miércoles, 24 de agosto de 2011

Silencio - Jan Garbarek



cuando quise ser la caligrafía de las brasas,
-Amalia Iglesias-

CUANDO quise ser la caligrafía de las brasas
tu alma trajo tristeza hasta la noche,
que escribió poemas de alcohol en las paredes,
y se meció al viento de las cortinas
un brumo eco de lejanos besos rotos.
Tu boca era de orfandad y frío
y mi mano te nombró
como se nombra a una calle cuando uno está perdido.

Si me quieres házmelo otra vez,
musitabas agónica y generosa
y de nuevo ser nuevo y ser hombre,
corazón loco, bandera blanca arriándose,
rindiéndose bajo una lluvia de besos.

No puedes dejarme ahora.

1 comentario:

Hostal mi loli dijo...

Buen poema, y con esta musiquita me voy a dormir.Besos.