lunes, 16 de enero de 2012

Dulce desvelo


Me volví a casa caminando, con el fresco de la mañana,
durante un rato del trayecto con Bea, otro rato sola,
te escribí un correo y me fui a la cama.(*)
Encontré en las sábanas un perfume dulce
que me trajo el recuerdo de un hombre triste
que me amó tan lento que se hicieron lluvia
mis besos en su boca.
Y mis lágrimas en su mejilla,
afluente de vidrios y calles solitarias.
Y amaneció después un día frío
como aquel perfume suyo
que me amo tan lento
como un recuerdo dulce.
























(*) Los tres primeros versos me los ha prestado,
suyos eran, Carmen Muñoz. Agradecido quedo.

12 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

... el recuerdo dulce de un hombre triste.

Y ese árbol:

Al este y al oeste
llueve y lloverá
una flor y otra flor celeste
el jacarandá.

Y un abrazo

Hostal mi loli dijo...

Buen poema y preciosa foto. Un beso.

Tomás Rivero dijo...

Está jacarandá, con tilde o sin ella, está en el sur, dónde también llueven sus hermosas flores celestes, como tus cuatro versos.

Un beso, Soco.

Tomás Rivero dijo...

Gracias, Loli.

Un beso.

Isolda dijo...

Casi me pierdo este poema tan dulce, que has logrado a partir de los tres primeros versos.
Gracias a Soco evoco las jacarandas que tengo a dos pasos y que florecerán en mayo. Te regalo otra palabra, solo por asociación, seguro que la conoces: jitanjáfora.
Besos, hoy, convertidos en lluvia.

Tomás Rivero dijo...

Creo que los dadista se enredaron con esta palabra, o juego de palabras, Isolda.

Casi te lo pierdes? Por? Yo no pensaba quitarlo, palabra.

Oye y tu jacaranda, por qué florece en Mayo? Si esta de la foto lo hizo en septiembre. No me extrañaría que florecieran dos veces.

Besos.

Lokdos dijo...

Hey Rivero, la primera lectura de tu poema me dio un recuerdo, mi hijo me pregunta "mamá que significa friolento" "que siempre tiene frio, hijo" "ah, yo pensaba que el frío es de caminar despacio".

Te mando un beso, cálido.

Anouk A. dijo...

Me gustó el poema, me hizo sentir por dentro como cuando lloras y hay algo como azúcar deshaciéndose garganta abajo, cristales muy dulces y cortantes.

(Añadiría, si se me permite, en plan picajoso, que los tres primeros versos yo los separaría, o los pondría en cursiva o entre paréntesis... hay algo en ellos que no me encaja con el resto, quizá porque son muy narrativos).

Lo mejor del poema es lo tuyo, sin duda, aunque los tres primeros versos tienen una función importante para encuadrar el resto ;)

Besos (y disculpa si me he metido donde no me llaman :S)

Tomás Rivero dijo...

Dile a tu hijo que tiene razón, "el friolento" es un poeta que se aleja despacio de un corazón cálido que le abandonó.

Un beso cálido, para tu corazón, Marcela.

Tomás Rivero dijo...

Te metiste donde no te llaman, muy bien, Anouk.

Es cierto lo que dices, picajosa. Pero esos tres versos, tan narrativos, como tú bien dices (parece que estás en el camino del buen decir)son el "motivo" de todo el poema. Sin ellos no soy nadie.

Comparto todas tus palabras. Así debía hacerse, como tú indicas. Eso es lo correcto. No solamente en cursiva, tal vez incluso como una cita encabezando el poema.

Me ha gustado (sigues en el buen camino)tu forma de meterte dónde no te llaman. No tod@s saben hacerlo tan bien.

Besos.

Shandy dijo...

Pues sí es cierto que los primeros son más narrativos y los otros más líricos. Pero precisamente ese "desencaje", esa ruptura, a mí me llamó la atención, tiene encanto. Me parece bien romper fronteras entre los géneros. Y perdón por meter la nariz, pero acepto la colleja virtual.

Tomás Rivero dijo...

Claro, es que ese desencaje es el hace que muchos poemas nazcan.
Como ya he dicho, de no ser por esos tres versos que cogí-prestados a Carmen, no hay poema.

Sabes que no hay colleja, para ti.
Un beso virtual sí, que debe saber a silicio con un toque de turmalina, piedra que atrae a las cenizas. O mejor no.
Un beso, de los de toda la vida, antiguo y con carne.