martes, 3 de enero de 2012

De pájaros y libros


1
El pájaro añade a la cuerda
su vuelo roto
hasta que cae rendido.
Otras veces ahorcado.

2
Los pájaros dormidos no debieran soñar,
sobre ellos se derrumban los bosques
en la pertinaz pesadilla.

3
Con los ojos cerrados se ven cosas invisibles.
En mi pesadilla los libros
son nidos.

4
Dejadme pues morir entre libros
que quiero luego registrar los estantes,
las páginas confusas,
cotejar versos con rutas de viaje.

12 comentarios:

Lokdos dijo...

Pero que belleza Tomás, me gustan todos, todos, todos.

El primero y el segundo, ay no sé, pero el dolor de los pájaros me deja tan indefensa...

Me ha desarmado, gracias.

Hostal mi loli dijo...

Está claro que eres un pájaro en un nido de libros, que feliz estás entre tus libros, así te salen luego las poesías por el pico y por la pluma, y hasta por el alma. Besitos.

Tomás Rivero dijo...

Un beso, para ti Marcela.

Los pájaros nos persiguen.

Tomás Rivero dijo...

Soy un pájaro de agüero regular.

Un beso, Loli.

Eva R. Picazo dijo...

Me uno a la fiesta siempre fui mujer pájaro

Tomás Rivero dijo...

Ya me di cuenta, Eva. De insistir en tu pelo corto un día te saldrán plumas.
Volar será un secreto.

Ventana indiscreta dijo...

Tú vas de pájaros encadenando versos.

Hoy, ya ves, yo voy de tórtolas. 265.
Algo amaestradas estaban. Pero no contaré el secreto.


Un ligero vuelo, sir Tomas.

Tomás Rivero dijo...

Una pasada rasante sobre tus 265 alas, entrañable.

Un beso.

Shandy dijo...

Me gustan aunque me produzcan dolor y tristeza, un dolor que se serena y una tristeza que se aquieta a medida que bajo los peldaños. Me refugio en los últimos versos, ese nido de "páginas confusas" donde "cotejar versos con rutas de viajes".

Un abrazo en ruta

Tomás Rivero dijo...

Bueno, mi opinión sobre la tristeza es otra. Intento explicarla como mejor puedo. Pero yo no creo que la tristeza forme parte de algo triste dentro de nosotros. Creo que la tristeza es una de las sensaciones más lúcidas y más frescas. Recorrer, por ejemplo, con los recuerdos aquello que se perdió, nunca tiene para mí como referente al dolor. Creo que en mi caso, es una participación en la belleza, como ente activo. De ser parte de ella. Y lo puedo decir, contar, como si yo fuera ese devenir de las cosas que suceden, y no un mero espectador, que sufre pérdidas y las llora.

Un beso, Shandy.

Shandy dijo...

Claro, Tomás, la tristeza, como la melancolía, puede ser arropante, bella, lúcida, creativa. A veces se procuran espacios para la evocación ,para la nostalgia premeditada, porque recordar es volver a pasar por el corazón y las vivencias recreadas son un preciado material para la poesía. Pero hay otra tristeza que produce angustia y que es paralizante. No la siento en tu texto.
Sí me produce una punzada de dolor "el pájaro ahorcado", la muerte del poeta o de la belleza. Como metáfora poética tiene mucha fuerza.
No concibo a un poeta sin Saudade, sin cierta melancolía, sin la lucidez de saber que nada es permanente.

¿Recuerdas, amigo?
La luz dejaba formas de saudade
y la frescura de las piedras
podía modular los ámbitos del río
lámina impresionista en la mañana fugitiva..
Era el tiempo
en que las muchachas jóvenes recogían los helechos.

Te acordarás a veces de la mudanza de las hojas
de los espacios marcados por una lluvia limpia
de la textura de la flor rosada de las zarzas
de la imprecisa distancia que va de la vida a la muerte
allá por Vilarente.
La tarde descendía como un palio
sobre las tierras de Mondoñedo
en el tiempo de los hexámetros latinos.
[...]
Luz Pozo Garza

Tomás Rivero dijo...

Nos vamos a morir de alegría un día de estos. Al saber de tantos. Este fragmento de poema de Luz Pozo, es una joya.

O también de generosidad, al comprobar que damos más de lo que tenemos. Y nunca nos llega para dar un poco más, ya que como dices, nada es permanente. Esa es la lucidez que nos hace generosos.