Su primer instrumento fue el violín. Pero tocaba la guitarra con sutileza y sus "riff" serían imitados por gente como Charles Christian, Django Reinhardt, T-Bone Walker y B.B.King.
En 1951 una novia le roba su colección de discos y sus guitarras y algo de pasta. Esto le provoca una "depre" que le lleva a retirarse durante diez años.
“Yo canto blues de ciudad”, había dicho. Nació en 1899 en New Orleans, y murió en 1970 en Toronto, Ontario, Canada.
Se celebraron elecciones municipales hace un año por estas fechas, que eran el prólogo de las generales que se celebrarían siete meses después, en noviembre de 2011.
Hace un año, en una entrada, "Folios Grapados" decía:
“Ayer no fueron posiciones políticas lo que ganó en España. Ni la clase obrera ganó. Ni los compañeros de la puerta del Sol ganaron. Ayer ganaron posiciones economicistas, que es una manera perversa de entender la política. Ayer ganaron los bolsillos y las carteras vacías de los españoles. Con ese "vacío" fueron a votar. Para que los ricos se las llenen. Ayer ganó en este país la reacción, los malos ganaron. Los malos, con el consentimiento de los buenos. Ganaron ayer los ricos. Los pobres perdieron. Desesperados, perdieron los pobres ante el avance de su miseria. Ante la desesperación, siempre ganan los ricos. La razón no ganó ayer en este país. Ganó la desigualdad que irá en aumento. El movimiento del 15-M ya puede afinar en sus propuestas. Ya puede elevar su nivel de conciencia anticapitalista. Ya pueden en este ambiente de perdedores empezar a rodar por los campos de España. Con poemas de Machado en la mochila. Con poemas de León Felipe, con poemas de Hernández, Miguél. Con propuestas de felicidad rotunda en sus corazones. Con la ira en las sandalias. Con el puño en la mano. Con la mano abierta. Y con la palabra nunca cerrada. Ni en la boca, ni en los ojos. Con una propuesta de romper. De acabar. Pues eso es el decir: acabar para nombrar las cosas de otro modo. Buenos días España. Buenos días trabajadores pobres de solemnidad. Buenos días camaradas de un César Vallejo tenso y estirado en su esquina fundamental. Esperando.”
Ha pasado un año. Y como era de esperar, seguimos perdiendo. Tal vez se trate de eso, de esperar para perder. En esa “espera de pérdidas”, terminaremos por ser felices. Seguro.
Eres hermosa y secreta y en ti nacen después. No antes ni ahoras ni siempres. Después. Un después para siempre, para antes, para ahora, para qué. Eras tú un sí de mis después. En esa postura, en ese escorzo, abriéndote en ese ten. Ese después dispuesto. Un después de eternos siempres. Un casi amé de ti antes de que una luz de después te ensombreciera, una luz de sal. Un después de la luz que supuso tu último ven. El de los dos, como si los dos estuviéramos allí, en ese después, dónde el final era próximo a un final donde finales había para después de ti, para después de mí, mi final para otros después que de ti vendrían.
Eres hermosa y distinta como un transparente después. Como ese orgulloso final que nunca acaba. Dónde tú me besabas para después, para que dentro de un siglo, tal vez, para que siempre tu después me atase a ti, para que tu boca me supiera aún a luego, a ese eterno vendré como de un regreso, en un después amaneciendo en mí para que vinieras siempre. Vas llegando. Sé que si vienes, estarás en mí. Y fue después de muchos besos, que con un dedo roto y dactilar regresé a tocar con su fractura, el final de ti, el final de después. Nunca hubo una mirada tan profunda e intensa como la mía. Aunque fue desde la zarzas. O dentro o después de ellas. Y la sangre era un después para morir, pues aprendí de ti tu luego. Enredándose en mi sangre como una vena de espinas.
Una delicada transformación acaba de operarse. Veréis: jugar
a la ruleta rusa, especialmente en abril, deja en la boca
el sabor espeso y dulce de un cosmético. ¿Han empezado ya
a nacer las lilas?
-Pere Gimferrer-
El blues de Larry. Con refrito. Casi parece autentico. El refrito. El blues es blanco. Y no es lo mismo. Lo inventaron los otros. Los menos. Los de piel distinta. Los hermosos. Los negros, si señor. Los negros.