martes, 10 de mayo de 2011

Cuando venga la noche



Cuando venga la noche de animales fatigados en lo oscuro,
en derredor nuestro nacerá una espiga mortal de latitudes,
una orilla genial de vinos y vapores neutros
el amargo regusto azul de los sarmientos.
Cuando venga la noche, que venga pronto,
podremos descorrer las cortinas, levantar las persianas,
que nos invada su luz y que el sol se contamine
de arteras sombras que viajan a lo oculto,
hacia el ojo negro que no ve jamás el brillante fulgor.
La llama que arde en los corazones
va dejando un rastro de sangre
que olfatean seres mestizos
con el paladar de un alce y los ojos de un ciervo.
Esta noche los amantes acarician el lodo
y los besos tienen el sabor difícil
de gladiolos ardiendo.


          The Fire - Patricia Barber



2 comentarios:

Carmen dijo...

Lo he leído 7 veces Tomás y me estoy acordando de Ana Rossetti cuando distingue entre los verdaderos poetas y los que sólo tienen pericia.
Y ahora siento no tener al menos esa pericia (o a falta de ella ser acaso, como yo digo, de los que han nacido con el Espasa debajo del brazo)para poder hacerte un comentario con sustancia.

Ni pericia ni Espasa tengo así que sólo te diré que tú eres poeta

Y la fotografía del corazón de plátano me ha encantado, que te enteres

Un beso

Tomás Rivero dijo...

Ese, "tú eres poeta" me ha acojonado un poco. Ser responsable del poeta que uno lleva dentro es mucha responsabilidad para con un irresponsable inquilino, que no paga jamás el alquiler.
Un beso.