viernes, 3 de agosto de 2012

Multitud incesante

¿Qué hago yo aquí
multitud incesante
rodeado de piedras?
Agua, dadme agua,
su forma doblega mis labios
y mi boca sedienta de palabras
llena de besos las fuentes
ocultas del desierto.
Allí el tiempo de multitudes
es lento y los muchos se serenan.
Venid a darme nombre
ahora que ya solo. Uno.

8 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

"venid a darme nombre
ahora que ya solo"...

egun on Tomás. y besos

VICTOR GATO dijo...

En realidad somos comunidad, si no, no tiene sentido. siempre la doble faceta, individuo diferenciado y cuerpo común.

Me gusta.

Tomás Rivero dijo...

Un beso grande, Soco.

Egu on.

Tomás Rivero dijo...

Yo que no soy si los demás no son. Sí, esa doble necesidad.

Saludos, Víctor.

Jorge Arbenz dijo...

Muy buen poema, Tomás. Qué tengas el mejor agosto posible ( dadas las circunstancias)

Tomás Rivero dijo...

Gracias Jorge. Igualmente, que el mes de agosto y el resto del año nos sea llevadero.

Un saludo.

Isolda dijo...

Poemazo, Tomás, de los que duelen.
He leído esa prosa posterior magnífica, que repasas hoy. No comento, repaso contigo.
Un beso fuerte.

Tomás Rivero dijo...

Gracias por tu comentario, Isolda.

Es cierto repaso. Siempre estoy repasando. Dejo que me acompañes. Encantado.

Un beso.