jueves, 10 de mayo de 2012

Limpios callejones fríos

Uno vuelve de aquel primer amor
sepultado por el dolor que provoca el recuerdo.
Ya la belleza no vuelve,
te apeas en estaciones intermitentes
durante el largo viaje
pero ella no está en ninguna,
ni ella ni ellos ni nadie.
Entre la sal y los hipos
el exagerado calor de las heridas
con sus arropes
adquiere el aire lento y suave de la noche.
Abre cartas la noche
deja sobres de nácar manchados
de ciudad.
Servir para nada
expresa reuniones de hombres sublimes
y aceitunados
que se organizan y matan
en limpios callejones fríos.


4 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

Nostalgia de ayeryausencia en tu poema.
Siempre tristes esas estaciones solitarias...

Besosdesal

TOMÁS RIVERO dijo...

La soledad de las estatuas a lo largo de las estaciones, Soco.

Besosdesal, sí.

Isolda dijo...

Me dejas sin palabras, me acogería a las de Soco, aunque sea un atrevimiento por mi parte.
Un regalito, Tomás
http://www.youtube.com/watch?v=pkrBuW8TKGg
Besos, todos.

Tomás Rivero dijo...

No, no es un atrevimiento. Gracias por tu "Nostalgia", Isolda. Buena la versión.

Besos.