miércoles, 13 de abril de 2016

Corre la sangre del poeta

Corre la sangre del poeta por aceras

hacia alcantarillas profundas,
precedieron en su vida puñaladas rotas,
abierta la carne por heridas púrpuras,
sobre un cuerpo que siempre supo
que venerar al otro era mutilarse
o quemarse un poco a lo bonzo
bajo la sombra de bruñidos edificios,
aclamado por sedientos seguidores,
lectores compulsivos de poesía.

Dijo, citó como pudo, antes de morir,
que romper la mansedumbre de la palabra
era construir el verso indomable del poema.
Y llevaron luego su hermoso cadáver
a escenarios lánguidos
donde rutilantes esteticistas
le pusieron menta y laurel
una pincelada de óleo,
ramita de lino,
y en su boca acomodaron
la palabra fin.

Dicen que como se esperaba
aumentaron las ventas.

domingo, 10 de abril de 2016

Soledad y casa

Sobre una tela sucia el cuerpo desnudo se lava
se acerca al borde de las necesidades
y frota sus paredes de carne con el paño gris
frota las manchas oscuras de la vida.
Dentro de la casa los grillos corren bajo las mesas
su canto metálico afila los cuchillos
que más tarde cortaran la carne
abriendo recuerdos y heridas del pasado
entre sus paredes blanqueadas hay 
un murmullo de cortinas y olor a café
hay pan triste y caliente rebanas apretadas
contra los pechos de leche y harina.
Te aman los descalzos de pie carnívoro
los mutilados con sangre de ave en los labios
su beso sabe a corteza y a mimbre verde
te aman con la piel que les dejó la historia
cicatrices y costuras y un olor a humo.
Los zapatos caminan solos
ahora los hombres huyen de las ciudades
ya no quedan selvas algún bosque los reclama
en las ramas más altas de los arboles más viejos
hay perchas abandonadas
cuelgan de ellas nidos de pájaros distintos
con dos picos cuatro alas y cabeza de pez.
Sobre una tela sucia dibujas ahora una vida
como si ungieras tu nombre con yerbas amargas
después de la penumbra atraviesas el umbral
más allá de los dinteles recuperas el tacto de las cosas
y los hombres aprietan sus falos contra la verdad
levantan sus ojos y su voz al cielo
se desliza por sus muslos blancos y famélicos
el semen de las cosas vanas de la vida.
El agua de los ríos arde
su aceite de peces deslizándose
las flores como velas encendidas las lleva el agua de lluvia
si dejas marcas de sudor y orín a lo largo del sendero
te seguirán caracoles azules y babosas negras.
Todo comienzo es una quimera
tú destejes madejas y madejas
tus ovillados dedos descubren la verdad.
Alguien te besó en los labios
y puso unas palabras como condición:
si te nombran todos eres sola.

Un cálido deseo de libertad

Cae agua,
una lluvia dormida arrastrada
por las alas desplegadas del viento,
cae un aldabón pesado de agua
sobre las grises piedras
y la llave rompe la dorada cerradura
y el manantial es fuente.
En el desierto de dunas arqueadas
cae la tarde como un velo
sobre una paloma muerta.
He leído las cuentas cosidas de todas
las semillas que cruzaron desde el norte
las montañas,
blancas como un recuerdo,
he leído el movimiento de tus labios,
su murmullo de pájaros.
Desnudándote en la tranquilidad del oasis,
tras el matorral de encendidos espinos,
sabes que en lo diáfano tú eres el secreto
y vas depositando tus vestidos
junto a un cálido deseo de libertad.
Y yo seguiré viviendo en un patio antiguo
habitado de viejas flores muertas,
junto a un mar de porcelanas rotas,
junto a noches de luna llena
que limpiaran las sombras,
la calamidad inútil de los rostros.
Ahora que todo parece alimentarse de agua
y miedo.

Recuerdo

Porque tú vengas no me voy a poner a temblar
como una hojita agarrada aún a la rama más alta,
no,
temblaré cuando la rama más alta caiga
y en su ruido,
conmigo caiga tu recuerdo.

jueves, 7 de abril de 2016

Redes

Escucha muchacha
eso que notas en la piel no es un trastorno pasajero,
no es frío que puedas cubrir con ropas abrigadas,
son las aguas de un río que arrastra hojas muertas,
peces brillantes y escurridizos, limos, y la mirada
de unos ojos que contemplaron su corriente aguas arriba.
No temas, el calor en los labios o el latido en las sienes
son emociones y ruidos semejantes
a el murmullo del agua que busca el mar
lamiendo día tras día tu cuerpo, haciendo cauce en ti.
Te lo dice un buceador de la vida
que supo que la piel, como las redes de los pescadores,
hay que repararla después de cada jornada
una vez recogidos los peces que van alimentar tu vida.


miércoles, 30 de marzo de 2016

No lo voy a repetir

Acabo de quemar un poema
que al arder le daba sentido a los versos.
Acabo de quemar un poema
que al arder le daba sentido a los versos.
Hay poemas que tan solo tienen sentido
si estos son sometidos al fuego.
Hay poemas que tan solo tienen sentido
si estos son sometidos al fuego.
Hay una purificación necesaria
a la que se debe someter la palabra
a la espera de las cenizas del poeta.
Hay una purificación necesaria
a la que se debe someter la palabra
a la espera de las cenizas del poeta.

Del que se espera sea aventado
a ser posible en un día de viento.

No lo voy a repetir.

martes, 29 de marzo de 2016

Mariposa

Ese vuelo sin aparente rumbo
que admiras o contemplas
te excita o te incita
lo que viene a demostrar que el ala de la mariposa
se pinta se traza se diluye se hace se esboza
se descompone iridiscente o plagio de aquél otro ala
(si lo ves o la ves a esa voraz del polen)
se alza se planta se bate en dos sobre su dos
se agiganta
o no
se pierde diminuta
lo que viene a demostrar que el ala de la mariposa
proviene del óleo
(un pintor en las sombras lo confirma)
y ella es una santa de los colores arrastrada
por la luz de un árbol o una piedra un hilo de agua
y que en su vorágine muere materia mineral desnuda
engarzada en monumental pan ético
de un horno apagado por la harina de los siglos.


Georgia O'Keeffe. Michael A. Vaccaro, 1960


sábado, 26 de marzo de 2016

Caballo

Monto un caballo cojo y ciego.
En la noche negra lo anima mi fusta.
-Hsu Chih Mo-

Peregrino y vagabundo
enemigo negro blanco y azul
vagando
pues errar era
un punzante dolor en el costado
una fusta tensa en el ijar
débiles los corvejones
falto el aliento de la bestia
la mirada cansada ve
las ciudades borradas del paisaje
ahora que toda la tierra
recuperó los caminos
esas veredas únicas
solo para equivocados.
Lejos de ti una manada roja de cascos
las negras crines
lamen las laderas
la calma se transforma
y bajo el sonido de la lluvia
los caballos felices
inadvertidos gritan
la proximidad
de las extensas praderas.

Su loca felicidad de libertinos.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Miedo

Una huella en el vidrio
o un figura en la niebla.
A veces los cuerpos se tocan
con un miedo excesivo
a la oscuridad.


jueves, 17 de marzo de 2016

Publica pájaros

No publiques libros.
Publica pájaros.
No escribas versos,
escribe vuelo, pluma.
No busques la llave,
encuentra la jaula
y quédate dentro
lamiendo la fría cerradura.
Que el poema te abra,
y el viento te arrastre.
No publiques libros,
publica lagartos, puestas de sol,
flores encendidas,
músicas que te traen recuerdos
de paisajes y cuerpos deseados,
fotos de cuando eras joven,
para que todos vean
que tu rostro de catre
presagiaba un futuro
de páginas emborronadas:
publica pájaros.


miércoles, 16 de marzo de 2016

El dulce vapor que emiten las fábricas

Como todas las tardes en las sombras ociosas
hay demoledoras figuras sumidas en grosero hastío
sometidas al sueño, los plazos, el tedio.
Allí he visto gente gimiendo por calles y plazas
en pos de aquél poema de Beckett:
"..quisiera que mi amor muriese
y que lloviera sobre las calles
por las que paseo llorando
por aquella que me creyó amar.."

Luego vociferaban en la noche,
cumpliendo así el rito
de quien acaba una promesa.
Las pérgolas se mueven siguiendo el temblor
absurdo de la luna,
y las glicinias envenenan
la mirada melancólica del poeta.
Las fábricas apagan sus motores,
exhalan un ronco sonido,
agonizan
pero nunca mueren,
reviven cuando acaba su vigilia,
y duelen de nuevo al iniciarse
una nueva jornada, 
y así una razón de máquinas
impone al hombre
su periplo de miedos.

El agua gris,
los enormes edificios de vidrio ahumado
bajo la lluvia de abril.
Su primavera de caballos y acero.
El neón, transfigurando los rostros
sobre las aceras mojadas de la noche del hombre.



Despertar

A veces tengo la triste sensación de un defecto.



viernes, 11 de marzo de 2016

Merienda

Acabo de tomarme dos rebanadas de pan con miel.
Tomarse dos rebanadas de pan con miel
no es algo extraordinario que merezca
contarse en un poema.
Aunque la miel sea de azahar.
Aunque las haya regado con el blues
de un esclavo negro
y dos copas de Mencía.
Pero hoy es un día especial.
Paseando por la vida,
esta vida que tanto me cuesta pasear,
he recordado que hacía 50 años
que no tomaba pan con miel.
Hoy. Cincuenta años.
Cincuenta años regañado con las abejas.
Hoy es un día diferente,
he tomado por la boca mi niñez,
he buceado en otros amaneceres
donde libaba la soledad,
he claudicado como hombre,
he recuperado la miel.

jueves, 10 de marzo de 2016

Amado maquillaje

Me ducho. Tomo café.
Me peino el pelo de pensar despacio.
Dudo en masturbarme, pero me afeito.
El otro me mira desde el ignorante azogue
tomándome como frágil ejemplo.
Salgo vestido aunque desnudo a la calle.
La calle cualquiera, la calle de tumultos,
la calle gris, la que me aguarda.
No llueve, pero tengo un amante.
Tengo dos amantes. Incluso tengo
un guante azul y un rojo pañuelo,
y una blusa malva con escote de ángel.
Las dos me desnudan ávidas.
Las dos se portan igual, pero se creen distintas.
Incluso jamás me olvidan,
tengo por tanto recuerdos.
Una prefiere mi sudor como bálsamo
mezclado con el perfume que uso habitualmente,
y así, con los ojos cerrados,
abrazada a mí, dice que se corre.
La otra sujeta mi cabeza entre sus muslos
y se convulsiona mientras susurra
que es la mujer más feliz del mundo.
Soy el instrumento de sus abismos insondables,
soy la luz que no veré nunca,
esa oscuridad donde todo es perfecto,
y verdadero.
Las dos fingen que se mueren.
Las dos fingen.
Las dos dicen que me aman. Las dos me usan.
El placer es una sensación esponjosa
que absorbe desde la sangre
el rito donde pena y gloria,
las causas perdidas,
van llenando de ojos sorprendidos
el corazón de los tiernos cuerpos,
abriéndose y deslizándose
como lágrimas que lentamente
van entristeciendo mi abdomen
de domesticada fiera.
Las dos me aman.
No saben que follan con un cadáver
de maquillado aspecto.

jueves, 3 de marzo de 2016

Púber

La métrica del paisaje en nombre de la luz,
las esporas de marzo
en nombre de la primavera,
esa niña asustadiza que investiga
números extraños en su pubis,
garabatos negros,
álgebra de dulce tacto,
un crucigrama que la altera
o la alza
por sobre estigmas,
caléndulas, geranios,
anémonas en llamas,
flores secretas,
poema épico que la arropa,
la tela íntima que la ansía,
el amor de los perfumes,
la tibieza de las maderas,
el algodón que la abraza.
Niña asustadiza que investiga
y halla y logra y quiere
y va y se encuentra con la vida 
haciendo alardes,
y algunas filigranas.

viernes, 26 de febrero de 2016

Barca

Con la edad de las tinieblas
me han nacido en las ingles de navegar
unos pelos negros y largos
que al arrancarlos con prudencia uno a uno
se han convertido en pequeñas serpientes
de piel ebúrnea y escamosa
las cuales al aplastarlas con severa repugnancia
se han convertido en remos
para una barca que alguien gris
que mora en las sombras
ha puesto en mi vida
para que pueda cruzar el mar del olvido.

sábado, 20 de febrero de 2016

La luz de mi ceniza

Cuando así te veo,
tan llena de existencia
existiendo,
noto en ti un yo
que no es mío
y en mí el reloj azul de la luna
moviendo sus manillas,
cayendo sobre mí
las horas de la noche
y en ti la luz de mi ceniza.

jueves, 18 de febrero de 2016

Tal vez en el silencio

Tal vez en el silencio, a eso de las doce de la noche,
cercanas las cuatro de la madrugada,
un par de horas después de haber amado tanto,
será entonces cuando ponga fin a este escalofrío
y me dedique a buscar en la oscuridad
los besos perdidos por la alfombra,
o a recoger las pelusas livianas que dejaron
los cadáveres verdes de aquellos hombres
que intentaron amarte en mi presencia.
Y en ese silencio deduzca
que si te dejo, no tenga a donde ir.
Que debo asumir que tú eres mi lugar de destino,
la tierra que cavo entre los surcos del poema,
o la frente que levanto al cielo
buscando o preguntándome qué hice.

Aún me crucifican las encrucijadas,
los maderos curvados,
el óxido sucio y malva de los clavos,
las coronas de espinas dulces.
Y como un cristo que nunca se arrepiente,
nada excitante hice por impedirlo.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Dado

Nada tan fácil como sostener un dado
entre los dientes.
Un dado en la punta de la lengua.
Un dado hecho del hueso más necesario
que el hombre usa para ser un animal despierto
un ser vertical próximo a la frente
su reptil occipital de sangre fría
su manera de pensar
su necesario color sangre
su marfil de muelas sencillas
sus mandíbulas para el pan
que siempre masticó de rodillas
y de rodillas dio un trago de vino ardiente
para ver lunas azules
más allá de las estrellas.

Un dado hecho del hueso del pasado
hecho de sol a pulso de saliva
en la punta de la lengua
para después hacerlo girar rápido
dentro de la boca
y escupir un seis
el tres
un dos
las veces
el asco que sintió
jugando a la vida
jugando a tirar el dado
para que la vida le diera un número
para que la vida tuviera
un número
ese por el que siempre cae el dado.
Un dado hecho del hueso más apremiante
de su vida de embelesado
que mira a las estrellas.