miércoles, 8 de mayo de 2013

A Ramón Ataz, poeta.


La hora del humanista ha pasado hace tiempo
es menester vivir al borde del abismo
el viento se levanta ¿quién se cruza de brazos?
-Carlos Edmundo de Ory-


De los menos, de los poetas


Aunque me duelan las costuras azules de las uñas
y el mundo sea una piedra quemándose
entre el norte y el sur
aunque me calmen las alas de los pájaros
cuando se posan en los ojos de la noche
y yo sea un triste,
aunque hoy sea un miércoles preciso como un lunes,
y en la tarde jueguen las niñas con los niños
a ese juego del amor adolescente,
aunque me certifiquen que los sobres contienen
poemas de cera y cal
grabando la vida y quemando olvidos,
siempre estarán los árboles pendientes
de una ráfaga sencilla de viento,
de un soplo que quiera apagar la angustia
de los solitarios,
de los menos,
de los poetas.


14 comentarios:

Julia dijo...

Siempre habrá ojos que te miren.. Eternamente.

Paloma Corrales dijo...

Qué bonito, Tomás. Mucho. Beso.

Tomás Rivero dijo...

Julia, un beso. Lo de eternamente me da algo de vértigo.

Tomás Rivero dijo...

Ramón se merece un buen poema, o dos o tres mil. La vida. Maldita sea la vida si la vida es la vida.

Beso, Paloma.

Eloy Sánchez dijo...

Llevo minutos mirando de frente al poema, y no se qué decir.
Ramón se lo merece.
Un gran abrazo Tomás.

Hostal mi loli dijo...

Gran poema y una foto muy bonita. Besos.

VICTOR VERGARA dijo...

aunque me calmen las alas de los pájaros cuando se posan en los ojos de la noche ...

siempre estarán los árboles pendientes de una ráfaga sencilla de viento,...

.............
Un saludo.

Anónimo dijo...

Una de las cosas que hizo que me enamorara de Ramón fue su poesía. Llenaba cuadernos con poemas y versos sueltos que luego pasaba a máquina. Luego nos casamos y vinieron las niñas, y Ramón dejó de escribir. Puso los pies en el suelo, y la cabeza también. Fue un padre maravilloso para nuestras hijas y estaba siempre pendiente de nosotras, pero le faltaba algo, aunque él no se diera cuenta. Y, un día, descubrió que internet estaba lleno de poesía, que lo que ya no encontrabas en las librerías estaba aquí. No sólo resucitó el poeta, sino que creció tanto en tan poco tiempo....
Yo sé que era de los buenos, y sé que podía haber llegado a ser muy grande, pero no tuvo tiempo de más...
En estos momentos sois mi consuelo, y no os podéis imaginar las lágrimas que se han derramado estos días delante de este ordenador.
Gracias por tu bellísimo poema. Muchas gracias.
Fdo. Elvira

Tomás Rivero dijo...

Eloy, Ramón y su poesía se lo merece, sin duda. La muerte es una estupidez. Espero al menos ver publicados sus poemas algún día.

Un abrazo.

Tomás Rivero dijo...

Un beso Lola. Siempre se mueren los que más hicieron por la vida.

Tomás Rivero dijo...

Un saludo, Víctor.

Gracias por tu comentario. Un fuerte abrazo.

Tomás Rivero dijo...

Gracias a ti Elvira por dejar aquí tu comentario y tu dolor. Fue un placer para mí conocer la poesía de Ramón, hace de esto un par de años. Sin duda un buen poeta. Nada puede consolarnos de la muerte del compañero, un abrazo para ti y para tus hijas. Y gracias de nuevo, muchas gracias por dejar aquí tus palabras. Decir que siento su muerte no alcanzaría para expresar mi rabia ante lo absurda, estúpida e injusta que es la vida. Nada me gustaría más que ver publicados sus poemas, poder tocarlos con mis manos, llevarlos conmigo.

Un abrazo fraternal.

Shandy dijo...

Un poeta siempre se merece el reconocimiento de todos los que amamos la poesía.

Un abrazo

Tomás Rivero dijo...

Un poeta siempre es el hombre que más letras añade a la nieve. Sus miedos ocultos en el fuego.

Un beso. Y un abrazo, Shandy.