viernes, 13 de enero de 2012

La clase obrera va al paraíso *

Si me preguntan diré que esta tersura proletaria
de arrugas inclinándose al atardecer
se debe a una crema anticomentarios
que me he dado en la cara;
que dejé de leer los cataclismos
mas sin dejar de vivir en ellos.
Si me preguntan diré que vengo,
que jamás fui,
que nunca pisé lugares sacros,
y que, aunque miré, no vi más que una
niebla
espesa,
diré que ya dejé de leer entre líneas
y que ahora leo aves cuando pasan
cruzando el cielo,
camino de emigrantes climas,
más cálidos o benignos.
Diré: este es el muro desde el que caigo
construido por vosotros;
mas es verdad que no veo nada
y que tropiezo siempre en la misma piedra,
puesta por vosotros, sin duda.

Siempre creísteis que mi inocencia era soltera
de viudas emociones interiores.



* "La clase obrera va al paraíso", 1971. Dirigida por Elio Petri y protagonizada por Gian Maria Volonté, Mariangela Malato, Gino Pernice, Salvo Randone.

6 comentarios:

Isolda dijo...

¡Cómo cambian las cosas con el paso del tiempo! esa imagen es magnífica: "tersura proletaria
de arrugas inclinándose al atardecer"
Me he sentido identificada con tu poema; recuerdo la película, que era buenísima. En el 73 también pertenecía a un sindicato, (sector del metal) nada cómodo, en aquellos días, para qué engañarnos.
Hago como tú, ver la vida pasar, aunque ya quisiera expresarlo con tus palabras. De lo mejor que te he leído, ya sé que es poco, pero éste merece un diez.
Besos de sol, color malva a estas horas.

Tomás Rivero dijo...

Isolda, ver la vida pasar. Los colores malva. Hay una puesta de sol para nosotros cada día. Hay un amanecer distinto. Somos una patria pisoteada. Nosotros nunca fuimos imprescindibles, ahora somos inservibles e incómodos. Pero no me doy por aludido. Silbo y compongo poemas. Veo la luz y nunca la veo igual.Tengo una percepción de la felicidad que la comparo siempre con lagartijas y mariposas.

Yo era de la dirección de CC.OO. del 77 al 81. Si en el 73 era complicado ser de un sindicato, en el año 80 lo complicaron ellos mismos. Somos el eructo de un dios cabrón.

Besos de niebla, ahora que la tarde se acuesta con la noche.

Paloma Corrales dijo...

Eres poeta, Tomás, de los pies a la cabeza. Poemazo.

Beso.

Tomás Rivero dijo...

Paloma, son las 14:40 y estoy guisando unas judías con pulpo. Estoy en la etapa de freír unas verdurillas que son la base para el guiso. Creo que sigo los pasos que el olor del guiso me va indicando.
Mi padre nunca entendió (ya murió) que perdiera el tiempo haciendo poemas. Yo le decía que los versos servían para cocinar. Y él pensaba que le tomaba el pelo. Y su mirada era grave. Era un reproche.

Te dejo que voy a por el pulpo.

Un beso, Paloma.

Carmen dijo...

Estas matitas de verdura me recordaron a las verdurillas de tu guiso


He soñado una fuga. Y he soñado
tus encajes dispersos en la alcoba.
A lo largo de un muelle, alguna madre;
y sus quince años dando el seno a una hora.

He soñado una fuga. Un “para siempre”
suspirado en la escala de una proa;
he soñado una madre;
unas frescas matitas de verdura,
y el ajuar constelado de una aurora.

A lo largo de un muelle…
Y a lo largo de un cuello que se ahoga!


- César Vallejo, Medialuz

Tomás Rivero dijo...

A los alumnos se nos ven las influencias. Y si dices César, yo me pongo de pie para que pase su nombre entre mis brazos.

Un beso, Carmen.