Cuando comencé a entender la mentira
dejé de ser niño,
pero busqué la belleza para protegerme,
huellas sobre la arena,
el eco de un sonido lejano,
un libro con un silencio dentro.
En un país extraño
hay un vencejo que construye su nido
con saliva transparente, casi de cristal,
pegado a rocas inalcanzables.
El hombre escala esas rocas,
se descuelga por simas
y usa esos nidos como alimento.
Se cura así de la nostalgia de volar,
su deseo de alas invisibles.
Mientras, yo descubría una tarde
que eras una verdad imprescindible,
mi abrazo de agua y soledad.
Había comenzado a ser un hombre
que se acunaba en tu vientre
con alas transparentes de vencejos,
mi deseo incontenible de querer volar.
Tal vez no acabe nunca de hacer este poema. -J.M. Caballero Bonald-
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lunes, 7 de mayo de 2018
jueves, 16 de junio de 2016
Minerales
Soy tu piedra talismán,
tu mineral ágata,
turmalina del iris,
el mercurio de tu nuca,
la moneda de cobre que paga
tus joyas,
el mineral acaso que nace
entre el potasio y la soda,
el grumo más pedúnculo de tu sangre
apretado entre el pulgar y el índice
una pizca de luz en tu centro más negro,
la metafísica del árbol que llevas dentro,
una gota de clorofila en el desierto,
la arena de todas la playas
sin huellas, sin pasado,
resbalando entre mis dedos
camino del agua.
tu mineral ágata,
turmalina del iris,
el mercurio de tu nuca,
la moneda de cobre que paga
tus joyas,
el mineral acaso que nace
entre el potasio y la soda,
el grumo más pedúnculo de tu sangre
apretado entre el pulgar y el índice
una pizca de luz en tu centro más negro,
la metafísica del árbol que llevas dentro,
una gota de clorofila en el desierto,
la arena de todas la playas
sin huellas, sin pasado,
resbalando entre mis dedos
camino del agua.
miércoles, 15 de junio de 2016
Solos
Cuando los ordenadores se apaguen y nos quedemos solos
será hora de mirar si entre los dedos quedó
alguna tecla abandonada con su nombre,
si aquel o ella siguen acariciándonos las yemas de los dedos,
si entre las uñas un manantial de recuerdos
brota de aquel pasado de gente aturdida
buscándose entre las páginas que volaban a los rincones
más lejanos del planeta a través del grafito
que dibujaba en las estrellas los rostros de silicio
de tantos solitarios al pairo azul-eléctrico del abandono.
Si entre los dedos queda algo de la memoria de alas
de un icono que trasladamos a los ojos de nuestra noche eterna:
se trataba de comunicar con solitarios corazones.
Será hora de mirar si alguno de nosotros
aún queda vivo de este miedo de teclas abandonadas
que han dejado de llamarnos por nuestro nombre.
Comprobar que la pérdida de la caricia es sólo pasajera.
será hora de mirar si entre los dedos quedó
alguna tecla abandonada con su nombre,
si aquel o ella siguen acariciándonos las yemas de los dedos,
si entre las uñas un manantial de recuerdos
brota de aquel pasado de gente aturdida
buscándose entre las páginas que volaban a los rincones
más lejanos del planeta a través del grafito
que dibujaba en las estrellas los rostros de silicio
de tantos solitarios al pairo azul-eléctrico del abandono.
Si entre los dedos queda algo de la memoria de alas
de un icono que trasladamos a los ojos de nuestra noche eterna:
se trataba de comunicar con solitarios corazones.
Será hora de mirar si alguno de nosotros
aún queda vivo de este miedo de teclas abandonadas
que han dejado de llamarnos por nuestro nombre.
Comprobar que la pérdida de la caricia es sólo pasajera.
martes, 24 de mayo de 2016
Vínculo
Después de anexionarme
partes importantes
de tu geográfico abdomen
crucifiqué
tal como ordena Vallejo
tu cuerpo entre mis labios
ofrendándote los besos de mi boca
que como espinas fueron dando ejemplo
para escarmiento
de otros besos curvados:
su victimario vía crucis.
partes importantes
de tu geográfico abdomen
crucifiqué
tal como ordena Vallejo
tu cuerpo entre mis labios
ofrendándote los besos de mi boca
que como espinas fueron dando ejemplo
para escarmiento
de otros besos curvados:
su victimario vía crucis.
jueves, 12 de mayo de 2016
Fama de poeta
Cansado de leer poemas en actos públicos
y otros espectáculos (aplausos)
vergonzosos,
el vate
se colgó de una higuera
esperando
ser higo en septiembre
y tener un pasado de almíbar,
a pesar de que todos confundieron
su cadáver con Judas Iscariote
cuando supieron que tenía
la cuenta bancaria intervenida
por precaución de una Hacienda
con editorial suma
ambiciosa o egoísta.
La poesía nunca gozó del prestigio
necesario
como para que un poeta
pudiera salir triunfante (abucheos)
de un ecológico suicidio.
y otros espectáculos (aplausos)
vergonzosos,
el vate
se colgó de una higuera
esperando
ser higo en septiembre
y tener un pasado de almíbar,
a pesar de que todos confundieron
su cadáver con Judas Iscariote
cuando supieron que tenía
la cuenta bancaria intervenida
por precaución de una Hacienda
con editorial suma
ambiciosa o egoísta.
La poesía nunca gozó del prestigio
necesario
como para que un poeta
pudiera salir triunfante (abucheos)
de un ecológico suicidio.
domingo, 14 de junio de 2015
Navegando las maderas
No hay más arte que ese que muestra el otro 'harte' (hartazgo, tal vez) oculto en la labor entrañable de la carcoma intentando construir su nido en el alma endulzada -su alimento- de la madera. Los caminos que el coleóptero recorre y su persistente roer, ese otro sonido de músicas son el culebreo nostálgico de la vida: los quiebros realizados por el cuerpo y sus paisajes. Su lento y sinuoso navegar. Y allí no puso nadie un sólo dedo. No hubo caricias que dispersaran la misión del artista en su labor de larva. Bajo tierra hay una madera que nunca se pudre. Es la raíz tal vez de aquel cementerio marino de Valéry:
Pero en su noche, grávida de mármol,
un vago pueblo, entre raíces de árboles,por ti se ha decidido lentamente.
O es, al fin y al cabo, ese trozo de madera, aquel mascarón de proa, roto, astillado hasta la saciedad, de un mar incesante burlando las naves por las sendas embravecidas del agua: “El mar, el mar, sin cesar empezando”.
viernes, 29 de mayo de 2015
17 palabras
Tengo sobre la mesa unos 17 libros de poemas.
Diez y siete poetas que hablan del mismo poema
repitiéndose en cada página
golpeando con sus distintas voces
el mismo poema una y otra vez
las mismas palabras sonando eco en el tiempo
y el viento las arrastra
se mezclan los versos entre sí
se prolongan a través de las estaciones
y los años
los une el frío y el calor
los une la soledad y el miedo
los mismos poemas reflejándose
abrazándose entre ellos
desgarrándose en estos diez y siete libros
que tengo sobre la mesa
de 17 autores distintos
gritando
pidiendo amor cada uno de ellos
pidiendo “yo soy” cada uno de ellos
cada uno de esos 17 poetas que también soy yo
ellos solos
los mismos poetas
que entre sí se desconocen.
A veces tan sólo hacen falta
diez y siete palabras
para amar a un hombre.
Cuéntalas ahora.
jueves, 21 de mayo de 2015
Dalias
Si dejas reposar
unas manzanas de la lluvia
y te abrazas al
aire de unas dalias,
y al pájaro cenital que te sosiega la cintura
lo alimentas con frío...
Si apaciguas con
muslos las enaguas
y tus rodillas tiemblan.
Si notas la tierra en tus tobillos...
y tus rodillas tiemblan.
Si notas la tierra en tus tobillos...
miércoles, 6 de mayo de 2015
Resumen de unas palabras talladas en unas tablas de piedra (Más tarde se demostraría que eran falsas)
I
La babosa que
anduvo desnuda y lenta,
arrastrándose
toda la noche,
dejó reliquias de
semen por la alcoba,
un collar de
estrellas en tu piel,
un periplo de
natas y rescoldos
de éxodo y
saliva.
Su baba lubricó
nuestro amor lo suficiente
y amarnos nos fue
fácil.
Quédate a mi lado
pídeme que no me
vaya.
Te quise como se
quiere
cuando se quiere
siempre.
Un perdón inútil
y un tú lo sabes
no me abandones,
ayúdame en los
trámites.
Y un hasta luego
repíteme aquel
beso
que quiso ser
solemne.
La baba se secó y
ya me has olvidado.
La babosa jamás
ha vuelto.
II
Fue mucho después
de haber amado a la babosa
cuando ella se
dio cuenta de que nunca podría recuperar
el sentido blando
y lechoso del esperma,
su pegajosa
temperatura;
el rastro de baba
que dejó el gasterópodo en sus labios
la encadenó a la
miga blanca humedecida en leche
y en su memoria
no hubo sitio para amantes
aunque fuesen
hombres con pene de lombriz.
domingo, 5 de abril de 2015
Camino de la cruz
Desde el norte al sur, por montes de explosivos toxos en flor, desde el norte hasta Vigo, donde hice el amor, compartí amistad, y escribí un poema sobre el fuego. Desde Vigo al norte, desde el norte al sur. Desde el sur hasta Oporto, donde dejé que me besaran sobre el río Duero. Desde Oporto a Guimaraes donde me abracé a su cintura de agua y escuché poemas en la Casa Amarilla. Desde Guimaraes al norte, tras la ciudad de J.A.Valente, mi vía crucis personal de semana santificada. Mas no pienso aportar pruebas -tal vez no supe dibujar la mejor foto- ni espinas, ni flagelación, ni una gota de sangre que apacigüe mi sudor. Bebí de ella la sal y el vinagre dulce de sus labios. Nada, ninguna cicatriz, de este hermoso y ameno periplo lleno de pasión.
domingo, 15 de junio de 2014
Su halo
No comiences a aprehender en mí con dedos de alfiler
diminutas y atormentadas almas en procesión
siguiendo las líneas arrugadas y sórdidas de mi piel
Ni vengas descubierta al defecto de una noche inocente
sin estrellas vanas titilantes en el profundo raso
apenas sujetas a tus ojos melódicos o sumos
No vengas a mí aún que las gavinelas giran en el mar
y en el cielo los espejos siempre son cóncavos
no vengas que siento esta soledad amarga
este preciado solo que me registra y me asume
y que en mí encuentra desechos de otros nudos
Abismados y avarientos los besos más dispuestos
fervorosos van a someterse a desnutrirse de mí en ti
valgos eunucos sordos y ciegos no nutridos
avarientos a tientas palpan la vaguedad silente
Todo es pequeño y me sobrepasa
nada puedo si la luz y la noche a la vez me alimentan
y en su choque cenital quedo mudo
impenitente péndulo de un soplo genital
de mi axial ángel
su halo.
diminutas y atormentadas almas en procesión
siguiendo las líneas arrugadas y sórdidas de mi piel
Ni vengas descubierta al defecto de una noche inocente
sin estrellas vanas titilantes en el profundo raso
apenas sujetas a tus ojos melódicos o sumos
No vengas a mí aún que las gavinelas giran en el mar
y en el cielo los espejos siempre son cóncavos
no vengas que siento esta soledad amarga
este preciado solo que me registra y me asume
y que en mí encuentra desechos de otros nudos
Abismados y avarientos los besos más dispuestos
fervorosos van a someterse a desnutrirse de mí en ti
valgos eunucos sordos y ciegos no nutridos
avarientos a tientas palpan la vaguedad silente
Todo es pequeño y me sobrepasa
nada puedo si la luz y la noche a la vez me alimentan
y en su choque cenital quedo mudo
impenitente péndulo de un soplo genital
de mi axial ángel
su halo.
domingo, 23 de marzo de 2014
MISTERIO
No ha de tomarse esto como se toma un tren en marcha, dijo ella. Ten calma. Piensa. Bésame. Busca la luna que llevo dentro. Despacio. Pon tu mano aquí donde el lucero y los eucaliptos. Lento, lento, más lento que la brisa. Despacio amor, que yo te dejo. Yo me dejo tocar siempre por ti, pero si quieres penetrar en mis secretos, eso sí, debes tomarme como se toma un tren en marcha.

miércoles, 15 de mayo de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
Ajedrez
I
Una pieza de madera
o una figura de ajedrez
puede que el caballo
o un alfil
algún peón sacrificando
su alma
o la reina sedienta de aventura:
sobre el tapete se mide para saber
si su movimiento debe seguir
la forma sinuosa
y caligráfica de un poema
escrito con saliva sobre la piel
o grabado con sangre y cincel
sobre la la roca
o simplemente el jugador
debe limitarse
a morir como un héroe.
II
Coloque ahora las figuras anteriormente
descritas
con más o menos desidia existencial
sobre un tapete azul
y espere que el agua interna
de la figuras
se mezcle armónicamente
con el tapete.
Cuando termine la inundación
zambúllase en el tapete
y nade hasta una isla solitaria.
Espere el rescate que nunca llegará.
Una pieza de madera
o una figura de ajedrez
puede que el caballo
o un alfil
algún peón sacrificando
su alma
o la reina sedienta de aventura:
sobre el tapete se mide para saber
si su movimiento debe seguir
la forma sinuosa
y caligráfica de un poema
escrito con saliva sobre la piel
o grabado con sangre y cincel
sobre la la roca
o simplemente el jugador
debe limitarse
a morir como un héroe.
II
Coloque ahora las figuras anteriormente
descritas
con más o menos desidia existencial
sobre un tapete azul
y espere que el agua interna
de la figuras
se mezcle armónicamente
con el tapete.
Cuando termine la inundación
zambúllase en el tapete
y nade hasta una isla solitaria.
Espere el rescate que nunca llegará.
jueves, 25 de abril de 2013
Tacto
Nunca, nunca será tarde
si para amarte yo, me tocas
y si para tocarme
viene un aire cálido
del tacto de tu mano
a serenarme.
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