llegó a la ciudad: "¿Rascacielos? rascaleches".

Besos de nuevo.

Isolda dijo...

Chico listo! Para sobrevivir entre rascacielos, es preciso llenarse de blues. Por eso, yo hice el camino a la inversa y me acompañan los azules del mar. Más besos-

Hostal mi loli dijo...


Tomás me ha sorprendido tu respuesta muy gratamente, es como si Buda se hubiera reencarnado en ti. Estoy compretamente de acuerdo y me gusta la filosofía del no deseo sobre todo para cuado ya haya cumplido todos. Besos para ti y para tus admirador@s.