martes, 9 de abril de 2013

Cae agua

Cae agua,
una lluvia dormida arrastrada
por las alas desplegadas del viento,
cae un aldabón pesado de agua
sobre las grises piedras
y la llave rompe la dorada cerradura
y el manantial es fuente.
En el desierto de dunas arqueadas
cae la tarde como un velo
sobre una paloma muerta.

He leído las cuentas cosidas de todas
las semillas que cruzaron desde el norte
las montañas
blancas como un recuerdo,
he leído el movimiento de tus labios,
su murmullo de pájaros.

Desnudándote en la tranquilidad del oasis,
tras el matorral de encendidos espinos,
sabes que en lo diáfano nadie te detendrá
y vas depositando tus vestidos
junto a un cálido deseo de libertad.

Y yo seguiré viviendo en un patio antiguo
habitado de viejas flores muertas.
Junto a un mar de porcelanas rotas,
junto a noches de luna llena
que limpiaran las sombras,
la calamidad inútil de los rostros.
Ahora que todo parece alimentarse de agua
y miedo.

lunes, 8 de abril de 2013

Palomas mensajeras

Abunda la inocencia de palomas mensajeras
entretenidas y cautas,
volando cuando el sol
atisba en su pupila.
Vuelan hacia horizontes verticales
pero torpes se enredan en los hilos
que Ícaro fue dejando
a modo de salvación
en caso de emergencia.

Envueltos en llamas
caen sus mensajes
abrasando la tierra.

viernes, 5 de abril de 2013

Luna

Como esdrújulas pones imanes en tus sienes
y desde allí orientas luna tu furor de metal,
los insuficientes besos que nunca quieren darte.
Inactiva se activa la palabra en tu lengua
de ella parte un tren cargado de palabras
que laxa pronuncias contra el lodo ancestral.
Tu labio leporino abierto a la maldad
oquedad entre dientes cuando el lirio blanco
fue puesto sobre tu carne fogosa y gélida.
Cercana ya la tumba una carta escribiste
con espinas celestes y perfume de rosas
contra el húmero negro que invadió tu tintero.

La muerte tiene aroma de cieno y miel
sabor a un beso dulce que no te dio nadie.

(Si te mira la luna debes abandonarte)




jueves, 4 de abril de 2013

Como un dolor de muelas

Las diez y cuarenta. Sabina. No es blues, pero qué más da.
La cota de nieve bajó hasta los 400 metros. Está nevando
en el norte. No se trata de cambio climático. Es que me
duele el hueso más médula.

"Un poco nubecosa entre sienes de ensayo
y algo mucho por cierto indiscernible esqueleteando el aire
dados ay en derrumbe hacia el final desvío de ya herbosos
     durmientes paralelos
son estertores malacordes óleos espejismos terrenos
milagro intuyo vermes
casi llanto que rema
de la sangre"

(Islas sólo de la sangre. Oliverio Girondo)




"Como si llegaran a buen puerto mis ansias,
como si hubiera donde hacerse fuerte,
como si hubiera por fin destino para mis pasos,
como si encontrara mi verdad primera,

como traerse al hoy cada mañana,
como un suspiro profundo y quedo,
como un dolor de muelas aliviado,

como lo imposible por fin hecho,
como si alguien de veras me quisiera,
como si al fin un buen poema me saliera...
una oración.

Como si la arena cantara en el desierto
los cantos de sirena del mar Muerto,
como si para crecer sobraran las escaleras,
como si escribiera un ciego un libro abierto.

Ven a poblar el zócalo de ojos,
siembra de migas de pan caliente
mis canas de alcanfor adolescente.

Ponle al sordo voz y alas al cojo,
bendice nuestro arroz, nuestro minuto,
como si no fuéramos cómplices del luto...
del corazón."

Cerezos

Hay un cerezo antiguo y una uva lejana,
una fruta abierta como un sexo
o un lirio, como una boca húmeda 
o una flor mojada, como una tela
que tiembla licuando un placer contenido,
deleitándose en las brasas azules
de encendidos pétalos de luz.
Una risa de ambos
que se lleva el agua transparente
de cada atardecer,
y una lluvia en mi costado de árboles
donde brotan semillas blancas
de cerezos nuevos.



lunes, 1 de abril de 2013

Victoria

Tal vez en un día como hoy no fuimos derrotados.
Tal vez la victoria fue nuestra.
Tal vez siempre salimos victoriosos.
Tal vez nunca se pierden las batallas.
Tal vez cautivos y desarmados
hasta ahora no tuvimos
una buena batalla que mereciera la pena ganar.




miércoles, 27 de marzo de 2013

Haiku con cabalgadura

Hacia ti he caminado,
todos mis pasos eran fronteras.
Y siete pétalos rojos nevavan
sobre la cerradura negra
de la alcahueta.

martes, 26 de marzo de 2013

Sacramento

¿De qué carecéis erráticas criaturas
que sólo me enaltezco cuando me miráis?
En vuestro deambular ¿cuál es mi ignorancia?
¿adónde reside el misterio de vuestra mirada?
¿dónde el perdón que me ofrecéis
y del que no soy merecedor?

Poseo la santidad del sueño
y sólo en vosotras me reparo.
Mi despertar de ángel,
mi alimento de almas,
el vaho de las almohadas.

La vez que te vi temblar.

domingo, 24 de marzo de 2013

Lengua

Corindón o esmeril pedernal,
la chaira recorre los filos de la carne
magulla y gorgorea,
hacia la oreja enfila la aguda punta,
a escasos centímetros
quiebra,
brevemente merodea,
luego acaba hiriendo
donde la sangre brota con un gemido
proveniente de esa zona de la garganta
hecha grama de vocales cuerdas,
y por un instante cueva degollada
de largos y silenciosos pasillos,
habitáculo donde mora el vital veneno
de la palabra más pura,
y muere misteriosamente.

No pregunté en qué idioma
la lengua fue delatando
el secreto de todos los nombres.

viernes, 22 de marzo de 2013

Pásale la mano al alba

Pásale la mano a la tierra,
frota los dedos contra el alba,
piensa en los rostros que fueron piedra,
pídele a la noche un vaso de luz,
bebe de las minas el mineral arcano,
disfruta con los ojos de cerezas y patios,
pon alivios de rabia
sobre los muros blancos y malvas,
con altares de hierba.

Pásale la mano a la muchacha
por su cintura de aceite,
súbela contigo al alto y oscuro desván
donde dormitan todos los recuerdos,
ámala junto a viejos juguetes rotos.

Dale de ti ese olor a manzanas
que acumuló tu carne durante años.
Déjale un disfraz de amor y fantasía,
una fácil cicatriz que pueda borrar
con la ceniza del último beso,
con los recuerdos mudos del ruidoso
júbilo de amar.

Llévate de ella la noche oscura
de su piel. Pásale la mano a la vida
que te trajo hasta ella.

jueves, 21 de marzo de 2013

Hoy es el día mundial de la poesía?

¿Para qué queréis un poeta vivo?
¡Matadlo 
Y celebradle las pompas!
-A. Pexegueiro-

Y como dijo en este blog, alguien muy cercano:
"La poesía es subversión y el poeta un subversivo. La poesía y los poetas son de los últimos bastiones de resistencia al capitalismo. Precisamente porque ni se compran ni se venden."

Va el soneto:

Del once al cero cruzan por la masa
-Juan Quintana-

SONETO 20

Con un dominio de varios siglos
cruza del cero al doce un pobre,
que nunca tuvo casa, ni un odre,
ni botella de vino, ni cobijo.

Pasa en puntillas, que es casi sigilo
intentando no molestar al prójimo,
simula loco que está lógico,
ráscase lívido y triste un hilo.

Rebusca sin prisas en un bolsillo,
la colilla agorera del pasado
escupiendo tabacos pésimos.

Sin ánimo cae desde el bordillo
a la calle, paso casi obligado,
que le lleva a lugares décimos.

martes, 19 de marzo de 2013

El único o las masas

Yo el diferente como jamás hubo otro
el desigual y el deseado
casi único o las masas
yo el pobre hombre de ruedas melancólicas
que giran en el alma torbellino que no tengo
evocador de pinceles y de óleos
que pintan en el lienzo de mi corazón
tu ausencia
el perfil de los locos
o los ecos de ese deseo triste:
ven, ven.

Yo el ansiado de ojos negros
o marrones
de piel de cristal
de cielo y temple
pintura de Kokoschka
enredado a tu pelo.
Yo marea alta
un bote a la deriva
un mensaje en la botella
que rueda sin remite
por el océano de nadie.

Dibujo el agua escribo sobre ella
siento esta brisa de la mar
y extraño aquella equis de la escuela
cuando juntaba la "s" y la "c"
jugando a ser feliz descifrando
quién eras.
Diversas sombras cruzan mi memoria
y aún adolescente
vuelvo a dibujar con el humo
apago en un trazo largo
de pincel encendido
el cigarro
y sorbo del café
el final.
Y espero.

Edad













lunes, 18 de marzo de 2013

Blues de luciernagas

Un milagro. Siempre esperé un milagro
de las luciérnagas:
que no fueran las luces lejanas
de una ciudad.

sábado, 16 de marzo de 2013

Palabras encontradas en un altar, dentro de un cáliz de oro abandonado

Nunca supe quienes eran los otros.
Aquellos que miraban sin ver.
Aquellos a los que pretendí escuchar
y eran distancia...otra pérdida.
Los últimos salvajes se disponen a morir
corren alocados sobre praderas de crisantemos.
El crepúsculo prepara su aceite templada
y mortecina: su luz de cenizas.
Todo se recicla: un verso un nombre un recuerdo.
Me gusta follar con ella.
Comulgo con su carne.
La cuaresma arde en mi boca.



jueves, 14 de marzo de 2013

El otro

Hoy
pensando en el otro
que sin duda llevo dentro
he mirado en los huesos
de mis antepasados.
Me he enfrentado a ellos
con la cólera de un arapahoe
o la indignación de un menos.
Y he sufrido un minuto
una hora
he sufrido la gota de una cal
que iba quemando lenta
el calcio de mis antepasados
la médula espinal de mis sueños
aquella vieja creencia
llena de cultos y cuentos.

Hoy
he pensado en el otro sin duda.
Sin dudas.
Todas las interrogantes
fueron respondidas
desde mi reuma interno
y  no por eso fui más feliz
que aquel indio arapahoe.
O aquel otro anterior mío
que bebía vino
domaba el cuero
y hablaba con las piedras.
O también aquél que era tuerto,
feliz
vagabundo o errabundo
y comedor de ajos.
También.

Fue en el este de las grandes extensiones
diáfanas
Colorado Wyoming
o la baja Extremadura.