domingo, 4 de marzo de 2012

Canned Heat

El blues de hoy viene de la oreja (estas no son horas) de unos tipos de Los Ángeles. Decían que hacían blues/boogie "subterraneo". Blues, bajo tierra. Canned Heat. Este tema, "On the road again", es de su primer disco, año 1967. Cuando uno aún podía ir al corral de su casa y previa conversación negociadora con el gallo, coger del gallinero media docena de huevos y hacerse una tortilla de espárragos de zarza. Zarza que estaba un poco más allá del gallinero. Hoy todo es frigorífico. Y frío.

Canned Heat. Se fueron como valientes.


Te quiero

Desde hace años, de vez en cuando la llamo
y siempre me responde:
“Eres lo más hermoso que me ha pasado en la vida”.
Y cuelga.

sábado, 3 de marzo de 2012

Erri de Luca

Trotsky, (León por el carcelero) dijo
que las revoluciones
eran momentos inspirados de la historia.
Hoy en “Babelia”, Erri de Luca, un albañil tan lúcido
como el escayolista tránsito que me habita,
escritor de novelas,
militante de extrema izquierda
cercano a posiciones trotskystas,
dice
que:
“La revolución es una necesidad,
no una inspiración poética. No tiene que ver
con una edad o con el temperamento.
Es una necesidad.
Y entre nosotros no existe esa necesidad”.
Consecuencia:
las necesidades nuestras y las de la historia no coinciden.
Resultado:
las revoluciones son momentos inspirados de la historia.
Pero alguien (¿quién si no?) debe abonar todos los días
esa inspiración.
Para que la historia por un lado y la inspiración por otro
se organicen, copulen.

El hombre sin cabeza

Una amiga me regala este corto en dos partes.
Entusiasmado, lo comparto. 





viernes, 2 de marzo de 2012

Edad y margaritas

Ya no tengo la edad que aparentaba,
la de un ángel con espada de fuego.
Ya no tengo la edad que aparentaba,
ahora tengo una edad de pañuelo negro y sobrio
para actitud noble que amenace al alba.
Ya no tengo la edad que aparentaba,
ahora me ha nacido una edad nueva,
de lagarto verde esmeralda al sol de mediodía,
y al sol de media noche.

Ya no tengo la edad que aparentaba.
Ahora tengo una apariencia de canas
que son mías. De piel fina y ligera
que heredé del viento.
Ahora aparento poeta y amanezco farsa.
Aparento nostalgia y devengo en fardo.
Un peso muerto tan liviano
que floto durante el trayecto que va
del beso al seso o del sexo en adelante.

Floto, voy y vengo al compás de las olas.
El mar me da palmadas en la espalda
y yo sudo. Sudo, una enorme apariencia
de felicidad
de risa
y canciones silbadas.
Mientras, vuelo en bicicleta.
Pongan praderas
me gusta masticar pétalos de margaritas.
Y competir con las vacas
en su eterno rumiar.



jueves, 1 de marzo de 2012

Antonio Serrano

Hoy no hay blues. Hay esto. Esto es lo que hay. Esta vida, que si no es una manera de ver el blues que vengan los gitanos.
Antonio Serrano a la armónica. La mejor de este país. Y todos los demás músicos que le acompañan. Pondremos música para la crisis. Para todas las crisis. Todas las músicas.
Y si no tenemos crisis, sería bueno tenerla. Para escuchar el alma azul de las antenas.



Tema "LIBERTANGO" de Astor Piazzolla
arreglado para el cd "Armonitango" (Casa Limon)
de Antonio Serrano, grabado en 2007.
Intervienen en el CD:
Antonio Serrano (armónica)
Toots Thielemans (armónica)
José Reinoso (piano)
Jerry Gonzalez (trompeta)
Raynald Colom (trompeta)
Jorge Pardo (flauta)
Javier Colina y Elsy Heredia (contrabajo)
Alain Perez (bajo)
Niño Josele y Javier Limón (guitarra flamenca y palmas)
Horacio el Negro (bateria)
Pepe Espinosa (percusion)
Piraña (cajon y palmas).

Vendrán más años


Vendrán más años malos
y nos harán más ciegos.
-Rafael Sánchez Ferlosio-


Un hombre puede agotarse perder sus posibilidades
de seguir como pájaro o navío o mirada de caballo
y en horas vagas venirse a garfio a manco a ira,
bajo un cielo gris morir aprovechando las facilidades
que da la vida y ya nada será igual para nadie.

Pero vendrán más hombres y nos harán más tristes,
como de un miedo de sacos hombres sacamantecas
o detrás de la puerta un susto, nos hablarán
por ejemplo, de todas esas cosas tristes y oscuras
que suele dejar el día abandonadas en un rincón
por insensibles, por aburridas y perecederas.

Apagarse. Dejar de ser uno para ser otra cosa
ser otra cosa que dará sentido a la forma.
Simples y fáciles las aguas como alas encendidas
recordarán al sol su verano de gloria y felicidad.

Vendrán más años nuevos y nos harán tan distintos
como fuimos siempre, como siempre hemos sido
paisaje aterido y tan distante de nosotros
como nosotros de las montañas, su horizonte.
¿Qué pusieron detrás que nadie hubo
dispuesto a arrojarse a una sima de dudas?

Cuerpos abandonados

Como tu ropa quitándose
el cuerpo que soporta,
descansando de tu carne
sobre sillas o camas o sofás;
también la ciudad
al despojarse de ti
reúne millones de alcobas,
dónde a solas comprendes
que hay otras ropas
iguales a las tuyas
deslizándose en silencio
hasta armarios oscuros
hasta perchas de abrazos inhumanos.
A solas no eres otra.
A solas permaneces.
Y hay un rito en los grifos
que gotean la noche.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Primavera

Códigos

Cogí una ruta distinta
a la que otras tribus trazaron
con líneas inmortales.
Los hombres que las siguieron
jamás llegaron a su destino.
Nunca supe por qué
preferí esas sendas erráticas
a la inmortalidad.



martes, 28 de febrero de 2012

El blues de esta noche está dedicado a Nená. Porque es azul. Y es naciente. Como el sol que nos toca cada amanecer, cuando la casa tiene las ventanas abiertas.

Consecuencias

Ver con que poco se conforma la gente,
no te acerca a la humildad,
a la pobreza, a la resignación.
Te acerca a la pedantería
a la exageración o al derroche.
Te acerca a la cobardía.

Vigila

                                      vigila el crecimiento
                                      -F. Brines-

Vigila el crecimiento de mis esporas
soy la flor prepucial que tanto anhelas
vigila si me crece o se me engana
soy la piel que se estira y envenena
tu clitorial rosetón de porcelana.

lunes, 27 de febrero de 2012

Devoción

Dibujar en el agua del río tu boca
beber de otra boca ahogarse en otro río
y en todas las desembocaduras confluir
conocer el piélago maniatar con limos
mis labios desbordados
mi anegada juventud de marisma.

Andorinha da Primavera / Madredeus

domingo, 26 de febrero de 2012

Falocracia 2

Amada:
¿y qué son ocho centímetros
teniendo en cuenta
que un país pierde la soberanía
al medir con el método imperialista
la línea fronteriza?

Amada:
¿y qué son siete centímetros
teniendo en cuenta
que una entrepierna pierde
la soberbia
al medir con el método imperialista
la línea fronteriza
entre tu carne y la mía?




Afeitarse junto a un libro de poesía

Afeitarse junto a un libro de poesía,
suicidarse frente a unos huevos fritos,
subirse el cuello del gabán mientras llueve fósforo,
tender un puente entre dos caudalosos ríos,
poner un palo de mástil sin bandera,
acodarse con firmeza a la barra de la noche
y ver cómo pasas tú por ella
sin prestar atención a las mansas aguas
que dejaron cicatrices en mis ojos.

Retrato así perfiles, disociadas líneas
de una tarde abundante en noches tristes,
la supuesta armonía, los recuerdos,
esos gestos absurdos que la memoria hace
para olvidar que no puede morir.
Reconocer que la derrota es una amiga,
el triunfo de hombres lobos desdentados de noche.

Y cuando creo que te has ido, regresas
-tomas de mí la ausencia-
para con tu lengua en mis labios
al oído, decirme:
toma ten toca mira sube dime
adónde vas a caer desfallecido de mi
y yo de ti qué dejaré de ser
hoy que soy mujer para siempre.
Amor.

viernes, 24 de febrero de 2012

Una prole ofendida

Si comulgo que padezco de una prole ofendida
si confieso que fui músculo en la noche
si mi mano se cerró en un puño hecha energía
si forcé a aritméticas las cuentas de los nobles
y en su número incidente fui error del sumario.

Gesté en la oscuridad una pelea contra el poder
me declaré clandestino del día y de la noche
y como tonta vanguardia me sumé a las masas
razonando con ellas mis cotas de dolor y rabia
y mi huérfana memoria recaló en los diarios.

Soy yo miradme. Perfecta dureza delicada
en el talón proletario del zapato
su empeine de zócalos rozándome en un ay!
de dolores antiguos anticipando estandartes
promontorios esquinas aquellas barricadas
de vidrios encendidos tras los escaparates.

Yo estornudando a deshoras la cal de las paredes
su sangre secándose como un semen vitriolo
en paredes de cuarzos yeso virgen ladrillos.
Todo huele a pasado de sumos traidores
trajeados y ricos reciclando los trapos
de lo que fueron telas de mi viejo estandarte.

Heme aquí hoy
derrotado y triste
abstemio
sin ganas
inapetente y sordo
mudo ciego
y algo lánguido.
En suma
soy una plástica
renuncia de la historia.

Con viento largo y fresco
sin apenas cigarro
con un porro de humo mágico
en la memoria narcótica
salgo a pasear al borde del abismo.
O en equilibrio de sillas
a lomo de serpientes que antes fueron hadas
dejo que su mordisco por fin me envenene.

Todavía mi cordura hace señas al mundo
una luz me ilumina
la llama de una vela que encendió la alegría.

Nada espero del beso que denuncie
a mi lengua por inundar de risa la sal de tu saliva.


Sálvame

No me sometas al pairo
de tu total ausencia,
deja que tus brazos de barca me lleven
a dónde rompe la tempestad,
acantilados tengo que merecen la pena.
En la quietud me ahondo
y me cimento
y allí donde naufragan todas
cuando ruge la tormenta,
tú,
invicta aún de mí,
me salvas de la gloria.

jueves, 23 de febrero de 2012

Farola fundida

Jazz

Voy a escribir para mí un poema que nunca escribí para nadie
voy a escribir como si la ciudad fuera mía
como si fuera un músico que en la noche densa
de la ciudad triste
toca el piano para él.
Voy a escribir un poema como si fuera un gran poeta
que sabe escribir un gran poema
como si la vida fuera mía como si fuera un gran músico
que en la ciudad triste toca un poco de jazz
en las calles de la ciudad
sonando en todos los corazones
que van y vienen de esquina a esquina
de bus a bus
o salen vomitados por las bocas del metro.
Voy a escribir tocando y rezando una canción como un blues
como un poema como un pianista que toca poemas al piano
en esta ciudad densa llena de jazz triste.