viernes, 17 de junio de 2011

Eyáculas

Después de circundar con la punta de la lengua
el órgano sexual de él
ella dislocó el presagio del prepucio
arañando el hombro desnudo del muchacho
e hizo mutis sobre el vello de braille:
su pubis convulso fanático
se conmovió,
selló sus ojos con semen descubierto
en la oscura huella mineral del bálano:
cabeza abultada, glande túrgido y táctil ,
mano, dedos, labios y boca
lengua:
soldadura digital
sobre la carne uncida de su cuerpo.
Y tras el cristal transparente
sólo el aire.
El aire solo de la tarde
en el plexo solar de los muchachos,
donde el prado se extiende,
donde el musgo alardea
de rotos manantiales.

Y ella quedó  lánguida.

















1 comentario:

Hostal mi loli dijo...

Bonita poesía ,y lo a gusto que se han quedado. Menos mal que que pasa algo bueno en tu blog,porque en el vídeo anterior se moría el tio y daba pena,esto por lo menos es una buena entrada antes de ir a dormir y a soñar.Beso raro porque contigo no se que pensar.