Cansado de leer poemas en actos públicos
y otros espectáculos (aplausos)
vergonzosos,
el vate
se colgó de una higuera
esperando
ser higo en septiembre
y tener un pasado de almíbar,
a pesar de que todos confundieron
su cadáver con Judas Iscariote
cuando supieron que tenía
la cuenta bancaria intervenida
por precaución de una Hacienda
con editorial suma
ambiciosa o egoísta.
La poesía nunca gozó del prestigio
necesario
como para que un poeta
pudiera salir triunfante (abucheos)
de un ecológico suicidio.
Tal vez no acabe nunca de hacer este poema. -J.M. Caballero Bonald-
jueves, 12 de mayo de 2016
miércoles, 11 de mayo de 2016
Los otros
Todo empezó en una ceja.
Después el dolor de la sospecha
se trasladó a un costado
pues es en los costados donde anidan
mejor las desconfianzas.
Con el tiempo estaba seguro
que era cierto:
en aquella parte de su cuerpo
no sentía las caricias
y la ceja quedó arqueada para siempre.
Esta vez el dolor se situó
entre los dos ojos que con el tiempo
comenzaron a marcar una arruga
insistente en la frente: cuando pensaba
pensaba siempre en otros.
Un día lo encontraron caído y solo.
En franca minoría se muere siempre.
Murió con las manos metidas
en los bolsillos del pantalón
y una larga hilera de preguntas
manando como lágrimas de sus ojos abiertos.
Al retirar el cuerpo
se oyó un ruido de hojarasca
como la huida de insectos entre la basura.
martes, 10 de mayo de 2016
Noche cero
Llena de murmullos y rumores de luna
la noche se prolongó creciéndose
yendo por derroteros varios.
Yo te miraba y con un fragor
de dientes apretados
te avisé te quise te sujeté.
Y dijiste:
"No fuerces la aritmética sonora
donde añade cifras el ruido de los números
no sumes no multipliques
resta o divide
y serás el vencedor de muchos.
Si echas cuentas
siempre te saldrán errores
errores múltiples
de aquí y de allá
una hora un mes
aquel año:
un día sin que tú te dieras cuenta
capaz de encontrar lo más hermoso
por ejemplo me besaste o te besé.
No fuerces los errores del número primo
hecha leña si quieres al orden mundial
y observa su implacable matemática
de continuos desastres
donde no se tiene en cuenta
la culta armonía del cero."
Y te abracé. Como se abraza el miedo
o cuando la noche se ha fortificado
en noctámbulos candiles
y luces pábilas
y ya todo es apagado.
la noche se prolongó creciéndose
yendo por derroteros varios.
Yo te miraba y con un fragor
de dientes apretados
te avisé te quise te sujeté.
Y dijiste:
"No fuerces la aritmética sonora
donde añade cifras el ruido de los números
no sumes no multipliques
resta o divide
y serás el vencedor de muchos.
Si echas cuentas
siempre te saldrán errores
errores múltiples
de aquí y de allá
una hora un mes
aquel año:
un día sin que tú te dieras cuenta
capaz de encontrar lo más hermoso
por ejemplo me besaste o te besé.
No fuerces los errores del número primo
hecha leña si quieres al orden mundial
y observa su implacable matemática
de continuos desastres
donde no se tiene en cuenta
la culta armonía del cero."
Y te abracé. Como se abraza el miedo
o cuando la noche se ha fortificado
en noctámbulos candiles
y luces pábilas
y ya todo es apagado.
jueves, 5 de mayo de 2016
Deturpación
Huelo a J.P. Gaultier. Cara de patata
en decadente emulación de la que presumía
Miguel Hernández. Rojo desteñido.
Ahora bien,
sólo los tipos de mi edad acariciamos óleos
de Tanguy y fornicamos
con las notas de Vini Reilly.
Y fui tan ágil que derribé un régimen.
martes, 26 de abril de 2016
Seis
Hoy es el cumpleaños de este blog y van seis. 180.000 entradas. A un verso
la entrada, nado en poemas. Poesía. Todo es exceso. Nosotros los excesivos. Los
otros los necesarios. La vida es tan sólo una palabra. Buscar la vida y esa
palabra, morir por ella.
jueves, 21 de abril de 2016
Escaleras
Qué pronto has cruzado la vida de los otros
y te has instalado en la noche,
que te pertenece de manera inapelable.
Después de tomar café
en las escaleras de tu casa
encuentras a un hombre llorando.
Te mira entre lágrimas
y te da los buenos días
o las buenas noches
qué más da,
él siempre está a todas horas
en esa escalera,
siempre
y llora inconsolable.
y te has instalado en la noche,
que te pertenece de manera inapelable.
Después de tomar café
en las escaleras de tu casa
encuentras a un hombre llorando.
Te mira entre lágrimas
y te da los buenos días
o las buenas noches
qué más da,
él siempre está a todas horas
en esa escalera,
siempre
y llora inconsolable.
Apenas un poema
Apenas una palabra,
como una voz
que te habita desde lo más hondo,
roza la noche,
la soledad torpe de la noche,
una palabra cogida al azar
que escuchaste en tu oreja sorda
o leíste en tu libro mudo,
y piensas en esas viejas historias
que cruzan la vida
y que van de aquí para allá,
turbias, oscuras.
Y el día te encuentra
solo,
sin un lápiz puntual
que aminore el ruido del amor
y sus afectos,
sin un papel donde anotar
con la tinta incolora del silencio
que eres protagonista indeseable de la vida;
sin amigos,
en brazos de una mujer que no recuerdas,
dónde, a qué hora la conociste,
y huyes de allí con un grito
sujeto a tu vientre,
sin el recuerdo de una caricia,
el sabor de un beso o una palabra.
Regresas caminando hasta casa
con un ansia dolorosa de madrugada,
sabiendo
que aquello que podías haber
sentido por ella
ya no sirve para nada,
pues tú siempre vives solo
y nunca nadie te acompaña
o desea.
Y nunca,
por cuestiones de principios vanos,
acumulas afectos,
dependencias.
Ni tienes un lápiz puntual
para clavarte las manos.
como una voz
que te habita desde lo más hondo,
roza la noche,
la soledad torpe de la noche,
una palabra cogida al azar
que escuchaste en tu oreja sorda
o leíste en tu libro mudo,
y piensas en esas viejas historias
que cruzan la vida
y que van de aquí para allá,
turbias, oscuras.
Y el día te encuentra
solo,
sin un lápiz puntual
que aminore el ruido del amor
y sus afectos,
sin un papel donde anotar
con la tinta incolora del silencio
que eres protagonista indeseable de la vida;
sin amigos,
en brazos de una mujer que no recuerdas,
dónde, a qué hora la conociste,
y huyes de allí con un grito
sujeto a tu vientre,
sin el recuerdo de una caricia,
el sabor de un beso o una palabra.
Regresas caminando hasta casa
con un ansia dolorosa de madrugada,
sabiendo
que aquello que podías haber
sentido por ella
ya no sirve para nada,
pues tú siempre vives solo
y nunca nadie te acompaña
o desea.
Y nunca,
por cuestiones de principios vanos,
acumulas afectos,
dependencias.
Ni tienes un lápiz puntual
para clavarte las manos.
miércoles, 13 de abril de 2016
Corre la sangre del poeta
Corre la sangre del poeta por aceras
hacia alcantarillas profundas,
precedieron en su vida puñaladas rotas,
abierta la carne por heridas púrpuras,
sobre un cuerpo que siempre supo
que venerar al otro era mutilarse
o quemarse un poco a lo bonzo
bajo la sombra de bruñidos edificios,
aclamado por sedientos seguidores,
lectores compulsivos de poesía.
Dijo, citó como pudo, antes de morir,
que romper la mansedumbre de la palabra
era construir el verso indomable del poema.
Y llevaron luego su hermoso cadáver
a escenarios lánguidos
donde rutilantes esteticistas
le pusieron menta y laurel
una pincelada de óleo,
ramita de lino,
y en su boca acomodaron
la palabra fin.
Dicen que como se esperaba
aumentaron las ventas.
domingo, 10 de abril de 2016
Soledad y casa
Sobre una tela sucia el cuerpo desnudo se lava
se acerca al borde de las necesidades
y frota sus paredes de carne con el paño gris
frota las manchas oscuras de la vida.
Dentro de la casa los grillos corren bajo las mesas
su canto metálico afila los cuchillos
que más tarde cortaran la carne
abriendo recuerdos y heridas del pasado
entre sus paredes blanqueadas hay
un murmullo de cortinas y olor a café
hay pan triste y caliente rebanas apretadas
contra los pechos de leche y harina.
Te aman los descalzos de pie carnívoro
los mutilados con sangre de ave en los labios
su beso sabe a corteza y a mimbre verde
te aman con la piel que les dejó la historia
cicatrices y costuras y un olor a humo.
Los zapatos caminan solos
ahora los hombres huyen de las ciudades
ya no quedan selvas algún bosque los reclama
en las ramas más altas de los arboles más viejos
hay perchas abandonadas
cuelgan de ellas nidos de pájaros distintos
con dos picos cuatro alas y cabeza de pez.
Sobre una tela sucia dibujas ahora una vida
como si ungieras tu nombre con yerbas amargas
después de la penumbra atraviesas el umbral
más allá de los dinteles recuperas el tacto de las cosas
y los hombres aprietan sus falos contra la verdad
levantan sus ojos y su voz al cielo
se desliza por sus muslos blancos y famélicos
el semen de las cosas vanas de la vida.
El agua de los ríos arde
su aceite de peces deslizándose
las flores como velas encendidas las lleva el agua de lluvia
si dejas marcas de sudor y orín a lo largo del sendero
te seguirán caracoles azules y babosas negras.
Todo comienzo es una quimera
tú destejes madejas y madejas
tus ovillados dedos descubren la verdad.
Alguien te besó en los labios
y puso unas palabras como condición:
si te nombran todos eres sola.
se acerca al borde de las necesidades
y frota sus paredes de carne con el paño gris
frota las manchas oscuras de la vida.
Dentro de la casa los grillos corren bajo las mesas
su canto metálico afila los cuchillos
que más tarde cortaran la carne
abriendo recuerdos y heridas del pasado
entre sus paredes blanqueadas hay
un murmullo de cortinas y olor a café
hay pan triste y caliente rebanas apretadas
contra los pechos de leche y harina.
Te aman los descalzos de pie carnívoro
los mutilados con sangre de ave en los labios
su beso sabe a corteza y a mimbre verde
te aman con la piel que les dejó la historia
cicatrices y costuras y un olor a humo.
Los zapatos caminan solos
ahora los hombres huyen de las ciudades
ya no quedan selvas algún bosque los reclama
en las ramas más altas de los arboles más viejos
hay perchas abandonadas
cuelgan de ellas nidos de pájaros distintos
con dos picos cuatro alas y cabeza de pez.
Sobre una tela sucia dibujas ahora una vida
como si ungieras tu nombre con yerbas amargas
después de la penumbra atraviesas el umbral
más allá de los dinteles recuperas el tacto de las cosas
y los hombres aprietan sus falos contra la verdad
levantan sus ojos y su voz al cielo
se desliza por sus muslos blancos y famélicos
el semen de las cosas vanas de la vida.
El agua de los ríos arde
su aceite de peces deslizándose
las flores como velas encendidas las lleva el agua de lluvia
si dejas marcas de sudor y orín a lo largo del sendero
te seguirán caracoles azules y babosas negras.
Todo comienzo es una quimera
tú destejes madejas y madejas
tus ovillados dedos descubren la verdad.
Alguien te besó en los labios
y puso unas palabras como condición:
si te nombran todos eres sola.
Un cálido deseo de libertad
Cae agua,
una lluvia dormida arrastrada
por las alas desplegadas del viento,
cae un aldabón pesado de agua
sobre las grises piedras
y la llave rompe la dorada cerradura
y el manantial es fuente.
En el desierto de dunas arqueadas
cae la tarde como un velo
sobre una paloma muerta.
He leído las cuentas cosidas de todas
las semillas que cruzaron desde el norte
las montañas,
blancas como un recuerdo,
he leído el movimiento de tus labios,
su murmullo de pájaros.
Desnudándote en la tranquilidad del oasis,
tras el matorral de encendidos espinos,
sabes que en lo diáfano tú eres el secreto
y vas depositando tus vestidos
junto a un cálido deseo de libertad.
Y yo seguiré viviendo en un patio antiguo
habitado de viejas flores muertas,
junto a un mar de porcelanas rotas,
junto a noches de luna llena
que limpiaran las sombras,
la calamidad inútil de los rostros.
Ahora que todo parece alimentarse de agua
y miedo.
una lluvia dormida arrastrada
por las alas desplegadas del viento,
cae un aldabón pesado de agua
sobre las grises piedras
y la llave rompe la dorada cerradura
y el manantial es fuente.
En el desierto de dunas arqueadas
cae la tarde como un velo
sobre una paloma muerta.
He leído las cuentas cosidas de todas
las semillas que cruzaron desde el norte
las montañas,
blancas como un recuerdo,
he leído el movimiento de tus labios,
su murmullo de pájaros.
Desnudándote en la tranquilidad del oasis,
tras el matorral de encendidos espinos,
sabes que en lo diáfano tú eres el secreto
y vas depositando tus vestidos
junto a un cálido deseo de libertad.
Y yo seguiré viviendo en un patio antiguo
habitado de viejas flores muertas,
junto a un mar de porcelanas rotas,
junto a noches de luna llena
que limpiaran las sombras,
la calamidad inútil de los rostros.
Ahora que todo parece alimentarse de agua
y miedo.
Recuerdo
Porque tú vengas no me voy a poner a temblar
como una hojita agarrada aún a la rama más alta,
no,
temblaré cuando la rama más alta caiga
y en su ruido,
conmigo caiga tu recuerdo.
jueves, 7 de abril de 2016
Redes
Escucha muchacha
eso que notas en la piel no es un trastorno pasajero,
no es frío que puedas cubrir con ropas abrigadas,
son las aguas de un río que arrastra hojas muertas,
peces brillantes y escurridizos, limos, y la mirada
de unos ojos que contemplaron su corriente aguas arriba.
No temas, el calor en los labios o el latido en las sienes
son emociones y ruidos semejantes
a el murmullo del agua que busca el mar
lamiendo día tras día tu cuerpo, haciendo cauce en ti.
Te lo dice un buceador de la vida
que supo que la piel, como las redes de los pescadores,
hay que repararla después de cada jornada
una vez recogidos los peces que van alimentar tu vida.
eso que notas en la piel no es un trastorno pasajero,
no es frío que puedas cubrir con ropas abrigadas,
son las aguas de un río que arrastra hojas muertas,
peces brillantes y escurridizos, limos, y la mirada
de unos ojos que contemplaron su corriente aguas arriba.
No temas, el calor en los labios o el latido en las sienes
son emociones y ruidos semejantes
a el murmullo del agua que busca el mar
lamiendo día tras día tu cuerpo, haciendo cauce en ti.
Te lo dice un buceador de la vida
que supo que la piel, como las redes de los pescadores,
hay que repararla después de cada jornada
una vez recogidos los peces que van alimentar tu vida.
miércoles, 30 de marzo de 2016
No lo voy a repetir
Acabo de quemar un poema
que al arder le daba sentido a los versos.
Acabo de quemar un poema
que al arder le daba sentido a los versos.
Hay poemas que tan solo tienen sentido
si estos son sometidos al fuego.
Hay poemas que tan solo tienen sentido
si estos son sometidos al fuego.
Hay una purificación necesaria
a la que se debe someter la palabra
a la espera de las cenizas del poeta.
Hay una purificación necesaria
a la que se debe someter la palabra
a la espera de las cenizas del poeta.
Del que se espera sea aventado
a ser posible en un día de viento.
No lo voy a repetir.
martes, 29 de marzo de 2016
Mariposa
Ese vuelo sin aparente rumbo
que admiras o contemplas
te excita o te incita
lo que viene a demostrar que el ala de la mariposa
se pinta se traza se diluye se hace se esboza
se descompone iridiscente o plagio de aquél otro ala
(si lo ves o la ves a esa voraz del polen)
se alza se planta se bate en dos sobre su dos
se agiganta
o no
se pierde diminuta
lo que viene a demostrar que el ala de la mariposa
proviene del óleo
(un pintor en las sombras lo confirma)
y ella es una santa de los colores arrastrada
por la luz de un árbol o una piedra un hilo de agua
y que en su vorágine muere materia mineral desnuda
engarzada en monumental pan ético
de un horno apagado por la harina de los siglos.
que admiras o contemplas
te excita o te incita
lo que viene a demostrar que el ala de la mariposa
se pinta se traza se diluye se hace se esboza
se descompone iridiscente o plagio de aquél otro ala
(si lo ves o la ves a esa voraz del polen)
se alza se planta se bate en dos sobre su dos
se agiganta
o no
se pierde diminuta
lo que viene a demostrar que el ala de la mariposa
proviene del óleo
(un pintor en las sombras lo confirma)
y ella es una santa de los colores arrastrada
por la luz de un árbol o una piedra un hilo de agua
y que en su vorágine muere materia mineral desnuda
engarzada en monumental pan ético
de un horno apagado por la harina de los siglos.
sábado, 26 de marzo de 2016
Caballo
Monto un caballo cojo y ciego.
En la noche negra lo anima mi fusta.
-Hsu Chih Mo-
Peregrino y
vagabundo
enemigo negro
blanco y azul
vagando
pues errar era
un punzante dolor
en el costado
una fusta tensa
en el ijar
débiles los
corvejones
falto el aliento
de la bestia
la mirada cansada
ve
las ciudades
borradas del paisaje
ahora que toda la
tierra
recuperó los
caminos
esas veredas
únicas
solo para
equivocados.
Lejos de ti una
manada roja de cascos
las negras crines
lamen las laderas
la calma se
transforma
y bajo el sonido
de la lluvia
los caballos
felices
inadvertidos
gritan
la proximidad
de las extensas
praderas.
Su loca felicidad
de libertinos.
miércoles, 23 de marzo de 2016
Miedo
Una huella en el vidrio
o un figura en la niebla.
A veces los cuerpos se tocan
con un miedo excesivo
a la oscuridad.
jueves, 17 de marzo de 2016
Publica pájaros
No publiques libros.
Publica pájaros.
No escribas versos,
escribe vuelo, pluma.
No busques la llave,
encuentra la jaula
y quédate dentro
lamiendo la fría cerradura.
Que el poema te abra,
y el viento te arrastre.
No publiques libros,
publica lagartos, puestas de sol,
flores encendidas,
músicas que te traen recuerdos
de paisajes y cuerpos deseados,
fotos de cuando eras joven,
para que todos vean
que tu rostro de catre
presagiaba un futuro
de páginas emborronadas:
publica pájaros.
Publica pájaros.
No escribas versos,
escribe vuelo, pluma.
No busques la llave,
encuentra la jaula
y quédate dentro
lamiendo la fría cerradura.
Que el poema te abra,
y el viento te arrastre.
No publiques libros,
publica lagartos, puestas de sol,
flores encendidas,
músicas que te traen recuerdos
de paisajes y cuerpos deseados,
fotos de cuando eras joven,
para que todos vean
que tu rostro de catre
presagiaba un futuro
de páginas emborronadas:
publica pájaros.
miércoles, 16 de marzo de 2016
El dulce vapor que emiten las fábricas
Como todas las tardes en las sombras ociosas
hay demoledoras figuras sumidas en grosero hastío
sometidas al sueño, los plazos, el tedio.
Allí he visto gente gimiendo por calles y plazas
en pos de aquél poema de Beckett:
"..quisiera que mi amor muriese
y que lloviera sobre las calles
por las que paseo llorando
por aquella que me creyó amar.."
Luego vociferaban en la noche,
cumpliendo así el rito
de quien acaba una promesa.
Las pérgolas se mueven siguiendo el temblor
absurdo de la luna,
y las glicinias envenenan
la mirada melancólica del poeta.
Las fábricas apagan sus motores,
exhalan un ronco sonido,
agonizan
pero nunca mueren,
reviven cuando acaba su vigilia,
y duelen de nuevo al iniciarse
una nueva jornada,
y así una razón de máquinas
impone al hombre
su periplo de miedos.
El agua gris,
los enormes edificios de vidrio ahumado
bajo la lluvia de abril.
Su primavera de caballos y acero.
El neón, transfigurando los rostros
sobre las aceras mojadas de la noche del hombre.
hay demoledoras figuras sumidas en grosero hastío
sometidas al sueño, los plazos, el tedio.
Allí he visto gente gimiendo por calles y plazas
en pos de aquél poema de Beckett:
"..quisiera que mi amor muriese
y que lloviera sobre las calles
por las que paseo llorando
por aquella que me creyó amar.."
Luego vociferaban en la noche,
cumpliendo así el rito
de quien acaba una promesa.
Las pérgolas se mueven siguiendo el temblor
absurdo de la luna,
y las glicinias envenenan
la mirada melancólica del poeta.
Las fábricas apagan sus motores,
exhalan un ronco sonido,
agonizan
pero nunca mueren,
reviven cuando acaba su vigilia,
y duelen de nuevo al iniciarse
una nueva jornada,
y así una razón de máquinas
impone al hombre
su periplo de miedos.
El agua gris,
los enormes edificios de vidrio ahumado
bajo la lluvia de abril.
Su primavera de caballos y acero.
El neón, transfigurando los rostros
sobre las aceras mojadas de la noche del hombre.
viernes, 11 de marzo de 2016
Merienda
Acabo de tomarme dos rebanadas de pan con miel.
Tomarse dos rebanadas de pan con miel
no es algo extraordinario que merezca
contarse en un poema.
Aunque la miel sea de azahar.
Aunque las haya regado con el blues
de un esclavo negro
y dos copas de Mencía.
Pero hoy es un día especial.
Paseando por la vida,
esta vida que tanto me cuesta pasear,
he recordado que hacía 50 años
que no tomaba pan con miel.
Hoy. Cincuenta años.
Cincuenta años regañado con las abejas.
Hoy es un día diferente,
he tomado por la boca mi niñez,
he buceado en otros amaneceres
donde libaba la soledad,
he claudicado como hombre,
he recuperado la miel.
Tomarse dos rebanadas de pan con miel
no es algo extraordinario que merezca
contarse en un poema.
Aunque la miel sea de azahar.
Aunque las haya regado con el blues
de un esclavo negro
y dos copas de Mencía.
Pero hoy es un día especial.
Paseando por la vida,
esta vida que tanto me cuesta pasear,
he recordado que hacía 50 años
que no tomaba pan con miel.
Hoy. Cincuenta años.
Cincuenta años regañado con las abejas.
Hoy es un día diferente,
he tomado por la boca mi niñez,
he buceado en otros amaneceres
donde libaba la soledad,
he claudicado como hombre,
he recuperado la miel.
jueves, 10 de marzo de 2016
Amado maquillaje
Me ducho. Tomo café.
Me peino el pelo de pensar despacio.
Dudo en masturbarme, pero me afeito.
El otro me mira desde el ignorante azogue
tomándome como frágil ejemplo.
Salgo vestido aunque desnudo a la calle.
La calle cualquiera, la calle de tumultos,
la calle gris, la que me aguarda.
No llueve, pero tengo un amante.
Tengo dos amantes. Incluso tengo
un guante azul y un rojo pañuelo,
y una blusa malva con escote de ángel.
Las dos me desnudan ávidas.
Las dos se portan igual, pero se creen distintas.
Incluso jamás me olvidan,
tengo por tanto recuerdos.
Una prefiere mi sudor como bálsamo
mezclado con el perfume que uso habitualmente,
y así, con los ojos cerrados,
abrazada a mí, dice que se corre.
La otra sujeta mi cabeza entre sus muslos
y se convulsiona mientras susurra
que es la mujer más feliz del mundo.
Soy el instrumento de sus abismos insondables,
soy la luz que no veré nunca,
esa oscuridad donde todo es perfecto,
y verdadero.
Las dos fingen que se mueren.
Las dos fingen.
Las dos dicen que me aman. Las dos me usan.
El placer es una sensación esponjosa
que absorbe desde la sangre
el rito donde pena y gloria,
las causas perdidas,
van llenando de ojos sorprendidos
el corazón de los tiernos cuerpos,
abriéndose y deslizándose
como lágrimas que lentamente
van entristeciendo mi abdomen
de domesticada fiera.
Las dos me aman.
No saben que follan con un cadáver
de maquillado aspecto.
jueves, 3 de marzo de 2016
Púber
La métrica del paisaje en nombre de la luz,
las esporas de marzo
en nombre de la primavera,
esa niña asustadiza que investiga
números extraños en su pubis,
garabatos negros,
álgebra de dulce tacto,
un crucigrama que la altera
o la alza
por sobre estigmas,
caléndulas, geranios,
anémonas en llamas,
flores secretas,
poema épico que la arropa,
la tela íntima que la ansía,
el amor de los perfumes,
la tibieza de las maderas,
el algodón que la abraza.
Niña asustadiza que investiga
y halla y logra y quiere
y va y se encuentra con la vida
haciendo alardes,
y algunas filigranas.
las esporas de marzo
en nombre de la primavera,
esa niña asustadiza que investiga
números extraños en su pubis,
garabatos negros,
álgebra de dulce tacto,
un crucigrama que la altera
o la alza
por sobre estigmas,
caléndulas, geranios,
anémonas en llamas,
flores secretas,
poema épico que la arropa,
la tela íntima que la ansía,
el amor de los perfumes,
la tibieza de las maderas,
el algodón que la abraza.
Niña asustadiza que investiga
y halla y logra y quiere
y va y se encuentra con la vida
haciendo alardes,
y algunas filigranas.
viernes, 26 de febrero de 2016
Barca
Con la edad de las tinieblas
me han nacido en las ingles de navegar
unos pelos negros y largos
que al arrancarlos con prudencia uno a uno
se han convertido en pequeñas serpientes
de piel ebúrnea y escamosa
las cuales al aplastarlas con severa repugnancia
se han convertido en remos
para una barca que alguien gris
que mora en las sombras
ha puesto en mi vida
para que pueda cruzar el mar del olvido.
me han nacido en las ingles de navegar
unos pelos negros y largos
que al arrancarlos con prudencia uno a uno
se han convertido en pequeñas serpientes
de piel ebúrnea y escamosa
las cuales al aplastarlas con severa repugnancia
se han convertido en remos
para una barca que alguien gris
que mora en las sombras
ha puesto en mi vida
para que pueda cruzar el mar del olvido.
sábado, 20 de febrero de 2016
La luz de mi ceniza
Cuando así te veo,
tan llena de existencia
existiendo,
noto en ti un yo
que no es mío
y en mí el reloj azul de la luna
moviendo sus manillas,
cayendo sobre mí
las horas de la noche
y en ti la luz de mi ceniza.
tan llena de existencia
existiendo,
noto en ti un yo
que no es mío
y en mí el reloj azul de la luna
moviendo sus manillas,
cayendo sobre mí
las horas de la noche
y en ti la luz de mi ceniza.
jueves, 18 de febrero de 2016
Tal vez en el silencio
Tal vez en el silencio, a eso de las doce de la noche,
cercanas las cuatro de la madrugada,
un par de horas después de haber amado tanto,
será entonces cuando ponga fin a este escalofrío
y me dedique a buscar en la oscuridad
los besos perdidos por la alfombra,
o a recoger las pelusas livianas que dejaron
los cadáveres verdes de aquellos hombres
que intentaron amarte en mi presencia.
Y en ese silencio deduzca
que si te dejo, no tenga a donde ir.
Que debo asumir que tú eres mi lugar de destino,
la tierra que cavo entre los surcos del poema,
o la frente que levanto al cielo
buscando o preguntándome qué hice.
Aún me crucifican las encrucijadas,
los maderos curvados,
el óxido sucio y malva de los clavos,
las coronas de espinas dulces.
Y como un cristo que nunca se arrepiente,
nada excitante hice por impedirlo.
cercanas las cuatro de la madrugada,
un par de horas después de haber amado tanto,
será entonces cuando ponga fin a este escalofrío
y me dedique a buscar en la oscuridad
los besos perdidos por la alfombra,
o a recoger las pelusas livianas que dejaron
los cadáveres verdes de aquellos hombres
que intentaron amarte en mi presencia.
Y en ese silencio deduzca
que si te dejo, no tenga a donde ir.
Que debo asumir que tú eres mi lugar de destino,
la tierra que cavo entre los surcos del poema,
o la frente que levanto al cielo
buscando o preguntándome qué hice.
Aún me crucifican las encrucijadas,
los maderos curvados,
el óxido sucio y malva de los clavos,
las coronas de espinas dulces.
Y como un cristo que nunca se arrepiente,
nada excitante hice por impedirlo.
miércoles, 17 de febrero de 2016
Dado
Nada tan fácil como sostener un dado
entre los dientes.
Un dado en la punta de la lengua.
Un dado hecho del hueso más necesario
que el hombre usa para ser un animal despierto
un ser vertical próximo a la frente
su reptil occipital de sangre fría
su manera de pensar
su necesario color sangre
su marfil de muelas sencillas
sus mandíbulas para el pan
que siempre masticó de rodillas
y de rodillas dio un trago de vino ardiente
para ver lunas azules
más allá de las estrellas.
Un dado hecho del hueso del pasado
hecho de sol a pulso de saliva
en la punta de la lengua
para después hacerlo girar rápido
dentro de la boca
y escupir un seis
el tres
un dos
las veces
el asco que sintió
jugando a la vida
jugando a tirar el dado
para que la vida le diera un número
para que la vida tuviera
un número
ese por el que siempre cae el dado.
Un dado hecho del hueso más apremiante
de su vida de embelesado
que mira a las estrellas.
entre los dientes.
Un dado en la punta de la lengua.
Un dado hecho del hueso más necesario
que el hombre usa para ser un animal despierto
un ser vertical próximo a la frente
su reptil occipital de sangre fría
su manera de pensar
su necesario color sangre
su marfil de muelas sencillas
sus mandíbulas para el pan
que siempre masticó de rodillas
y de rodillas dio un trago de vino ardiente
para ver lunas azules
más allá de las estrellas.
Un dado hecho del hueso del pasado
hecho de sol a pulso de saliva
en la punta de la lengua
para después hacerlo girar rápido
dentro de la boca
y escupir un seis
el tres
un dos
las veces
el asco que sintió
jugando a la vida
jugando a tirar el dado
para que la vida le diera un número
para que la vida tuviera
un número
ese por el que siempre cae el dado.
Un dado hecho del hueso más apremiante
de su vida de embelesado
que mira a las estrellas.
domingo, 14 de febrero de 2016
Poema
Considerando en suma que han pasado los años
y uno sigue en pie, aquí
cual triste muñeco de trapo
parado ante la vida como un quieto,
considerando, digo, que hay un hilo
blanco de araña negra
que me sostiene en un dulce balanceo
de piernas y boca hambrienta,
considerando poco a poco,
a la lentitud de la pábila vela,
que nada y todo brilla
en la abundancia del defecto;
tal vez un instante antes de apargarse
el mundo
tal vez hagamos un esfuerzo
para que el poema nos siga dando hambre.
Hombres. Ellas.
y uno sigue en pie, aquí
cual triste muñeco de trapo
parado ante la vida como un quieto,
considerando, digo, que hay un hilo
blanco de araña negra
que me sostiene en un dulce balanceo
de piernas y boca hambrienta,
considerando poco a poco,
a la lentitud de la pábila vela,
que nada y todo brilla
en la abundancia del defecto;
tal vez un instante antes de apargarse
el mundo
tal vez hagamos un esfuerzo
para que el poema nos siga dando hambre.
Hombres. Ellas.
miércoles, 10 de febrero de 2016
Preguntas de un vendedor de poemas que nunca quiso hacerse Bertolt Brecht por temor a la soledad
¿Llamar con el lomo de un libro a la puerta
convence al inquilino?
Abrirá remiso. Dudando.
¿Será un lector convulso y crítico
o será un lector de best seller?
¿Abrirá más, sin embargo,
entornando la puerta,
si le enseño una página?
¿Pasaré si le leo unos versos?
¿Me amará si los comprende?
¿O tendrá ya libros en la casa
y me dará con la puerta en las narices
al grito de ese ya lo tengo?
Posiblemente este ya lo ha leído,
así que voy a llamar,
le encantará poder comentarlo.
Golpeo. Tras un silencio insisto.
La vecina de enfrente, solidaria,
sale y me informa:
.-Señor, en ese piso hace años
que no vive nadie.
domingo, 7 de febrero de 2016
Las estatuas
El maniquí vestido de novia
pasó la noche llorando.
Durante el día, una sonrisa pintada
iluminaba su rostro.
Su mirada muerta
buscaba un punto de luz
en el infinito.
Junto a él y su escaparate
otros transeúntes paseaban
sus derrotas en silencio.
Los que fuisteis perseguidos por el amor
sabéis que al final de las caricias,
como al final de todas las historias,
el mundo se deshace como cartón mojado.
Por eso los cuerpos malheridos
rehacen su grotesca figura de maniquí
alzándose en estatuas permanentemente frágiles.
Y cuando la asunción de soledad
se hizo vicio en ellas,
acudí solitario a un paisaje anónimo
que fuera como yo un lugar vacío.
Allí, eternamente paseo entre las estatuas:
su mirada fría de felicidad.
domingo, 31 de enero de 2016
Azogue
Comprobar la decadencia personal
delante de un espejo
no le da derecho al espejo
a juzgar tus derrotas.
Además, ¿desde cuándo
el cómodo azogue
supo investigar en tu poesía
las causas del fracaso?
No se refleja el alma del poeta
en los vidrios colgados
de las escarpias fantasmas
de tu desvencijado recuerdo,
ni el traje de tu carne
sabe en qué bolsillo guardas
la historia de un desastrado amor,
ni en los cristales rotos
de aquellos vasos compartidos
hay el mínimo secreto
que nunca quisieron contar sus labios.
delante de un espejo
no le da derecho al espejo
a juzgar tus derrotas.
Además, ¿desde cuándo
el cómodo azogue
supo investigar en tu poesía
las causas del fracaso?
No se refleja el alma del poeta
en los vidrios colgados
de las escarpias fantasmas
de tu desvencijado recuerdo,
ni el traje de tu carne
sabe en qué bolsillo guardas
la historia de un desastrado amor,
ni en los cristales rotos
de aquellos vasos compartidos
hay el mínimo secreto
que nunca quisieron contar sus labios.
viernes, 29 de enero de 2016
Escorias
Cada noche hay un
ardid,
algo urdiéndose, una cábala,
que va
encendiendo el fuego
de todas nuestras
almas,
algo que luego se
alimenta
de esas cenizas
que dejan
las emociones
abrasadas.
Aventadas las
pavesas
de esta gran
hoguera,
su abono de
miedos,
tan sólo quedan
los restos
de seres humanos
calcinados
que por la noche
salen a compartir
su mirada fría
de escorias
apagadas.
viernes, 22 de enero de 2016
País
Con qué facilidad te saludo
país,
sin ningún esfuerzo
me reclino ante ti,
y te pienso,
con qué facilidad
voy poniendo en cada paso que doy
un poco de ti
y te recreo,
y me miro en los espejos
de tu noche
país
y te quiero
porque soy un solitario cobarde,
yo que nunca tuve patria
y las horas de mi vida
las pasé
conociendo el dolor insolidario
de no querer tenerla,
país. Pobre y triste país
que alegre te veo hoy,
hoy que todos han huido
de ti, de mí
y nos dejaron tan perfectamente solos
que somos
el gris de un territorio invadido.
país,
sin ningún esfuerzo
me reclino ante ti,
y te pienso,
con qué facilidad
voy poniendo en cada paso que doy
un poco de ti
y te recreo,
y me miro en los espejos
de tu noche
país
y te quiero
porque soy un solitario cobarde,
yo que nunca tuve patria
y las horas de mi vida
las pasé
conociendo el dolor insolidario
de no querer tenerla,
país. Pobre y triste país
que alegre te veo hoy,
hoy que todos han huido
de ti, de mí
y nos dejaron tan perfectamente solos
que somos
el gris de un territorio invadido.
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