miércoles, 13 de febrero de 2013

Adúltero

No me gusta coño vigilado ni estanque sin peces
-Guillermo de Aquitania-

Con un testículo también soy capaz de amarte,
me sobran cojones para fundir el mercurio
de tus ovarios de estambre,
quemar en la zarza todos mis espermas,
y morir abrazados sonriendo al patíbulo.
¡Ah! y tu marido que formó parte de la trama
que lo parta un justiciero rayo ecuménico
o que se lo folle el sable fálico del pez espada.









6 comentarios:

Hostal mi loli dijo...



Eso es ser un buen amante, si señor, y además poeta. Genial. Besos.

Tomás Rivero dijo...

Es que los poetas están sobre valorados, tampoco es para tanto.
Un beso, Loli.

Ánima Bendita dijo...

Con versos como éstos y un poema como éste deberías tener el mundo a tus pies, Tomás. A más de uno/a se le erizarían los vellos que los cubren al descubrirse al leerlo cubiertos de tanto vampírico, y cutre por demás aunque provengan de la nueva hornada, amor al que cantan, dicen, en sus poemas (también dicen).
Mi enhorabuena, poeta de lo verdadero (que no tiene nada que ver con "la verdad")
Un beso

Tomás Rivero dijo...

Muchísima gracias Ánima Bendita o Sofía Serra bis.

Bis besos.

Shandy dijo...

¡Cullóns, poeta! Ou como dimos aquí: Carallo pra o texto!!

Buen texto de un "Piel Roja"

Besos

Tomás Rivero dijo...

Guillermo (1071-1127), IX duque de Aquitania, gran trovador, y otros etcéteras, tenía algo de "Piel Roja", perdía batallas y los turcos le mojaron la oreja en unas cuantas ocasiones. Se consolaba con las damas.

Besos de sioux.