miércoles, 28 de mayo de 2014

Mapa

Dibujas una línea de grafito sobre el mapa
y después con el efecto lupa
del google maps descubres
que has asesinado bajo el carbón
del lápiz
a siete millones de personas
un millón y medio de grillos
decenas de caballos
y una manada de toros
que se mantenía a resguardo
en la dehesa
a la espera de matarifes toreros.

Trazas una línea sobre el mapa y de golpe
te has cargado con un efecto atómico
envidiable
un campo de naranjos y otro de girasoles.
hasta una pareja de seres humanos
que hacía el amor como si fueran únicos
notó un espasmo que les llevó
a la muerte
en un orgasmo jamás presentido.

Te das cuenta que tu poder de matar
es ilimitado
y vuelves a pasar la punta afilada del lápiz
para rematar la faena
y cargarte
a varios indeseables que explotaban
escrupulosamente
a un grupo de emigrantes en un campo de fresas.
O una reunión de banqueros
que tramaban beneficios
a costa de espaldas azules
y sudores de arena.

Pero arrepentido de tus fechorías
pasas la goma de borrar
y todo continúa igual sobre los mapas
del hombre.
Nada importan las mariposas aplastadas
por el ruido de la ciudad
los millones de pólenes convertidos en fósiles
por la muerte prematura de millones de abejas.
O una piara de cerdos
pasados a cuchillo de carnes y embutidos
ni aquel crimen pasional
que pudiste evitar.

Y todo vuelve a ser como antes
y este poema no tiene ningún significado.


2 comentarios:

Eloy Sánchez dijo...

Ahora todo esta más claro, Tomás.
Lo digo por la capa de pintura que le has pasado a los folios.


Y yo, que era un enamorado de los atlas, ahora flipo con el maps.


Un abrazo,

Tomás Rivero dijo...

Necesito luz, Eloy. Este norte me está dejando ciego, aquí impera el gris de manera categórica.

Sí, yo también era un enamorado de los atlas y de la bola del mundo. Tenía una de hojalata y le daba vueltas y vueltas para poner los continentes y los países donde el sol no llegaba, los dejaba a oscuras cuando menos se lo esperaban.

Un abrazo.